Los disturbios en Barcelona se difundieron a través de TikTok y sorprendieron a los Mossos por su "violencia extrema"
- Se trata de un "un grupo desorganizado" de chicos muy jóvenes, muchos menores de 14 e inimputables
- La protesta la compartió en redes la plataforma anónima Blocus, que ya ha borrado sus cuentas
Barcelona se recupera de los graves disturbios ocurridos en la noche del sábado en el centro de la ciudad. Con más de 120 detenidos y 14 policías heridos, varios de ellos graves, la gran pregunta encima de la mesa es: ¿qué hay detrás de esta protesta violenta? Los Mossos d'Esquadra monitorizan las redes para tratar de desentrañar quiénes son los responsables de una convocatoria que derivó en que 23 comercios fueran vandalizados y que se incendiara mobiliario urbano y vehículos en el entorno de Plaza Catalunya.
La protesta estaba convocada a través de redes sociales por la plataforma anónima Blocus, que llamaba a replicar en grandes ciudades españolas las movilizaciones de Francia por la "dignidad de los institutos". Entre los detenidos 72 de ellos son menores, algo que también se ha dado en Francia.
La comisaria jefa de los Mossos d'Esquadra, Silvia Catà, ha explicado este domingo en la emisora 3Catinfo que, en colaboración con otras policías europeas, ya se está trabajando para "monitorizar" la difusión de la convocatoria, que principalmente cogió vuelo a través de TikTok, una red muy utilizada por menores de edad.
La convocatoria provenía de Blocus, un grupo anónimo que llamaba a manifestarse no solo en Barcelona, sino también en otras grandes ciudades de España, incluida Madrid, por la "calidad del instituto", un lema inspirado en el movimiento "Lycées Indignés" que desde hace semanas ha capitaneado las protestas de estudiantes en Francia, que también han derivado en algunos casos en incidentes violentos.
Se animaba a participar de negro, con el rostro tapado y con material pirotécnico
"Más recursos, mejores instalaciones, profesorado suficiente, una educación de calidad", rezaba la convocatoria, que animaba a salir a la calle "como en Francia". La plataforma incluía un código QR para unirse a grupos de Telegram o Whatsapp en los que se daban indicaciones sobre cómo participar en la protesta: de negro, con el rostro tapado y, a ser posible, con material pirotécnico.
La principal difusión de la convocatoria se hizo, desde mediados de la semana pasada, a través de perfiles anónimos de Tiktok, que la policía catalana ya está analizando, aunque también se investigan otras redes sociales en las que el llamamiento se fue multiplicando, hasta que llegó a saltar a grupos de Whatsapp abiertos.
Tras los últimos acontecimientos en Barcelona, Blocus ya ha borrado la cuenta que tenía en la red social TikTok, junto con todo el contenido expuesto.
El analista de redes Marcelino Madrigal ya advirtió a principios de semana de que se estaba gestando una convocatoria en Barcelona que buscaba esencialmente saquear comercios. "No tiene nada que ver con la ideología. La bandera para enganchar a los jóvenes es el pillaje, que es universal. No les atrae ganar mejores condiciones en educación ni protestar contra Sánchez, les atrae robar productos de lujo", ha declarado en la emisora catalana Rac1.
Los Mossos, sorprendidos por la "violencia extrema"
La policía catalana está tratando de esbozar el perfil de los alborotadores, no solo de los detenidos, sino también de las cerca de 450 personas que los agentes identificaron ayer en el dispositivo montado para atajar los incidentes. La propia Silvia Catà ha admitido que les sorprendió su "violencia extrema".
"No nos esperábamos esta violencia", ha reconocido en la entrevista. Era un "un grupo desorganizado" que no se manifestaba por "ninguna razón". "No había coordinación entre ellos, pero sí que se coordinaron para cometer actos vandálicos", ha resaltado.
En cualquier caso, se trata de personas "muy jóvenes", según Catà, parte de ellos adolescentes de menos de 14 años -y, por lo tanto, inimputables- que se agrupan con la finalidad clara de "cometer hechos delictivos", sin el ánimo de reivindicar o reclamar derechos, sino más bien de "reflejarse en los hechos que están pasando en Francia".
No se trata de grupos criminales, ha añadido la comisaria, sino de "personas individuales que se juntan", en grupos de tres, cinco o diez personas, para causar desperfectos en las calles o saqueos en comercios.
La convocatoria de Blocus también tuvo repercusión en Madrid, aunque según la comisaria jefa de los Mossos d'Esquadra, no llegó a derivar en los graves incidentes ocurridos en Barcelona.
El Ayuntamiento se personará en la causa
En la capital catalana, la cita de la protesta era en la misma plaza Cataluña, donde desde hace un mes está instalada la acampada por el derecho a una vivienda digna, un colectivo que se ha desmarcado de la concentración de ayer. También el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, los ha desvinculado de los alborotos.
De hecho, los acampados cerraron los accesos para evitar que los causantes de los disturbios entraran en la zona donde mantienen su protesta y, por el contrario, refugiaron a familias que se habían quedado atrapadas en la refriega entre los Mossos d'Esquadra y los alborotadores.
Collboni ha anunciado que el Ayuntamiento se personará en la causa "contra aquellos que directamente han tenido que ver con los disturbios, que han causado desperfectos al mobiliario público". Pide que se investigue tanto a los mayores de edad como a los menores, en cuyo caso buscarán a sus "progenitores y tutores legales", ha aclarado en declaraciones a los medios. "Que no crean que por ser menores no iremos a buscar a sus padres", para que se hagan cargo de "la responsabilidad, ya sea patrimonial o penal".
"Estamos hablando de disturbios, de 'salir a liarla', emulando lo que ha pasado en otras ciudades europeas, y en Barcelona no lo pienso tolerar", ha lanzado.