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Los líderes de la Unión Europea (UE) han llegado a un acuerdo sobre inmigración que contempla la creación "voluntaria" en los Estados miembros de centros "controlados" para separar a los refugiados, con derecho a permanecer en los Veintiocho, de los inmigrantes económicos, que serán devueltos a sus países de origen.

Las conclusiones recomiendan así mismo "explorar" la creación de "plataformas de desembarco regional" en países terceros y contemplan dar más apoyo financiero para los países receptores de migrantes en el sur de Europa, entre ellos España, o de tránsito en el Norte de África, en especial Marruecos.

La voluntariedad de la creación de estos "centros controlados" así como la falta de concreción en otros aspectos, es una muestra de la dificultad de un acuerdo que intenta contentar a todos y que ha llegado tras más de trece horas de difícil negociación. Italia vetó las conclusiones sobre otros temas hasta que se llegara a algún acuerdo sobre inmigración mientras los países del Este insistían en su oposición a la reubicación y al movimiento de migrantes dentro de la UE.

La canciller alemana, Angela Merkel, ha afirmado, tras la cumbre informal de la UE sobre inmigración, que hay coincidencia en que "no se puede dejar solos" a los socios más afectados por la llegada de la inmigración irregular. "Estamos de acuerdo en que no se pueden dejar solos a los países que reciben la mayor carga de inmigrantes", ha dicho Merkel ante la prensa, para quien, por otro lado, no se puede permitir que "las mafias o los peticionarios de asilo" decidan dónde formulan su solicitud, sino que eso debe regularse. En una breve comparecencia al término de la reunión entre dieciséis de los veintiocho Estados miembros de la Unión Europea (UE), Merkel ha asegurado que existe el objetivo compartido de "reducir la inmigración ilegal" y de "proteger nuestras fronteras", así como que tales responsabilidades "competen a todos".

El líder norcoreano, Kim Jong-un, ha aterrizado este domingo en Singapur, dos días antes de la histórica cumbre que tiene previsto mantener este martes con el presidente estadounidense, Donald Trump, en la ciudad-estado del sudeste asiático. Nada más llegar, Kim Jong-un ha mantenido un encuentro de 20 minutos con el primer ministro del país, Lee Hsien Loong, donde ha afirmado que "el mundo entero está pendiente de esta cumbre histórica entre la República Democrática del Pueblo de Corea (nombre oficial de Corea del Norte) y los Estados Unidos de América". Unas cinco horas después, ha llegado el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a bordo del Air Force One, que ha tocado tierra en la base aérea singapurense de Paya Lebar a las 20:20 hora local (14:20 hora pensinsular española), después de un largo vuelo desde La Malbaie (Canadá), donde asistió este fin de semana a la cumbre del G7.