¿Qué me puedo encontrar en el Tourmalet sin el Tour ni La Vuelta?
- La periodista Kris Ubach cuenta en su libro sobre los Pirineos qué vio un día cualquiera en esta montaña mágica del ciclismo
- La primera vez que el Tour de Francia subió hasta lo alto fue en 1910, gracias a una gran mentira
“Subimos con el coche y cuando llegamos a Ia zona donde aparcas allí en el Tourmalet, había un grupo de caballos”, cuenta Kris Ubach, periodista de viajes, en Cómo andar en bicicleta. “En invierno están en las zonas bajas, las praderías, y en verano los suben arriba para que pasten en altura”. En lo alto de esta montaña mítica del ciclismo, por la que muchas veces pasan por allí los ciclistas o es el final de meta del Tour, hay pintadas en el suelo con los nombres de los ciclistas.
“Había un montón de caballos lamiendo el suelo. Digimos, ¿pero bueno?, ¿qué les pasa?, ¿qué hacen? Y luego ya pensando, es que aquí como en invierno tiran sal para que no se congele la carretera, pues estaban consiguiendo su aporte de sodio que deben necesitar”.
Portada del libro 'Pirineos más allá de las montanas' de Kris Ubach
Esta es una de las tantas historias que se pueden leer en el libro que ha escrito, Pirineos. Más allá de las montañas (Península). Propone un viaje de punta a punta de la cordillera y cuando se puso a escribirlo, “una de las historias que tenía claras que quería contar era el Tour de France”. Se encontraba en Aínsa, en el Pirineo aragonés, y desde allí se dirigió hacia el Col d’Aspin y luego el Tourmalet para ver la puesta de sol.
Vista panorámica de las montañas desde el Tourmalet GETTY IMAGES
¿Qué se encontró aquella tarde allí arriba? “Un montón de gente como si estuvieras en Ibiza en la fiesta de la puesta de sol que va todo el mundo a verla. Había, no te exagero, igual unas 60 personas que habían subido hasta allí. Había un mar de nubes de la vertiente de Luz-Saint-Sauveur y estaba precioso. Estaban con sillas de camping, sentados encima de los coches”.
Col du Tourmalet: ¿Qué me puedo encontrar? GETTY IMAGES
La gran mentira
El primer Tour de Francia fue en 1903 y en estos primeros años no pasaba por el Tourmalet. Desde L’Auto, el periódico que organizaba esta competición, le piden a Alphonse Steines, uno de sus periodistas, en 1910 le piden que investigue algún puerto nuevo.
“Sube en un coche, que se estropea, en pleno invierno. Tuvo que hacer el último tramo andando. En aquel entonces era una carretera sin asfaltar, nevado y lleno de piedras y por poco muere. Se le hizo de noche, se medio congeló y lo tuvieron que rescatar los vecinos del pueblo medio congelado”, explica Kris Ubach en Como andar en bicicleta.
Al día siguiente y ya en la localidad de Bareges, al pie del Tourmalet, Steines se acerca hasta una oficina de telégrafos y envía un mensaje a Henri Desgranges, su jefe en L’Auto: "He cruzado el Tourmalet. La carretera es buena y transitable". “De aquella gran mentira, se incluye esta etapa en el Tour”.
Ciclistas y bicicletas en el Col du Tourmalet
“Una cuarta parte de los corredores que estaban inscritos se desinscribieron, cuando vieron a lo que se tenían que enfrentar. De hecho, aquel año la persona que ganó el Tour, Octave Lapize, les dijo asesinos, que sois unos asesinos”.
El ciclista de carreras francés Octave Lapize, ganador del Tour de Francia, 1910. (Foto de Roger Viollet a través de Getty Images) ROGER VIOLLET / GETTY IMAGES
Con la bici y la horquilla en las manos
En Sainte-Marie-de-Campan “hay una estatúa de Eugène Christophe, que fue un corredor del Tour muy popular, lo apodaron como “Cri-Cri”. En 1913 se hizo famosísimo porque los ciclistas en aquella época no podían tener ningún tipo de asistencia y bajando el Tourmalet se le partió la horquilla”.
Con una bicicleta pesada de aquella época, “se fue hasta el pueblo”, la cargó a sus espaldas “con la rueda hacia delante, la horquilla en mi mano izquierda y la bicicleta en la derecha. Me vi obligado a descender hasta Sainte-Marie-de-Campan para reparar mi horquilla”, contaba el propio Christophe años después. “Tuve que soldar mi horquilla rota en una herrería con un pedazo de chatarra al mismo tubo. Creo que entonces tenía como unos 18 minutos de ventaja en la clasificación general y finalmente terminé con 14 horas de retraso ”.
“Fue una gesta heroica. Además, tuvo que repetir dos veces más porque este señor, dos veces más, corriendo el Tour, se le rompió la bicicleta. O sea, que tuvo mala suerte. Nunca ganó el Tour. Pero tiene su estatua en Sainte-Marie-de-Campan, que está como levantando la horquilla”.
Jean Robic en la cima del paso Tourmalet durante la etapa en los Pirineos el 9 de julio de 1948 en Francia GAMMA-KEYSTONE / GETTY IMAGES
En 2023 el Tourmalet ha sido final de etapa en el Tour femenino, pasó por allí el masculino y La Vuelta también terminará este año uno de los días en lo alto de esta cima. Será este viernes 8 de septiembre. Síguelo en TVE y RNE.