Mariano Rajoy volverá este viernes por la tarde a pedir la confianza de la Cámara después de fracasar el miércoles en su investidura. Todos los partidos que votaron en contra mantienen sus posturas así que, si no hay sorpresas, tampoco saldrá investido presidente.
El líder del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, ha fracasado en la primera votación de investidura este miércoles, en la cual necesitaba mayoría absoluta para ser investido.
Rajoy ha obtenido 170 votos a favor, 180 en contra y ninguna abstención, por lo que la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha convocado para el próximo viernes 2 de septiembre un nuevo pleno de investidura para que se produzca una segunda votación, esta vez por mayoría simple -más síes que noes-.
Tal y como establece el artículo 99.3 de la Constitución, la segunda votación ha de ser justo 48 horas después de la primera, por lo que la votación se producirá no antes de las 20:00 horas del viernes.
El portavoz parlamentario del Partido Popular (PP), Rafael Hernando, ha apelado a la victoria de Mariano Rajoy en las pasadas elecciones generales del 26 de junio -con 137 escaños- para que la Cámara le permita poder gobernar, aseverando que los 'populares' fueron la única fuerza que ganó más diferencia tanto en votos como escaños, clamando por la "urgencia" de un Ejecutivo que no esté en funciones en España.
"Si era urgente hace seis meses, más urgente es ahora", ha señalado aludiendo al líder socialista, Pedro Sánchez, y ha apostillado que "llevamos 304 días" en funciones.
Además, Hernando ha considerado la pasada legislatura -la XI de la democracia- la más "corta, estéril e inútil de toda la democracia", ya que algunos partidos -en clara referencia al PSOE y Podemos- han pretendido "ganar en los despachos lo que los españoles no otorgaron en las urnas".
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha cerrado este miércoles las intervenciones del debate de investidura, en su segunda jornada, animando a los diputados del PP a "continuar en la batalla" y asegurando que él lo hará "pase lo que pase siempre en defensa del interés general".
Rajoy ha agradecido el apoyo de los diputados del PP, Ciudadanos, Coalición Canaria, Foro Asturias y Unión del Pueblo Navarro (UPN) antes de una votación para conseguir la investidura -algo más que descartado- y ha subrayado la "trascendencia de los retos que España tiene por delante".
En sus referencias a Ciudadanos ha confiado en que nunca tengan que arrepentirse de haberse dado su apoyo. También ha agradecido las intervenciones del resto de representantes de los grupos y que cree que han propiciado "un debate más razonable que en otras ocasiones".
El portavoz parlamentario del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Aitor Esteban ha calificado el discurso de Rajoy de "rancio e irresponsable" y asegura que el líder del PP "no quiere" el voto del PNV.
"Me sorprendió desagradablemente. Un discurso rancio e irresponsable; parecería lógico pensar que su discurso estaba trufado, con menciones a grupos parlamentarios que le interesan; nuestro voto no lo buscó", ha remarcado rotundamente Esteban.
A su juicio, Rajoy hizo una descripción de una "España intolerante", en la que solamente resaltó la unidad de España, aunque eso sí, "una unidad como ustedes la entienden", ha señalado a Rajoy, para luego apostillar que "Euskadi es una nación, con una lengua propia que no tiene nada que ver con la española".
En estos debates tanto o más peso que las palabras lo tienen los gestos. El llamado lenguaje no verbal que, en esta ocasión, tampoco ha deparado ninguna sorpresa. Las diferencias entre unos y otros que también se han podido ver.
Pedro Sánchez ha sido bastante conciso al comienzo de su discurso y dejando clara la postura de su partido: "el grupo parlamentario socialista votará en contra de su investidura. Por coherencia con nuestro programa político, compromiso con los votantes y el bien de nuestro país" (...) "Un gobierno que recupere libertades y que elimine recortes de derechos y libertades. Votaremos en contra de su continuidad, señor candidato", ha aseverado el líder socialista.
"Usted cae en el maniqueísmo o en el caos", ha señalado Sánchez, quien ha destacado que en España "hay vida más allá" de Rajoy.
"España necesita con urgencia un gobierno, no un mal gobierno", ha subrayado Sánchez, que ha sostenido que el candidato a la investidura no es quien representa la regeneración y el cambio para que haya un nuevo Ejecutivo y ha apostillado que "España necesita un gobierno que castigue y persiga la corrupción".
Otro aspecto en el que Sánchez ha sido contundente ha sido a la hora de hablar sobre la fecha de unas posibles terceras elecciones -el día 25 de diciembre, en navidad- fecha que ha tachado de "irresponsabilidad" y de la que también ha culpado a la presidenta del Congreso, Ana Pastor.
El líder del PSOE se ha dirigido a Ana Pastor asegurando que ha "incumplido su deber administrativo" y que, aceptando tal fecha de investidura, "ha dejado el Congreso por los suelos"