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Después de varias semanas tras los asaltos a las sedes de los tres poderes de Brasil, una de las muchas incógnitas tiene que ver con si hubo complicidad de las autoridades de Brasilia y del Ejército durante el asalto al Palacio del Planalto, Parlamento y sede del Supremo. Miguel Ángel Suárez, enviado especial de RNE a Brasil, recoge en este reportaje los antecedentes, la cronología y las consecuencias hasta el momento tras los hechos que tuvieron lugar en el país el 8 de enero. 
 

Analizamos con Raquel Lima Scalcon, doctora en Derecho por la Universidad de do Rio Grande do Sul y miembro de la prestigiosa Fundación Getúlio Vargas, el futuro judicial del expresidente Bolsonaro, que sigue en Estados Unidos. El exmandatario es uno de los investigados por fomentar el delito, tras publicar un video dos días después de los ataques en Brasilia que cuestionaba el resultado electoral que le dio la victoria a Lula da Silva.

Este domingo se cumple una semana del asalto de bolsonaristas radicales a los tres poderes del Estado en Brasil. La justicia del país sigue tomando medidas. Se han desmantelado los campamentos de seguidores del expresidente, han detenido a uno de sus exministros y van a investigar si el propio Bolsonaro tuvo algo que ver con esos ataques.

Foto: Sergio Lima / AFP

El asalto de los bolsonaristas a los tres poderes del Estado hizo contener la respiración a medio mundo. El presidente Lula Da Silva ha anunciado que buscará a quienes financiaron la incitación al golpe de Estado y que lo pagarán con la fuerza de la ley. En este reportaje, encabezado por Carolina Teruel y Jesús Iglesias, se analiza la importancia de que los militares no lo apoyaran. Porque como dice Susanne Gratius, profesora de Relaciones Internacionales de la UAM, "podía haber ocurrido todo lo contrario".

Las imágenes recuerdan a lo que ocurrió en el Capitolio, en Washington, hace dos años. Como entonces los partidarios de Trump, ahora en Brasil los de Bolsonaro hablan de fraude electoral. Los asaltantes del domingo pedían, nos explica Eduardo Saldaña, codirector de El Orden Mundial, "una intervención de los militares para salvaguardar la democracia. Ellos entienden que las elecciones no han sido justas, que Lula representa la llegada del comunismo al poder". La crisis está lejos de haber terminado. Hay cerca de 800 detenidos y el país está más dividido que nunca.

Mientras tanto, Jair Bolsonaro desde Florida, donde viajó dos días antes del traspaso de poderes para no asistir, condenó con tibieza el asalto. Para la profesora Susanne Gratius "es evidente que Bolsonaro está detrás de esto. Él, de alguna forma, había incentivado este movimiento y había dicho antes de las elecciones que o gano las elecciones, o me arrestan o me muero".

Aparecen nuevos documentos secretos y clasificados en la residencia del presidente Joe Biden en Wilmington, Delaware. Lula arremete contra el Ejército del país. Entrevista sobre la situación de los derechos humanos en América Latina con HRW. Polonia y sus contenciosos legales con la Unión Europea. ¿En qué punto nos encontramos con respecto a las disputas en torno al protocolo sobre el Brexit en Irlanda del Norte? ¡Y mucho más!

Estamos en Brasilia con nuestro enviado especial, Miguel Ángel Suárez. Sabemos más sobre el fallo informático que ha obligado a suspender vuelos en todo EEUU, y la reacción de Joe Biden al hallazgo en una de sus oficinas de documentos sensibles de su etapa como vicepresidente con Barack Obama. Entrevista con Marina Navarro, directora de Amnistía Internacional Perú. La OMS asegura que China sigue sin ofrecer datos claros sobre los contagios y muertes por covid-19. Reino Unido afronta segunda huelga de personal de ambulancias. Uganda da por superado el brote de ébola. Y muchas cosas más.

Tres días después del mayor ataque a la democracia que ha sufrido Brasil en casi 40 años, montones de plásticos, basura, y restos de lonas y carpas se amontonan en lo que fue uno de los mayores campamentos de simpatizantes bolsonaristas. Dos meses permanecieron frente al cuartel general del ejército en Brasilia, pidiendo un golpe militar para evitar la asunción de Lula da Silva. Desde aquí salieron caminando para asaltar el corazón institucional del país. Por orden de la corte suprema, el campamento ya está desmantelado.

Foto: MAURO PIMENTEL / AFP