Tomasa y Julio, contra el servicio: su plan para sembrar el caos en 'La Promesa'
- Los dos criados del duque de Buenaventura se han propuesto hacer la vida imposible al servicio del palacio
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Julio y Tomasa han llegado a La Promesa con más aires de superioridad que el propio duque de Buenaventura. Para empezar, no se pueden dirigir a ellos ni por su nombre de pila ni por su apellido, si no por el de su señor. Así, los señores de Buenaventura han dejado a todo el servicio del palacio con la boca abierta gracias a sus extrañas costumbres. Unas prácticas que sacan de sus casillas al señor Ballesteros, Teresa y resto de criados de los Luján, pues casi tienen que servirles a ellos ocupando el mismo rango que ellos. Pero esos hábitos, que aún no sabemos si son verdad, forman parte de un plan que Tomasa y Julio han urdido. ¿Quieres saber de qué se trata? ¡Te contamos todos los detalles!
Julio y Tomasa imponen sus normas en el comedor del servicio
Cristóbal ha estado a punto de perder los papeles mientras enseñaba el palacio a los señores de Buenaventura, pero el mayordomo de La Promesa ha sabido contenerse como también ha hecho a la hora de sentarse a comer. Los criados habían dejado dos sitios adecuados a las normas del servicio en España, al lado del segundo mayordomo y a la derecha del ama de llaves, pero ellos no están de acuerdo con esa disposición pues en su casa es diferente.
Si el mayordomo principal ha sabido callarse, no lo ha podido hacer el señor Pellicer: "Pero esta es la mesa de La Promesa, no estamos en su casa". Sin embargo, Tomasa tenía una respuesta preparada que no esperaban: "Mientras estemos aquí es como si lo fuera, y el protocolo es claro: los criados del señor de mayor rango se sientan junto al mayordomo".
Tras sentarse a la mesa, Simona es la encargada de servirles la comida, pero tampoco parecen estar conformes con ella por cómo la miraban. Julio pregunta de qué hablaban, y cuando Pía dice que de María Fernández y su niña, los señores de Buenaventura vuelven a despreciar al servicio de La Promesa: "Pensaba que hablaban de cosas más relevantes". El ayuda de cámara del invitado aprovecha para reprochar que el duque y el marqués no estuvieran bien atendidos durante su estancia en los jardines del palacio, a pesar de que fue don Alonso quien pidió al lacayo que se marchara. Pero para él, este se tenía que haber quedado a una distancia prudente y no irse a la cama.
El plan de Julio y Tomasa en La Promesa
Al día siguiente, el ayuda de cámara del duque se refiere al servicio de La Promesa como "una piara de cerdos", refiriéndose al comportamiento de apoyo que están teniendo todos con María Fernández. Tomasa, de acuerdo con él, le comenta que esa "panda de haraganes merece un correctivo", lo que lleva Julio a pensar ya en un plan y que tiene que ver con la comida.
La nueva norma de Tomasa y Julio
Así, tras planearlo, Julio se dirige a las cocineras para comentarle la nueva norma que van a imponer en La Promesa: "A partir de mañana la señora de Buenaventura y yo mismo compartiremos menú con nuestro señor". Simona, con voz temblorosa le recuerda que en España el servicio come distinta comida a los señores, y bien rica que está, pero Sopena le responde con una dura frase: "Las bestias también se alimentan de alfalfa señora, otros hemos educado el paladar. Pero aun así no les debo ninguna explicación: harán como les ordeno, pues es el deseo de mi señor".
¿Descubrirán en algún momento que tras todos estos cambios no está Máximo de Buenaventura? ¡No te pierdas los próximos capítulos para descubrirlo!
