Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Hoy ha declarado como imputada en la Audiencia Nacional, María Dolores Amorós, la última directora general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo. Está acusada de delitos como estafa y alteración del precio de las cosas. Según su abogado, ha negado haber puesto en juego la solvencia de la entidad. Además, según otros abogados, se ha desvinculado de las responsabilidades contables y de crédito de la entidad. Amorós tenía un sueldo que rondaba los 600.000 euros y una pensión vitalicia de 360.000 y le ha explicado al juez que ni cobró la pensión ni realizó ninguna modificación en sus retribuciones. Cuando llegó al cargo su sueldo, dice, se igualó al de su antecesor que, por cierto, declara la semana que viene. Según fuentes jurídicas, la causa podría cerrarse en unos ocho meses.

María Dolores Amorós, la última directora general de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, declara este viernes en la Audiencia Nacional. El juez Gómez Bermúdez le imputa delitos societarios, estafa y maquinación para alterar el precio de las cosas. Con la declaración de Amorós se completa una semana en la que otros tres directivos de la CAM han pasado por la Audiencia. Hace ahora un año fue intervenida por el Banco de España tras admitir pérdidas de más de 1.100 milliones de euros. La intervención destapó graves irregularidades y la concesión de escandalosas pensiones vitalicias para los directivos. La caja fue subastada y adjudicada al Banco Sabadell por 1 euro.

Acusados de estafa y apropiación indebida, 5 exdirectivos de la CAM han comenzado a declarar en la Audiencia Nacional. La última será la que fuera directora general de la caja, María Dolores Amorós. Ninguno de los dos han querido contestar, q. no sabían nada de los paríasos fiscal, q. 2008 ya sabían q. no había liquidez y empezaron a acudir a los pequeños inversores.

La Caja de Ahorros Mediterráneo, la CAM, ha entrado en proceso de liquidación y los 54.000 propietarios de cuotas participativas perderán todo lo que invirtieron. Se ha decidido en la última asamblea de la caja alicantina.

Jornada decisiva de la Caja da Ahorros del Mediterráneo. Los consejeros tienen que votar si liquidan la CAM, cuya actividad financiera asumió el Banco Sabadell, o si por el contrario se reconvierte en una Fundación especial de carácter benéfico-social. En el orden del día, con más de 15 puntos, también se decide qué solución se da a las cuotas participativas, una especie de acciones, emitidas por la caja. Algunos afectados se han concentrado a las puertas de la Asamblea y han abucheado e increpado a los asistentes ante el temor de que el consejo decida amortizar las cuotas participativas a cero euros.

Después de saber que los bancos podrían necesitar hasta 62 mil millones de euros los analistas siguen preguntándose cuánto dinero va a pedir y quienes. Esas dudas, dicen, pueden seguir generando desconfianza.

España ha pasado de estar a la cabeza de los sistemas financieros más saneados de toda Europa a ser el primer país que pide ayuda a sus colegas de la Unión para rescatar a su banca. La burbuja inmobiliaria afectó de lleno al sistema bancario, que refinanciaron la deuda con las inmobiliarias de las que eran prestamistas a cambio de pisos. El Eurogrupo ofrece un rescate a la banca española de hasta 100.000 millones de euros, aunque la auditoria cifra en 62.000 millones las necesidades del sector.