A menos de un mes de que empiece la época de alto peligro de incendios forestales en la comunidad, la Asociación de Agentes Medioambientales (APAMCYL) denuncia la falta personal en el gremio. También las largas jornadas laborales de hasta dieciocho horas, y la renuncia a vacaciones y días libres en verano para ayudar en la extinción de los incendios.
A sus quejas se suman las de los celadores de medio ambiente, que se encargan de custodiar y vigilar los medios naturales. Denuncian el desmantelamiento del operativo y haber sido excluidos de las guardias; algo que, aseguran, ha llevado a eliminar más de cien puestos de trabajo.