Los amos del corral
- Visitamos la semifinal de la Batalla de Gallos celebrada en Madrid
- Son enfrentamientos entre raperos con gran protagonismo de la improvisación
- CONTENIDO EXTRA: Mira la batalla final y la actuación de El Chojín
Márcalo en la agenda
Red Bull Batalla de Gallos
13 de abril - Razzmatazz, Sala 1 (Barcelona)
20 de abril - The One (Alicante)
27 de abril - Explosivo (Zaragoza)
6 de julio - Final nacional en Sevilla
Octubre - Final internacional en Argentina
Llevaba tiempo sin celebrarse y había ganas. La sala llena de fanáticos del hip hop coreando a los MCs de la gallera de Madrid; y en el escenario, junto a los Gallos, el speaker Mbaka llevando el ritmo de la competición. Los jueces, rapers de pro: Arkano (ganador de la anterior edición), Dobleache y El Chojin (nuestro colaborador de arte urbano), que además se marcó un par de improvisaciones y algún tema de su último disco, que levantaron cacareos entre el respetable.
Los 16 más ingeniosos y lenguaraces de cuantos habían enviado sus demos a la web oficial del concurso, estaban allí exhibiendo su flow y su agilidad verbal en esta competición de Freestyle hispanoparlante, que en nuestro país había estado en silencio desde 2009.
¿Cómo es una batalla de gallos?
En total, casi tres horas batiéndose el cobre, uno contra uno, improvisando durante un minuto cada vez (en dos rondas). Octavos, cuartos... hasta que al final solo quedaron tres: Chuty, El Destro y Kensuke. Dos madrileños y un sevillano. El cuarto gallo, Fisko, tendrá que hacer frente a las votaciones en la web, compitiendo con los que ocupen el cuarto puesto en las próximas semifinales.
No imaginábamos que ese muchachote madrileño con cara de no haber roto un plato en su vida, se revelaría como un auténtico demolition man. Qué manejo del verbo y la dialéctica, el Chuty, qué flow y ¡como breó al personal!
Casi sin insultar, sin necesidad de demasiados tacos o improperios. De hecho, fue el que hizo un uso más políticamente correcto del idioma de Cervantes. Lo decía él mismo: “la clave es atacar al rival con sentido en las frases y sin llegar a faltar el respeto”.
Y cómo se abrazaban él y el subcampeón cuando se conoció el veredicto. Qué camaradas todos casi sin conocerse. Lindos, muy lindos, y muy sana la competición. Como nos dijo ese catedrático del rap que es El Chojin, “¡qué ejercicio de ingenio y cultura son estos encuentros!”.
Y es que, yo siempre lo he dicho, no hay nada como vacilar un ratito con los colegas, ponerse gallito (pero sin mal rollo) para afianzar el cariño. El diálogo y la comunicación, qué importantes. Ya podía pillar el mensaje algún amante de los misiles que yo me sé… Pero, bueno, al turrón: además de las batallas celebradas en Madrid y Granada, quedan varios duelos hasta la final de julio en Sevilla. Muchísima suerte y mejor flow a los que os presentéis.