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Cristina: "Después de MasterChef, descarto montar un restaurante"

  • "Lo peor fue estar aislada del mundo y lo mejor, los compis", dice
  • Revive con Cristina su paso por MasterChef
La mañana - Cristina tras su despedida en MasterChef: "Yo di todo lo que pude"
cristina (MasterChef)

El proceso de casting fue realmente loco. Llegué por los pelos al proceso de selección y aún no se como es que fui una de las elegidas, jaja.

Mi hermana, Sole, quería presentarse a MasterChef pero no pudo pues había tenido un catering y se empeñó, junto con mi hija Maima, en que me presentase yo. Las anduve esquivando como pude durante un mes y medio.

Todo comenzó una tarde en un baño con mi hija Maima. Ella no quería hacer algo que le daba miedo y estuve un buen rato intentándolo y no había manera (Mai es un poco cagueta). Ya desesperada le dije: -OK, si tu intentas esto, yo …hago lo que tú quieras.

Y ella me contestó: - “De acuerdo. Te presentas a MasterChef". Me lo pensé y me dije: "total Cris, no te van a llamar ni de coña". Acepté el trato y así comenzó toda esta auténtica locura.

Primer paso: inscripción en el casting

Mandé la solicitud en Diciembre y me llamaron para hacerme una entrevista telefónica, larguísima por cierto. Y pasada otra fase, tuve que rellenar el formulario más grande que he rellenado jamás sobre mi vida. Pasé de nuevo de fase y de ahí al casting presencial en Madrid, donde presenté un Cebiche acapulqueño e hice la prueba de cámara... ¡PRUEBA SUPERADA!

Recibí la cuchara de madera en el macrocasting de Barcelona, con 500 participantes. Fue agotador pero emocionante. Después nos convocaron al 50/15 en Madrid y a mí me tocó la última de todos. Samantha dijo No, Pepe dijo sí y Jordi,... ¡sí! A partir de ahí la vorágine.

MasterChef - Conoce a los 15 aspirantes de la segunda edición

La convivencia en MasterChef, complicada y divertida

Tenía 2 días para organizar mi vida y entrar a convivir con el resto de concursantes. Lo más duro fue estar aislados del mundo: sin teléfono, sin ordenadores, radios, televisión. Sólo nos dejaban hablar con la familia 10 minutos a la semana y en altavoz. Eso fue lo peor de mi paso, no poder ver a mi familia y amigos.

Una de las cosas más difíciles de este concurso ha sido la convivencia. Convivir con 15 personas de diferentes estilos, edades, personalidades, manías, costumbres,... es muy complicado, difícil, curioso y divertido a la vez. A mí me tocó compartir habitación con Marina y Churra.

Fue una auténtica experiencia de vida, un aprendizaje, un infierno y una maravilla, una desesperación, una terapia de paciencia y una apertura de mente a la que no estaba acostumbrada.

Los mejores momentos de Cristina

Lo mejor de MasterChef han sido las risas en la casa, la excursión a Patones a ver y recibir una clase de Paco Bello, otra salida que hicimos en bici donde algunos no levantaron cabeza, jaja.

Especialmente me quedo con los amigos que he hecho, de esos que sé que son para siempre. Y por supuesto con las increíbles MasterClass a las que tuve la suerte de asistir… ¡a todas!

Hemos cocinado en sitios en los que nadie volverá a cocinar

Y lo más divertido fueron los viajes para las pruebas por equipos. Me encantaba cocinar en sitios increíbles, sitios dónde es muy probable que nadie vuelva a cocinar, como la Plaza de las Ventas, Formigal en mitad de la estación o en Lisboa, en mitad de aquel paisaje maravilloso.

Increíble, también el cacho equipo que nos acompañaba a los exteriores, era un despliegue brutal cada vez que salíamos de viaje.

La televisión vista desde dentro

La tele por dentro una experiencia apasionante. Qué cantidad de gente súper profesional trabajando por detrás. Es espectacular: cámaras, iluminadores, técnicos de sonido, chicas de vestuario, maquillaje, peluquería, redactores, los decorados, directores, editores, etc..

Eso sí, las grabaciones eran interminables, de sol a sol. ¡Agotadoras! Y el plató... era el terror de todos, jaja. Al menos al principio. Cada vez que estábamos esperando para entrar nos daban ganas de hacer pis, como los niños cuando se ponen nerviosos.

Perspectivas de futuro tras salir de MasterChef

Ha sido una mega experiencia y no tengo ni idea lo que llegará, quiero dejar todas las puertas abiertas. Aunque después de la vivencia de MasterChef, un restaurante queda prácticamente descartado... ufff que estrés. Para mí la cocina es algo muy especial y relajante.

Me chiflaría, por ejemplo, hacer un programa sobre “comidas del mundo”: viajar a lugares por el mundo, bucear en sus maravillosos mercados, meterme en las casas populares, restaurantes típicos, hablar de las diversas cocinas, cocinarlas... Sería como Españoles por el mundo pero Comidas del mundo. U otro programa que más o menos tengo en mente con una amiga periodista... ¡Sería un boom!

Me gustaría publicar un libro con las recetas de mi abuela

Algo que me haría mucha ilusión sería escribir y publicar el libro de recetas de mi abuela Florentina, que lo tengo manuscrito por ella misma. Son recetas tradicionales mallorquinas que mi hermana, Sole, y yo queremos actualizar desgrasándolas el máximo posible.

Otra idea que me gustaría es montar en mi campo (2,6 Has) unos huertos ecológicos de productos muy especiales. Pero se necesita una inversión considerable porque quiero hacerlo bien, con tienda online, furgoneta para la repartición, invernaderos,… Y para llevar esta empresa adelante contrataría a chavales con deficiencias mentales o auditivas. Ellos yienen una bondad maravillosa, una mano especial con animales y plantas y merecen trabajar y sentirse útiles como el que más.