'Harka', la película inspirada en una historia real que se rodó a 50 grados y triunfó en Cannes
- El actor Adam Bessa logró el Premio a Mejor interpretación masculina en Cannes
- En este enlace ya tienes disponible Harka, en RTVE Play

'Harka'
Ali sueña con tener una vida mejor. Vive en Túnez y decide marcharse de la casa familiar para ganarse la vida y optar a un futuro más esperanzador. Se gana el sustento de manera precaria, vendiendo gas de contrabando en las calles tunecinas. Cuando su padre muere de manera inesperada, Ali tiene que hacerse cargo de sus dos hermanas menores. Los tres se enfrentan al desalojo de su casa por no poder pagar las facturas.
La injusticia en la que viven los personajes de esta película es abrumadora. Ali tomará una decisión que no tiene vuelta atrás. Su objetivo, y el de sus hermanas, es luchar por la dignidad de una generación entera que trata de hacerse oír. Este es el argumento de Harka, una película de 2022 que protagoniza Adam Bessa, que dirige Lotfy Nathan y que está inspirada en la Primavera Árabe que tuvo lugar en diferentes países del norte de África y de Oriente Próximo, en 2010.
Inspirada en la historia real de Mohamed Bouazizi
La palabra 'harka' se traduce como 'quemar', aunque también es una jerga tunecina para referirse a un migrante que cruza el mar Mediterráneo ilegalmente en barco. Si nos centramos en la primera acepción, esta película se inspira en la historia real de Mohamed Bouazizi, un informático de 26 años que estaba en paro, y que se prendió fuego a sí mismo en la ciudad de Sidi Bouzid, concretamente frente al Ayuntamiento, cuando la policía le impidió colocar su puesto de legumbres para vender en la calle. Fue el 17 de diciembre de 2010, y el joven murió en el hospital en enero de 2011.
El abuso de poder de las autoridades tunecinas, que le pegaron y le insultaron cuando intentaba poner su puesto, fue la gota que colmó el vaso a la situación y a la desesperación en la que vivía una generación entera. El alto porcentaje de paro juvenil y la falta de oportunidades llevó a Bouazizi a decidir que prefería morir antes que vivir en una total injusticia. La mecha se extendió como la pólvora entre la sociedad tunecina, y también en diferentes países cercanos que se encontraban en una situación parecida, con regímenes autoritarios. Estalló, por tanto, la conocida como la Primavera Árabe.
Harka refleja la desesperación y la injusticia de los más jóvenes que trabajan en lo que pueden, y no logran vivir con dignidad. Una de las frases que engloba ese sentir es la que pronuncia el protagonista de la película, Ali Hamdi, interpretado por Adam Bessa: "Hay tanta injusticia que me vuelvo loco". En la voz en off de una de las hermanas de Ali también se desprende esa desesperanza. "Todos vivimos en nuestra propia cárcel. Arañamos y desgarramos, pero solo el aire, solo unos a otros, y a pesar de todo, no nos movemos ni un centímetro".
Rodaje en Sidi Bouzid y en Túnez
Esta cinta es el primer largometraje que se ha rodado en Sidi Bouzid, la ciudad en la que se inició todo en 2010; además, también tiene localizaciones es la capital tunecina. Harka evita dulcificar la realidad, y opta por mostrarla tal y como es a través de la vida de una familia humilde de Túnez, que vive en uno de los barrios más empobrecidos. Para ellos, como para muchas otras personas jóvenes, no hay opción así que no hay futuro. El reflejo de la cruda realidad le da a la película un cariz documental.
El director Lotfy Nathan, que tiene origen egipcio, aunque vive en Nueva York, ha declarado que en la cinta busca reflejar lo que lleva a una persona a sacrificarse completamente para dar voz a su rabia y a su desesperación. "Entendí que aquello venía de la necesidad imperiosa de sentirse visto y reconocido de una vez. 'Harka', en argot tunecino, también describe a un migrante que cruza ilegalmente el Mediterráneo en patera. Todos somos conscientes de la crisis migratoria que sucedió a la Primavera Árabe entre 2010 y 2011. Durante la década posterior, muchísimos migrantes han contado su testimonio.Esta película se centra en aquellos que se quedan".
Nathan cuenta cómo encontró al protagonista de la película y los valores que le hicieron tomar la decisión. "Fue mi productora, Julie Viez, quien encontró a Adam. Tiene una presencia y una mirada que son fascinantes. En los ensayos es muy imparcial y discreto. No intentaba exagerar, y comprendí que eso es una virtud en un actor, ser capaz de mostrar esa contención. Fue maravilloso rodar con él. Venía tan bien preparado que tuve que esforzarme para plantearle retos. Se integró fenomenal con el reparto no profesional, como si todos encajaran perfectamente".
Premio en Cannes
El actor, que tiene origen tunecino, ha confesado cómo logró preparar un papel que requería, entre otras muchas cosas, una importante fortaleza física. "El papel exigía una preparación física previa. Ali, al revés que yo, es alguien muy solitario, y por eso me aislé durante la preparación y durante el rodaje, para intentar entender y sentir esa soledad permanente. El calor aplastante de Sidi Bouzid -50 grados- fue para mí una ventaja porque me permitió alcanzar un nivel de concentración muy alto".
'Harka'
Adam Bessa también se ha referido a lo que supuso rodar en un país como Túnez, con el que él tiene una relación directa. "Túnez significa muchísimo para mí, estoy muy contento de haber rodado allí. Es importante arrojar luz sobre situaciones de las que la gente no es consciente, capturar ciertas realidades utilizando elementos con los que los espectadores puedan sentirse identificados". Por la interpretación del personaje de Ali, Adam Bessa logró el Premio a Mejor Interpretación Masculina en el Festival Internacional de Cine de Cannes.
