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O concello ourensán de Verea, con mil habitantes repartidos en 42 aldeas, conta cun servizo municipal gratuíto de taxi. Os veciños xubilados ou con discapacidade poden usalo para facer xestións ou acudir a citas médicas. O custo de 12.000 euros ao ano, é asumido polas as arcas municipais como medida para frear a perda de poboación

Durante cuatro días a la semana, jubilados y personas con alguna discapacidad pueden utilizar el servicio de taxi municipal gratuito de Verea, en Ourense (Galicia) para ir al Ayuntamiento, a la farmacia o al centro de salud.

Una herramienta clave para estos vecinos que se reparten por 42 aldeas. Mónica es la única taxista de un servicio al que, cada año, destina el Ayuntamiento 12.600 euros, y que pretende frenar la despoblación.

FOTO: Getty.

Hai 50 anos, falecía Ramón Otero Pedrayo na súa casa de Ourense, o 10 de abril de 1976. Milleiros de persoas despediron ao Patriarca das Letras Galegas nun concorrido funeral que encheu as rúas da cidade. Dicían adeus a un referente que quixo ser enterrado vestido co hábito franciscano e coa bandeira galega sobre o peito

Siete meses después de que las llamas devoraran 10.000 hectáreas en el este de Ourense, el paisaje sigue ofreciendo una estampa desoladora. El incendio, que tardó dieciocho días en extinguirse, no solo cortó carreteras y vías de tren, sino que calcinó el patrimonio de comunidades vecinales como Pixeiros.

Ante la pérdida total de la cubierta vegetal, la Xunta de Galicia ha desplegado la técnica del acolchado con paja en las zonas más críticas. El objetivo no es fomentar el crecimiento inmediato de hierba, sino proteger la estructura del suelo frente al impacto directo de la lluvia, evitando así escorrentías y la pérdida de nutrientes.

La jefa del Servicio Provincial de Incendios, Sandra Martínez, advierte que los suelos quemados pierden su capacidad de filtración, aumentando el riesgo de erosión severa. Para mitigar este arrastre de materiales, además del acolchado, se han construido albarradas en puntos estratégicos de la provincia.

Sin embargo, la recuperación real de montes como los de Viana do Bolo, donde ardieron tres mil hectáreas, sigue pendiendo de un hilo. El éxito de estas medidas de urgencia dependerá ahora de la resiliencia natural del ecosistema y, sobre todo, de que el fuego no vuelva a ensañarse con una tierra ya debilitada.

Esto merece una explicación

Silicosis, muerte en suspensión

Tos, fatiga, falta de aire. Son algunos de los síntomas que viven los pacientes de silicosis, una enfermedad respiratoria crónica. Una patología profesional que tiene en la comarca de Valdeorras (Ourense) uno de sus epicentros. Es la provincia de España en la que más aumentan los casos, según los datos del Instituto Nacional de Silicosis. La comarca, también conocida por sus viñedos, es una de las principales exportadoras de pizarra, una roca empleada para suelos, tejados o mesas, entre otros usos. Sin embargo, cuando se corta la pizarra, esta despide un polvo de sílice que se suspende en el aire y que, de inhalarse durante horas y años, provoca la silicosis. En la capital de Valdeorras, O Barco, pacientes reclaman a la Xunta de Galicia que el servicio gallego de salud dote a su Hospital de un servicio de neumología que les ahorre los más de dos cientos kilómetros que les separa de Ourense para acudir a sus consultas médicas. En este capítulo recorremos el epicentro de la pizarra para hablar con pacientes, expertos y sanitarios para entender también porque los casos siguen en aumento y la edad de los afectados desciende.

El incendio de Larouco, el más grande en la historia de Galicia, ha alcanzado el vertedero de A Rúa, en Ourense, que arde desde hace 18 días y no deja de emitir tóxicos. El viento empuja el humo hacia el resto de la comarca, donde los vecinos sufren el olor y la contaminación. Serán necesarios 1.200 camiones de grava para apagar sus llamas, aunque esperan haberlo controlado a finales de la semana.

Fotografía: Carlos Castro / Europa Press