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La Agencia Espacial Europea (ESA) anuncia este miércoles en París a la nueva promoción de astronautas, la ingeniera barcelonesa Nika Ballús ha participado en el proceso en el que se quedó en la cuarta de seis fases. Ballús ha explicado en Hablando Claro cómo son las pruebas a las que presentaron 24.000 personas.

Foto: GETTY IMAGES

La Agencia Espacial Europea anuncia hoy su nueva promoción. Hablamos con Matthias Maurer, astronauta de la ESA, seleccionado en la anterior convocatoria y que hace unos meses regresaba de su primera misión en la Estación Espacial Internacional. Maurer insiste en la motivación y la capacidad de trabajo en equipo como las condiciones más valoradas en un astronauta. Su sueño, como el de todos sus colegas, nos dice, es pisar y explorar la Luna.Y reconoce que viajar al espacio es solo un 10% del trabajo de un astronauta. El resto, asegura, es compartir su experiencia con los jóvenes para motivarlos a conocer la ciencia. 

La NASA ha lanzado al espacio la misión no tripulada Artemis I con destino a la Luna. Tras cuatro aplazamientos por razones técnicas y meteorológicas, este miércoles se ha conseguido llevar a cabo con éxito el despegue. La misión tiene como objetivo preparar el camino de exploración lunar para el envío de astronautas y para establecer una base como paso previo para llegar a Marte. Jordi Sandalinas, especialista en derecho aéreo y espacial, ha explicado en el informativo 24 horas que Artemis es el resultado de la colaboración entre 21 países. Consta de tres fases. La primera ha despegado esta mañana "con el objetivo de demostrar que los sistemas del cohete y del módulo gozan de la seguridad pertinente para garantizar el regreso de los astronautas a la Tierra en una caída controlada".

El ser humano podría volver a pisar la Luna más de 50 años después. Para el profesor Sandalinas, "el impulso del sector privado en en el marco del espacio ha supuesto una reactivación de las misiones espaciales". Sumado a la mejora de los aspectos técnicos y al abaratamiento de la tecnología, derivan en "un boom sin precedentes a nivel espacial". Sandalinas afirma que "dentro de 10 o 20 años podríamos tener un primer asentamiento en la Luna".



El lanzamiento de la nave Orion, dentro de la misión Artemis I de la NASA, ha sido un éxito. Durante 25 días, la nave, aún sin tripulación a bordo, orbitará alrededor de la luna para analizar el comportamiento del cohete y la cápsula que tendrá que llevar a los astronautas en las siguientes misiones (Artemis II y Artemis III, que pisará la luna de nuevo). De los objetivos de esta misión y de las que le sucederán hablamos con el ingeniero, divulgador científico y fundador del Museo de la Ciencia de Barcelona, Rafael Clemente. Asegura Clemente que comienza así una nueva era espacial que, más que de exploración, es de explotación, ya que entre los planes más inmediatos de la NASA está la implantación de una pequeña base permanente en el polo sur del satélite, por la posible presencia de agua.
 

La misión Artemis I sale desde las instalaciones de la NASA en Cabo Cañaveral. Aunque no es una misión tripulada, se trata de un lanzamiento clave para el programa Artemis que trata de llevar de nuevo al ser humano a la Luna.

En este vuelo se pone a prueba el vehículo de lanzamiento, junto con la nave Orion, que deberá soportar un viaje de 21 días para cuatro maniquíes, que harán de pasajeros. Dichos maniquíes cuentan con sensores que recopilarán los datos necesarios para que en un futuro los pasajeros sean personas de carne y hueso.

Su lanzamiento, inicialmente planificado para agosto de este año, ya ha sufrido cuatro aplazamientos. El último de ellos, a causa de los fuertes vientos del huracán Nicole.

Se espera que tras el éxito de Artemis I llegue Artemis II, planificada para 2024, con la intención de poner a astronautas en la órbita lunar. Es el paso previo a Artemis III, que en 2025, será la misión que finalmente ponga al ser humano sobre la superficie lunar nuevamente. El fin del programa Artemis es la preparación para futuras expediciones del ser humano a Marte.

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha compartido las imágenes captadas por el satélite Solar Orbiter de lo que se ha denominado como “serpiente solar”. Se trata de un “tubo” de gases atmosféricos mucho más fríos que la temperatura del Sol, o dicho propiamente: un tubo de plasma frío suspendido por campos magnéticos en el plasma circundante más caliente de la atmósfera del Sol.

El nombre viene del movimiento serpenteante que realizan esos gases al atravesar la superficie del sol. La primera vez que se pudo ver a la serpiente fue el 5 de septiembre de 2022, cuando Solar Orbiter se encontraba aproximándose al Sol. La serpiente tardó cerca de tres horas en completar su viaje, viajando a unos 170 kilómetros por segundo.

Lo más peculiar de este fenómeno es que comenzó en una región solar activa que más tarde ha entrado en erupción. Esto plantea la posibilidad de que la serpiente fuese una especie de preámbulo o precursora de la erupción.

En diciembre de 2021, un meteorito impactó en Marte. Las ondas sísmicas causadas por el choque viajaron por la superficie del planeta y fueron recogidas por el sismómetro de la sonda InSight de la NASA, y gracias a esto, se sabe mucho más de la corteza marciana. Las ondas sísmicas son importantes para los científicos porque pueden dar mucha información sobre la estructura del lugar por el que se desplazan. Desde que aterrizó en 2018, la sonda InSight ha detectado las ondas sísmicas de 1.318 'martemotos', y el pasado 24 de diciembre hubo suerte y, por primera vez, tres años después de llegar a Marte, InSight captaba ondas superficiales.

El director general de la Agencia Especial EuropeaJosef Aschbacher, confía en que los países europeos aporten al organismo la financiación suficiente para que el Viejo Continente no se quede fuera de la carrera espacial. “Esperamos conseguir alrededor de 18.000 millones de euros para los próximos 3 años. Puede parecer una enorme cantidad de dinero, y lo es, pero hay que verlo en el contexto de las previsiones económicas. Cada euro invertido en el espacio, impulsará el crecimiento económico en Europa y en el mundo”, asegura Aschbacher, que recuerda que las inversiones en el sector espacial en Estados Unidos y en China están creciendo muy rápido.

El astrónomo austríaco cree que el lanzamiento de Artemis I, la misión no tripulada a la Luna que la NASA tiene previsto lanzar el 14 de noviembre, puede abrir una nueva era de exploración espacial por la participación de Europa y la Agencia Espacial Europea. “En la época de Apolo, los astronautas de Estados Unidos iban allí y tardaba un par de días en regresar, pero ahora todos vamos a ir a la Luna para quedarnos”, afirma.