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'Alternativas que habitar: la vivienda desde el no lucro' para imaginar otras formas de vivir

Alternativas para habitar la vivienda desde el no lucroVer ahora
Alternativas para habitar la vivienda desde el no lucro

La vivienda es, sin lugar a dudas, el gran tema de las últimas décadas. El problema afecta a personas de todos los perfiles: desde jóvenes que se ven incapaces de independizarse hasta mayores que nunca tuvieron la oportunidad de obtener un hogar propio. La situación, lejos de mejorar, se agrava: en el primer trimestre de 2026 el precio de la vivienda creció cerca de un 13% respecto al año anterior.

La cuestión debe atajarse de inmediato, pero los esfuerzos por parte de las administraciones son, en algunos casos, insuficientes. A ello se suman las intenciones del sector privado: maximizar beneficios. El documental Alternativas que habitar: la vivienda desde el no lucro, dirigido por María Artigas y promovido por algunas asociaciones a favor de la vivienda social, busca darles voz y poner sobre la mesa soluciones habitacionales para centenares de personas en nuestro país.

¿Es la vivienda un problema único en España?

El Parlamento Europeo afirma que, de media, el precio de la vivienda creció más de un 50% entre 2015 y 2024. La escasez de oferta de obra nueva es uno de los factores principales, pero también la falta de vivienda social. Montserrat Pareja-Eastaway, profesora de la Universidad de Barcelona, subraya que han sido "40 años de promover la vivienda en propiedad y de olvidar otro tipo de vivienda". Además, nuestro país cuenta con un stock social muy reducido: un 3%, mientras que Países Bajos (30%) y Austria (25%) registran las tasas más elevadas.

Esa desigualdad la marca la existencia o no de las housing associations, tal y como explica Nuria Lambea, asesora jurídica. Se trata de entidades sin ánimo de lucro que ofrecen hogares a personas con dificultades para acceder al mercado inmobiliario y, además, se involucran en los barrios en los que actúan. En épocas de crisis, sostiene la experta en vivienda social, pueden promover u ofrecer esas viviendas sociales "aunque el presupuesto público baje".

Ese modelo de vivienda asequible puede aplicarse en España. Prueba de ello es que es una realidad en los países de nuestro entorno. Michaela Kauer, ex teniente de alcalde de Viena, pone en valor un sistema que ha conseguido cambiar el mercado en la capital austriaca. "[A las housing associations] no se les permite realizar ninguna otra actividad comercial", subraya. Pueden, por ejemplo, alquilar un local comercial, pero el dinero generado debe recaer en la hucha de proyectos sociales. Así, el presupuesto se destina siempre a la misma causa.

Distintas asociaciones, pero con el mismo objetivo

Aunque España no cuenta con un marco legal que impulse la labor de estas entidades, ya existen experiencias que están funcionando con éxito. En el País Vasco trabaja la Fundación Eguzkilore, que cuenta con 120 viviendas. Además de inmuebles, ofrece asesoramiento para que las familias puedan conseguir de manera autónoma un hogar definitivo.

En Cataluña, Cohabitac reúne a 17 fundaciones que gestionan y rehabilitan edificios en diferentes municipios. Xavier Fonollosa, alcalde de Martorell, una localidad con una fuerte presión habitacional por las fábricas, cree que es posible encontrar una solución a nivel nacional. "Si juntamos esfuerzos entre todas las administraciones, no es tan difícil dotar de vivienda asequible, de vivienda de protección oficial en todos y cada uno de los municipios del país", declara. Rosa M. Fonoll i Ventura, regidora de Cubelles, explica que decidieron buscar soluciones para frenar la salida de jóvenes y mayores del municipio por los altos precios de la vivienda, una situación que les dolía profundamente.

Un grupo de mujeres beneficiadas por estas iniciativas en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona).

Un grupo de mujeres beneficiadas por estas iniciativas en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona).

Lumvra es la housing association impulsada por Provivienda y opera en todo el territorio nacional desde 2023. Luzia vive en una de las viviendas que ofrecen y remarca la necesidad de tener una casa porque también le permite tener estabilidad mental. "Si no tengo donde vivir, ¿qué hago?", se pregunta.

¿Qué hace falta para extender este modelo en España?

Los expertos no tienen dudas: este modelo de vivienda es más que necesario en nuestro país. Eduardo González de Molina, profesor asociado en la Universidad Carlos III de Madrid, comenta los aspectos indispensables para que las organizaciones no lucrativas de vivienda puedan consolidarse en España: que cuenten con deducciones fiscales, que exista una política de financiación y de cesión preferente del suelo y, además, ventajas urbanísticas. "Hay buenos estudios que indican que un incremento del 10% del parque de vivienda asequible gestionado por las housing puede significar una reducción de un 5% de los precios generales", sostiene.

Eduardo Gutiérrez, ahora director de Provivienda, también incide en una cuestión poco baladí: que las propias asociaciones crean que existe posibilidad de cambio. Y lo que es más importante: que exista "un país donde la gente pueda vivir sin necesidad de destinar un porcentaje tan alto de sus ingresos al pago del alquiler".

Belinda y Eloísa viven juntas y tienen un hogar gracias a la Fundación Eguzkilore.

Belinda y Eloísa viven juntas y tienen un hogar gracias a la Fundación Eguzkilore.

Para personas como Belinda y Eloísa, que organizaciones como Eguzkilore se involucren y den con soluciones a sus problemas habitacionales es un lujo. Las dos comparten piso y se cuidan mutuamente, confiesan. Se sienten empoderadas para afrontar un día a día que antes se les hacía cuesta arriba. "Ha mejorado mi vida y también me ha dado mucha más seguridad socialmente porque ahora digo 'Voy a casa, voy a mi casa'", cuenta Belinda. "Es un derecho, pero hacemos que sea un privilegio, y no".