En Europa siguen aumentando los casos. En las últimas 24 horas ha sumado más de cien mil positivos. En Francia el gobierno vuelve a establecer el estado de emergencia sanitaria a partir de este sábado. Y entre las nuevas medidas, impondrá el toque de queda en París y otras ocho grandes ciudades. Portugal, también ha declarado hoy el “estado de calamidad”, después de superar la cifra récord de 2.000 contagios en un día. Con 370 contagios por cien mil habitantes, los Países Bajos también cierran bares y restaurantes. En la República Checa, el país con más contagios de Europa con 520 casos por cien mil habitantes, además de bares y restaurantes tendrán que cerrar durante dos semanas todos los colegios.
El presidente Macron ha detallado que el toque de queda será desde las 21:00 horas hasta las 6:00 en ocho ciudades francesas, además de la región de París: Grénoble, Lille, Lyon, Aix-Marsella, Saint-Éttiene, Toulouse, Montpellier y Rouen; también ha dicho que confinar a todo el país "sería desproporcionada". Asimismo, el estado de emergencia permite al Ejecutivo tomar medidas excepcionales y proporcionales a los riesgos para la salud.
El presidente francés, Emmanuel Macron considera "preocupante" la situación del país. El toque de queda será efectivo en Ile-de-France y otras ocho metrópolis entre las 21:00 y las 06:00 hora local durante al menos cuatro semanas. El"estado de emergencia sanitaria" entrará en vigor el viernes, 16 de octubre, con la intención de frenar la segunda ola.
La situación epidemiológica en Francia se está agravando y preocupa la situación en los hospitales. El presidente, Emmanuel Macron, anunciará medidas este miércoles. No se descarta un toque de queda en París y en otras ciudades que ya están en alerta máxima por la alta incidencia del virus. [Coronavirus: última hora en directo
La Universidad Politécnica de Cataluña elabora periódicamente informes sobre la evolución de la pandemia y por ello asegura que lo que estamos viviendo en Europa no es una "segunda ola", sino una "segunda explosión" de la COVID-19. Justifican este cambio de denominación en los 81.000 casos que se diagnostican cada día en el Viejo Continente y ne que la transmisión es comunitaria e incontrolada en muchas de las ciudades y regiones europeas. En esta Mesa del Mundo, nuestros corresponsales nos cuenta y explican cómo afrontan la situación algunos de los países más afectados por la enfermedad y qué medidas están tomando sus ejecutivos. En esta ocasión nos acompañan la corresponsal de Radio Nacional en Reino Unido, Sara Alonso; el corresponsal en Francia, Paco Forjas; el corresponsal en Alemania, Gabriel Herrero; y el corresponsal en Italia, Jordi Barcia.
Johnson rechaza un nuevo confinamiento, aunque haya más medidas que cuando se decretó el primer cierre nacional, y establece tres niveles de alerta distintos: el más elevado, se está negociando con las ciudades, que ninguna ha dado su brazo a torcer salvo Liverpool. También es alarmante la situación en Francia: las cifras de contagios siguen disparadas, lo que ha obligado a doce ciudades a declarar la alerta máxima y está previsto que el presidente Macron anuncie nuevas medidas este miércoles. Informa la corresponsal de Radio Nacional en Londres, Sara Alonso, y Santiago Barnuevo.
Unas 40 personas, provistas de barras de metal y usando fuegos artificiales como morteros, intentaron asaltar una comisaría de policía en el suburbio de Champigny.
El Gobierno francés impone multas de hasta 15.000 euros y esgrime que esas pruebas de virginidad socavan la dignidad de las mujeres, si bien hay voces que se oponen.
Tras casi cuatro años secuestrada por Al Qaeda, la cooperante francesa Sophie Pétronin, de 75 años, ha sido liberada. La secuestraron en la Nochebuena de 2016 en Mali, donde dirigía una asociación de ayuda a la infancia y ahora ha podido abrazar a su hijo. Junto a ella han liberado a un turista y un misionero italiano. A su llegada a Francia, Sophie Pétronin ha sido recibida por el presidente Macron.
Los países europeos empiezan a imponer importantes restricciones en su territorio. República Checa, por ejemplo, declaraba hace días el estado de emergencia, ha adelantado a España como país con mayor incidencia y ha promovido el cierre de cines y colegios para contener la enfermedad. Francia también está aplicando medidas de este tipo: el país galo ya cuenta con seis ciudades en estado de alerta máxima (París, Marsella, Lyon, Lille, Saint-Éttiene y Grenoble) y el ministro de Sanidad asegura que la situación "se sigue degradando". Los casos ascienden peligrosamente en Reino Unido, Italia, Países Bajos, Ucrania o Alemania, donde la canciller Angela Merkel ha anunciado una reunión con los alcaldes de las once principales ciudades del país para hacer frente a la crisis. Informa Víctor Paredes.
La segunda ola de la COVID-19 está provocando que países como Austria, Hungría, Alemania y Francia estén registrando estos días cifras récord de contagiados, al tiempo que toman medidas más restrictivas contra el virus.
Una pareja, de 39 y 42 años, fue detenida a primeros de octubre después de haber vendido billetes de 100 y 200 euros que provenían del saqueo de un banco libio donde Muamar el Gadafi tenía depositada parte de su fortuna. Los rebeldes libios, a los que apoya Francia, saquearon el banco en 2017 y se llevaron 160 millones de euros, seis años después de la muerte del dictador y con Libia en medio de una guerra civil. De los 160 millones, una parte se utilizó para comprar armas, pero otra permanecía sumergida bajo el agua por el sistema de defensa de las bóvedas del banco, algunas afectadas por bombardeos. Durante muchos meses, los billetes permanecieron empapados y, por ello, contenían rastros de moho difíciles de borrar con los productos abrasivos que se utilizaron y que después sirvieron para detectarlos en el mercado, donde se colocaron a través de la mafia turca, quien los vendía en cantidades muy pequeñas a entre un 20 y 40 por ciento de su valor nominal. La Unión Europea lanzó hace meses una alerta a los bancos para prohibir la serie de estos billetes que, según las autoridades, en Europa pueden alcanzar una cifra de 9 millones de euros, mayoritariamente en Alemania y en menor medida en Francia. Informa el corresponsal en París, Paco Forjas.
Viven con cuidadores, médicos y voluntarios en un ambiente de "pueblo real", se trata de un pueblo francés solo para enfermos de Alzheimer, tiene comercios, peluquería, biblioteca, cafés, actividades culturales. El objetivo es que los enfermos no vivan aislados ni en un entorno hospitalario.
Con 3.300 bares y 44.000 restaurantes en la capital parisina, los establecimientos de bebidas con licencia número 4 para vender alcohol, principalmente, son los realmente afectados por el cierre. Una medida que afecta también a discotecas o coctelerias. Informa el corresponsal Paco Forjas.
Desde este martes gran parte del sector hostelero en la capital francesa no puede desarrollar con normalidad su actividad después de que se alcanzara la alerta máxima por contagios de COVID-19. Durante 15 días permanecerán así, pero la población se queja de que no se han realizado mejoras en otros ámbitos como en el transporte público. Además, según informe realizado conjuntamente por Médicos Sin Fronteras y el Instituto Pasteur, una de cada dos personas en situación muy precaria han contraído la enfermedad. [Coronavirus: última hora en directo