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La radio, un puente entre el papado y los fieles: la voz que cruza fronteras

  • León XIV visita España en un viaje histórico por la duración y cantidad de actos que le acercarán a los católicos
  • Antes de que los papas realizaran viajes apostólicos, la radio fue durante décadas su cordón umbilical con estos fieles, pero también con el resto del mundo
Papa Pío XII saluda a jóvenes españolas en el Vaticano en 1950. Detalle de un candelabro en primer plano. Fotografía histórica en blanco y negro.
Pío XII saluda en el Vaticano a jóvenes españolas en 1950. EFE
MAR DEL CASTILLO HERAS / ARCHIVO SONORO RNE

Este sábado 6 de junio comienza el viaje apostólico de León XIV a nuestro país, estancia que se prolongará varios días.

Las generaciones actuales de españoles estamos más que acostumbrados a la presencia de papas en España desde que Juan Pablo II realizara su primer viaje en 1982, al que siguieron cuatro más. Su sucesor, Benedicto XVI, nos visitó en dos ocasiones.

Pero los viajes apostólicos son una novedad relativamente reciente en el papado, ligada al desarrollo de los transportes. Así, el primer papa "viajero" fue Pablo VI (1963-1978); hasta ese momento, lo habitual era que los pontífices permanecieran en el Vaticano.

Si esta presencia internacional ha reforzado la popularidad de los papas en las últimas décadas, otro invento en el siglo XX, la radio, acercó previamente al pueblo la figura hasta entonces lejana de los pontífices romanos. La Radio Vaticana se convirtió durante décadas en el cordón umbilical entre estos y los fieles a los que dirigían mensajes periódicamente.

Vamos a centrar nuestra atención en uno de los santos padres más influyentes del siglo pasado, Pío XII. Nacido en Italia como Eugenio Pacelli, papa entre 1939 y 1958, su pontificado estuvo marcado por la Segunda Guerra Mundial, durante la cual impulsó labores diplomáticas y de ayuda humanitaria. Durante su papado, en 1953, España firmó un Concordato con la Santa Sede, que supuso un respaldo al régimen de Francisco Franco.

Con motivo del centenario de la proclamación del Dogma de la Inmaculada Concepción, Pío XII publica en septiembre de 1953 su encíclica Fulgens Corona y convoca el primer Año Mariano católico, que se celebraría entre el 8 de diciembre de 1953 y la misma fecha de 1954.

El 12 de octubre de 1954, festividad de la Virgen del Pilar, España fue consagrada al Inmaculado Corazón de María. Era en un acto solemne celebrado en Zaragoza con la asistencia de Franco, el último y más importante evento del Congreso Mariano Nacional que se celebraba en la ciudad. A las 12 en punto, se conectó con la Radio Vaticana desde cuyos micrófonos el papa dirigió un radiomensaje al pueblo español, que fue escuchado —en pie, según las crónicas— por todos los presentes y por todo el país a través de los micrófonos de Radio Nacional.

Poco después, en diciembre, la salud del papa, que se había ido deteriorando en los últimos meses, empeoró hasta temerse por su vida. Remontó, pero cuatro años más tarde, en 1958, sufrió un nuevo problema cardiaco severo.

El 8 de octubre de 1958, la Radio Vaticana difundió las primeras noticias sobre el grave empeoramiento de la salud de Pío XII. En la España de la época, profundamente católica, se pidieron oraciones por el papa y todos estaban pendientes del estado del pontífice: así, la noche del 8 al 9 de octubre Radio Nacional de España en Barcelona no cerró su emisión como hacía habitualmente, sino que la continuó en conexión con Radio Juventud de Barcelona (otra emisora que no tenía emisión nocturna), acercando a los oyentes las últimas novedades sobre el estado del Santo Padre. Se alternaba la última hora llegada desde el Vaticano con música clásica.

Pío XII falleció a las 3:52 horas del 9 de octubre. Tras anunciarse su muerte, la retransmisión radiofónica realizó un repaso por los hitos más importantes de su pontificado y concluyó con el rezo en directo del Padrenuestro, como homenaje y despedida al pontífice.

Como vemos, el papado siempre se ha servido de las novedades tecnológicas del momento para difundir su mensaje apostólico y sigue atento a cómo pueden afectar a la humanidad, como ha demostrado que León XIV haya dedicado su primera carta encíclica Magnifica humanitas (Magnífica humanidad), texto en el que establece la postura ética y moral de la Iglesia ante la revolución tecnológica que supone el desarrollo e implantación de la Inteligencia Artificial.