Wilbur ('Grand Prix'), el payaso al que le cambió la vida una lesión: "El humor no debería tener límites"
- Una patada en el bíceps le cambió la vida: dejó la gimnasia artística y se dedicó a la comedia
- Disponible un nuevo capítulo de Captcha. El videopodcast: sobreviviendo a internet, con Javi Hoyos
Wilbur es gimnasta, acróbata y comediante español que se ha hecho aún más famoso tras su aparición en el concurso del Grand Prix. Víctor Ortiz de la Torre, que así se llama, es el nuevo invitado del videopodcast CAPTCHA: Sobreviviendo a internet, presentado por el periodista Javi Hoyos, y que puedes ver en RTVE Play.
Reivindica el oficio de payaso y dice que no está demasiado pendiente de las redes sociales, de hecho, nunca ha tenido perfil en X. Sin embargo, sí es consciente de la exposición pública que tiene, sobre todo tras su aparición en el Grand Prix, en el que ha conseguido ser un colaborador fijo.
Algunos amigos le hicieron saber el gran impacto que había tenido su participación en este programa. "Me escribía la peña: "Oye, que eres trending topic" [...] Con el paso del tiempo, el paso de los programas, empezó un boom, sobre todo con los niños y niñas, y luego empezó a fluir. Me he convertido en un fijo en el programa y percibo mucho amor", asegura Wilbur.
"Fue un subidón"
Este gimnasta y cómico nació en 1981, así que veía de pequeño el programa que presenta Ramón García. Cuenta que cuando lo llamaron para que apareciera en el concurso fue "un subidón": "El personaje cuajaba mucho para este programa".
Es consciente de que debido a esta exposición recibe también el odio de las redes, aunque asegura que le llega mucho más el amor. "En el momento que me expuse más fue en el reestreno del Grand Prix, porque está toda la peña 'ojo avizor'. Como es un programa que ya existió, siempre se tiende a comparar".
Javi Hoyos con Wilbur en 'CAPTCHA: Sobreviviendo a internet'
"Escucha más a tus padres que a las redes"
Wilbur le cuenta a Javi Hoyos que vive en la sierra, aislado del ruido y ajeno, en muchas ocasiones, a las redes sociales. Cuando el periodista le pregunta por algún consejo que le daría a todas aquellas personas que hacen un uso intenso de las redes, el cómico lo tiene claro: "que escuches más a tu madre, padre, hermano, primo…, a la gente cercana, y menos al móvil".
Hace vídeos para Instagram o TikTok que le sirven, dice, como un currículo que se va actualizando. "Casi todos los vídeos que cuelgo derivan en que luego vengas a verme al teatro. Porque a mí lo que más me gusta es el teatro, es el tú a tú, en vivo y en directo, todo lo que ocurre, toda esa magia que ocurre en el teatro", y añade que considera las redes sociales "una herramienta, siempre que la utilices bien".
En este rato de charla, Wilbur reflexiona también sobre los haters, y asegura que son necesarios, como ciertos animales en la naturaleza. "Son ratas, cucarachas, y son necesarias. El hater es necesario. Hay mucho artista que empieza a levitar, te conviertes en un 'zeppelin', que te crees el rey del mambo, entonces el hater cumple su función para que el artista que se flipa, o la persona que se flipa, tome tierra".
"El humor se contrataca con más humor"
Sobre todo Jim Carrey, pero también cómicos españoles como Pedro Reyes, han sido los grandes referentes de Wilbur. Defiende que el humor no tiene límites. "El humor se contrataca con más humor, y si te cabreas, has perdido", e insiste en que "no debería haber límite porque, ¿quién lo pone?".
Estuvo un tiempo como acróbata en el Circo del Sol, pero después decidió empezar por su cuenta y montar su propio espectáculo de teatro y humor. "Yo no soy una gran multinacional, yo soy un ultramarinos de barrio, pero el que viene, viene porque quiere y con mucho humor".
Wilbur en 'CAPTCHA: Sobreviviendo a internet'
Patada que le cambió la vida
Desde los cinco años y hasta los veintitrés, Wilbur estuvo haciendo y compitiendo en gimnasia artística. Un día, un percance le cambió la vida e hizo que su carrera deportiva se detuviera: le dieron una patada que le rompió el bíceps. "Iba en una moto con un colega, era Nochebuena, y de repente estaba en el suelo. Debían ser unos vándalos o mala gente, y se pusieron a pegarnos y se fueron. Con la mala suerte de que una patada me rompió el bíceps, no el hueso, sino el músculo".
En esta situación, el cómico se reinventó y comenzó a dedicarse a la pasión de su vida, a pesar de que antes de la agresión nunca se lo había planteado. "Me colocó en la pasión de mi vida, que realmente era ser payaso. Si no me hubieran dado ese 'patadón', bueno sería muy feliz porque soy un motivado, pero igual no estaba en los escenarios. Sería un motivado haciendo otra cosa".
Dos verdades y una mentira
En la parte final del programa, Javi Hoyos pone a prueba al invitado de este capítulo con el clásico juego de dos verdades y una mentira. Con ayuda de la inteligencia artificial, intenta adivinar cuál es la respuesta correcta ante las tres afirmaciones que le ha dado el cómico. Entre otras cosas, Wilbur cuenta que ha sido taxista y la IA no falla en su veredicto.
En este programa de CAPTCHA: Sobreviviendo a internet conocerás un poco más sobre Wilbur y también sobre Víctor Ortiz de la Torre. "Soy muy feliz. No quiero ni más, ni menos, como estoy es más que suficiente".