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Lolita Flores se abre en canal en su 'post' más existencial: "No estoy pasando por el mejor momento de mi vida"

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Lolita Flores se abre en canal frente a su audiencia
Lolita Flores se abre en canal frente a su audiencia

Lolita se iba este martes de Twitter con unas palabras tan tajantes que no hay duda de quien es su madre. Como un día La Faraona dijo aquel icónico "¡Si me queréis, irse!", su hija pegaba un portazo tras verse envuelta en una desagradable polémica. "Me voy de Twiter para siempre no estoy para aguantar impertinencias, no sois jueces, y lo siento por los demás pero no estoy para que me juzguen ya no ser felices y seguir criticando que debe ser vuestra profesión adiós hasta nunca", escribía. Más tarde tomaba Instagram, la red social que mejor la trata, y trataba de desenmarañar los pensamientos que habían pasado ese día por su cabeza.

Cuando acabó la tormenta, vino la calma y con ella la reflexión sobre su vida que Lolita ha compartido con su audiencia, desnudándoles su alma y hablando de algunas de las preocupaciones que la atenazan estos días: la lucha incesante contra la edad, que se materializa en el uso de agresivos productos de belleza, o la falta de su perro, que falleció hace unos meses y todavía se presenta a menudo en su recuerdo. Orgullosa y sincera, fuerte y vulnerable: esa es la línea en la que se mueve Lolita, que ha conmovido a Chenoa, Anne Igartiburu, Esther Arroyo, Paz Vega o Colate con esta última reflexión.

"No estoy pasando por el mejor momento de mi vida, tampoco el peor, las circunstancias se acumulan y yo libre mujer y madre me debo a los míos artista siempre mujer más que nunca, no necesitó compasión sino ser yo misma, no quiero que me pasen la mano por el lomo, como a los Perros, fiel amante de ellos y echo mucho de menos al mío que se me murió hace unos meses, pero para perra yo, callejera, canalla y estrella, fiel e infiel conmigo misma, hacia tiempo que no dejaba mis pensamientos escritos en face y en Instagram".

Sin puntuación y sin aviso, las palabras se acumulan como en un gran flujo de conciencia: "por cierto me he puesto una crema de esas que te quitan la grasa que no tengo mucha pero parece que estoy en el infierno me quema hasta el alma, dura poco unos diez minutos pero uf que cuesta competir con las 37 o 48 yo con 63 os digo que no me la pongo más, ardo en fuego, jajaha me río por no llorar, pobre de aquellos que no sepan su rumbo que piensen que aún les queda tiempo de ser guapos o guapas y no ponerse el infierno como yo en la barriga amigos buenas noches".

Una carta que va a repetirse y que termina así: "Hoy ha sido un día raro pero al fin y al cabo un día vivido uno más a las lista y uno menos de lo que me queda gracias a todos os quiero y sabéis una cosa, voy a seguir escribiendo por vosotros porque os lo merecéis buenas madrugadas y a dormir a ver si se quita este calor de mi cuerpo ohu la crema buena tiene que ser". Una carta que es pura Lolita.