Por qué España sigue obsesionada con los famosos "de barrio"
- Ser "de barrio" se ha convertido en una marca de autenticidad que conecta con millones de persona
- España lleva décadas elevando a famosos que representan una forma de hablar, vivir y expresarse cercana a la gente común
"Yo vengo del Rastro, de vender discos en la calle". La frase la dijo El Fary cuando ya era una estrella, pero resume perfectamente un fenómeno que lleva décadas funcionando en España: el éxito de los famosos que nunca dejan de reivindicar sus orígenes humildes.
Desde Estopa fregando platos en el bar familiar de Cornellà hasta Omar Montes pasando de un piso de 49 metros cuadrados en Pan Bendito a una mansión con piscina, el programa analiza por qué nos fascinan tanto las historias de ascenso social.
“No tienen apellido, no tienen enchufe ni pedigrí, pero han llegado a lo más alto”, plantea Núria Marín en 'Lo que pasó, pasó', donde se reflexiona sobre cómo ciertas celebridades consiguen mantener una imagen cercana incluso después de hacerse millonarias.
Uno de los ejemplos más claros es Omar Montes. El cantante sigue definiéndose como “más de barrio que un columpio” y presume constantemente de sus orígenes humildes, algo que conecta con un público que lo sigue viendo como “uno de los suyos” pese al lujo que rodea hoy su vida. Pero el fenómeno viene de mucho antes. El Fary, Lina Morgan o Paco Martínez Soria ya representaban personajes populares que hablaban “como la calle” y conectaban con espectadores que no se sentían reflejados en las élites culturales tradicionales.
La princesa del pueblo
El programa también repasa cómo figuras como Belén Esteban cambiaron para siempre la televisión española. “La princesa del pueblo” convirtió frases espontáneas y discusiones televisivas en lenguaje popular, demostrando que el público ya no buscaba únicamente glamour aspiracional, sino también cercanía y autenticidad.
Sin embargo, esa popularidad no siempre fue respetada. Durante años, artistas como Camela, Chiquito de la Calzada o muchos rostros de la telerrealidad fueron tratados con desprecio por parte de ciertos sectores culturales y mediáticos. Hoy, en cambio, muchos de ellos han sido reivindicados como iconos pop.
La gran pregunta es si las redes sociales han cambiado definitivamente las reglas del juego. Ahora, influencers rurales, creadores de TikTok o divulgadores científicos con estética urbana también pueden convertirse en “voz del pueblo” sin necesidad de pasar por la televisión tradicional.