Los presos de la semana: Ariza y Víctor
- Esta semana, Ariza y Victor nos han contado los delitos por los que cumplen condena
- Ariza asegura que su perdición han sido las drogas
- El origen de los males de Víctor, el racismo
En el último programa hemos conocido más a fondo a Ariza y a Víctor. El primero lleva entrando y saliendo de prisión desde 1993, mientras que Víctor cumple condena desde hace casi un año por un delito del que aún no ha sido declarado culpable.
Ariza, delatado por su hermana
Ariza comenzó a consumir droga con tan sólo 15 años, y desde entonces su vida ha ido de mal en peor.
"Fumaba hasta 5 gramos de cocaína al día, y tenía que robar para comprarla. Me drogaba de mañana y de noche", cuenta Ariza, una adicción demasiado cara que le llevó a tener que dejar de robar para traficar con armas.
"Me puse a traficar con armas porque ganaba más dinero. Era muy fácil, te dan unas armas y las llevas al sitio que te dicen y por cada viaje me daban más de 200.000 pesetas", cuenta Ariza.
La última vez que entró en prisión fue porque su propia hermana le entregó a la policía. Asegura que aún está dolido por lo que le hizo pero que, a la vez, le está tremendamente agradecido porque gracias a su último paso por la cárcel ha conseguido desengancharse del todo de las drogas.
"Cuando salga a la calle se que no volveré a robar y mucho menos a drogarme, porque la droga ha arruinado mi vida", confiesa Ariza.
Víctor, en prisión preventiva
Víctor está esperando a ser juzgado por haber cometido un robo con intimidación. Pero la decadencia de Victor empezó mucho antes, cuando apenas era un adolescente y un día unos chicos quisieron pegarle por ser de origen hispanoamericano. Víctor sintió tanto odio que sólo encontró consuelo en una banda de latinoamericanos que delinquían con frecuencia.
"Pesaba que eran mis amigos, pero ahora estoy aquí por ellos", dice Víctor, ya que ahora los que eran sus amigos le acusan de haber organizado el atraco por el que tiene que ser juzgado.
Ahora Víctor se ha dado cuenta de que la violencia no lleva a ninguna parte, y asegura que de aquí en adelante su "banda" sólo va a estar formada por su familia, pero está convencido de que cuando vuelve a recuperar su libertad ya nada será igual.
"Yo ya perdí mi juventud desde que entré en la cárcel. Desde que estás preso se te descarta, y por eso yo no tengo futuro", afirma Víctor.