El gran despliegue del 5G en Estados Unidos amenaza con volver a demorarse. Las aerolíneas, temerosas ante posibles interferencias, han pedido a las operadoras de telefonía retrasar su implantación cerca de las pistas para evitar el “caos” en el espacio aéreo.
Esta nueva generación de conectividad móvil comparte una frecuencia muy cercana a la de las radios y antenas de los aviones. Los gigantes de las telecomunicaciones han cedido ante las aerolíneas, pero están enfurecidas porque consideran que no han hecho su trabajo.
En Estados Unidos preocupa el impacto que podría tener la implantación de la red móvil 5G en la seguridad aérea, cuando se despliega cerca de un aeropuerto. Varias aerolíneas han alertado de peligrosas interferencias y han optado por cancelar y reprogramar operaciones. Las autoridades aeronáuticas y las compañías de telecomunicaciones buscan una solución, para garantizar que no se generen riesgos a la seguridad aérea. Han pedido que se establezca un radio de seguridad de dos millas entorno a los aeropuertos donde se suprima la señal del 5G, aunque las compañías de telefonía aseguran que esas interferencias no se dan.
En el caso de España, de momento, no existe ese problema. Según la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, en nuestro país el 5G utiliza las bandas de 3,4 a 3,8 gigaherzios, por lo que hay una distancia de 400 megaherzios, mientras que en Estados Unidos esa diferencia es menor, de 200 megaherzios.
El secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, ha llegado hoy a Kiev. Es la primera parada de una gira que le llevará también a Berlín y concluirá este viernes en Ginebra, donde se reunirá con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, para intentar rebajar la tensión en la crisis ucraniana. Antes de reunirse con el presidente y las autoridades del país, Blinken ha apelado a Putin a elegir una vía pacífica, y ha advertido de que el Kremlin está aumentando sus efectivos en la frontera, lo cual le daría la posibilidad de actuar de forma incluso más rápida. En este escenario asegura que podría haber respuesta en coordinación con sus aliados occidentales, aunque considera que la solución última a esta crisis depende de la voluntad del presidente ruso, Vladimir Putin.
El presidente de Ucrania, Volodimyr Zelenski, ha agradecido a Blinken el apoyo que la Casa Blanca presta a Kiev y está convencido de que se contará con ellos para llegar a una solución al conflicto. Desde Moscú dicen, por su parte, que son la entrega de armas a Ucrania y las maniobras militares occidentales las reponsables de elevar la tensión. Con todo, el viceministro de exteriores ruso, Sergei Riabkov, está convencido de que no hay riesgo de una guerra a gran escala en Europa y asegura que Rusia ni atacará ni invadirá Ucrania.
Se cumple un año de la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca. Acabar con la pandemia, reimpulsar la economía y unificar el país fueron algunas de sus promesas, algo optimistas, quizás, para las circunstancias sobrevenidas. La inflación, el movimiento antivacunas o la profunda polarización social y reveses políticos de los suyos, entre otras, han impedido que sus planes estrella terminen de despegar.
Gozaba de casi un 60 % de aceptación cuando fue elegido, pero su popularidad ha caído al 43 %. Ha perdido fuelle entre los estadounidenses y se enfrenta también a la oposición de los republicanos y a la división interna de su partido. Aunque se ha esforzado en recuperar el liderazgo del país en el mundo, la retirada caótica de Afganistán, las catástrofes climáticas y su retórica poco atrapante han ensombrecido sus logros.
Un primer año lleno de altibajos para un presidente que medirá su fuerza en las próximas elecciones de medio mandato de noviembre. Hasta entonces, Biden encara un segundo año lleno de frentes abiertos.
Los contactos diplomáticos sobre la crisis de la frontera entre Rusia y Ucrania no cesan. Hoy se han reunido el canciller alemán, Olaf Scholz, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. También el tema ha monopolizado el encuentro entre Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, y su homóloga alemana, Annalena Baerbock. Esta misma tarde, Lavrov ha hablado por teléfono con el secretario de Estado norteamericano, Anthony Blinken, que ha dicho que el peligro de invasión es real. Mañana Blinken estará en Kiev y el viernes ambdos se reunirán personalmente en Ginebra. Informa Guillaume Bontoux.
De este asunto -y de otros muchos- ha hablado también el secretario de Estado norteamericano con el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, que está de visita en Washington. Ambos han apostado por una respuesta dialogada, aunque preparando alternativas en caso de que la situación empeore. "Le he trasladado el compromiso español con sus aliados", ha declarado Albares. El conflicto en el Sáhara occidental también ha sido tema de conversación y, sobre Venezuela, ambos insisten en potenciar el diálogo. Informa Fran Sevilla, corresponsal en Washington.
La sentencia del Tribunal Supremo que impide a las empresas estadounidenses imponer la vacuna obligatoria en las plantillas ha dado paso a otras tácticas para prescindir de los trabajadores antivacunas: muchas compañías dicen que se reservan el derecho a despedirlos.
Una de las medidas que plantea Boris Jonhson, el primer minsitro británico, es congelar la tasa anual para financiar la BBC y pretende acabar con ella para el año 2027. A raíz de este cambio, nos preguntamos cómo es el modelo de financiación de la radio televisión pública en otros países. Lo analizamos junto a nuestros corresponales: Sara Alonso, corresponsal de Radio Nacional en Reino Unido; Antonio Delgado, corresponsal en Francia; Jordi Barcia, corresponsal en Italia; y Fran Sevilla, corresponsal en Estados Unidos.
El temporal de nieve que arrasa la Costa Este de Estados Unidos ha obligado a cancelar más de 3.000 vuelos y a cortar varias autopistas. Decenas de miles de personas siguen sin electricidad. Varios estados han declarado la emergencia y han llamado a los reservistas para despejar de nieve las carreteras. Más de 200.000 personas se han quedado sin energía eléctrica, un gran problema en medio de la tormenta de nieve y con temperaturas tan bajas.
Los casos del llamado síndrome de La Habana comenzaron en el año 2016. Varios diplomáticos canadienses y estadounidenses comenzaron a padecer náuseas, dolor de cabeza y algunos, incluso, presentaron daño cerebral tras estar expuestos a sonidos agudos. Los primeros incidentes de este tipo se conocieron en la capital cubana, pero se han dado casos en Austria, Colombia y en Estados Unidos. Ahora han vuelto a parecer nuevos casos en París y Ginebra. Athony Blinken, el secretario de Estado de los Estados Unidos, ha prometido que protegerá a sus diplomáticos. Aunque, todavía no saben de donde provienen los ataques, EE.UU. ya ha avisado a Rusia de que si son los culpables habrá consecuencias.
La columna de ceniza, vapor y gas del vocán Tonga se elevó como un hongo sobre las aguas azules del Pacífico. La fuerte erupción provocó un tsunami que ha dejado aislado por mar al pequeño reino de Tonga y en las últimas horas se ha restablecido de forma limitada el acceso por internet. El tsunami ha tenido un impacto muy importante en el norte, la capital está cubierta con polvo vocánico y hay daños en la zona costera, aunque todavía no se ha podido acceder a otras islas del archipielago", ha dicho la primera ministra neozelandesa.
FOTO: Imagen del puerto de Santa Cruz, en California, donde se observa la crecida a causa del tsunami en el Pacífico Sur. Kaenon Hardy via YouTube/via REUTERS.