La Catedral de Toledo: 800 años de fe, arte e historia
- El templo comenzó a construirse en el año 1.226 y su diseño inicial se inspiró en el gótico francés
- Recibe cerca de un millón de visitantes al año
La Catedral Primada de Toledo cumple 800 años y a día de hoy sigue siendo uno de los emblemas más importantes de la capital castellanomanchega y también un referente par el culto cristiano que visitan miles católicos de todo el mundo. Pero además, juega un importante papel como museo, por su inmenso valor arquitectónico y la colección de obras de arte que alberga en su interior. Ocho siglos de historia en los que el templo no ha dejado de transformarse.
Fue epicentro de la Iglesia y el poder político
En el año 1.226 se puso la primera piedra del templo actual por el arzobispo Jiménez de Rada y el Rey Fernando, pero aquí ya hubo una catedral en el siglo III. Un edificio que es esencial en la forja de la idea de España. La sede toledana adquiere un papel de primer orden unido a la monarquía. La reina Isabel La Católica acudía a misa desde un balón situado en el interior del templo "Isabel sabía que el poder residía en la tumba de sus antepasados, que están enterrados aquí. Este es el templo que ejemplifica la nueva dinastía", relata Jesús Carrobles, presidente del Patronato de la Real Fundación de Toledo.
En el aspecto meramente religioso, la catedral fue faro en España de la Contrarreforma, hecho que queda reflejado en la creación artística. Y durante siglos se mantuvo muy unida a la monarquía, hasta la llegada de la desamortización en el siglo XIX, donde el templo perdió muchos de sus bienes aunque "supo mantener la esencia de ese gran inmueble, esa gran institución que venía de la época visigoda", recalca Carrobles.
Hoy en día, la catedral sigue siendo un importante lugar de culto, donde coinciden vecinos de Toledo y también muchos turistas. La Eucaristía se celebra cada día. Con la particularidad de que es el templo católico donde tiene su sede el rito hispano-mozárabe. Además, el 25 de octubre la catedral de Santa María se convertirá también en lugar de peregrinación para ganar el Jubileo.
Escultura de la Virgen Blanca
Cerca de un millón de visitantes al año
Hoy en día la catedral sigue siendo uno de los emblemas de la capital toledana. Es el monumento con mayor afluencia de público, con cerca de un millón de visitantes al año. Miles de turistas acuden cada día, no solo como lugar de culto, sino por la inmensa riqueza artística que atesora la catedral. Y es que fue también el epicentro de las bellas artes durante mucho tiempo. "Es una construcción fundamental para entender la historia del arte español", recalca Pilar Gordillo, historiadora del arte y guía oficial de turismo que cada día recorre los pasillos de la catedral tratando de condensar la inmensa historia del templo primado en visitas de apenas dos horas.
El único edificio gótico de Toledo
Su diseño inicial, a manos del Maestro Martín, se inspiró en el gótico francés que marcó a toda Europa en el siglo XIII, pero el templo estuvo marcado desde sus comienzos por las construcciones que hubo previamente: primero una basílica visigoda y después la Mezquita Mayor de Toledo. Es por eso que entre sus muros se pueden apreciar importantes influencias, por ejemplo, del arte mudéjar. "Es el único edificio gótico de Toledo. Todas las iglesias son mudéjares, este es el único gran edificio de piedra. Es una muestra de la voluntad de incorporación a Europa", señala Jesús Carrobles. Con el paso del tiempo, la catedral fue sufriendo modificaciones y adaptándose según las necesidades y las corrientes artísticas del momento, creando esa mezcla que convierte al templo en una joya única por su gran diversidad artística. Por eso no es extraño encontrar como el colosal retablo del altar mayor, el Coro con la sillería alta de Alonso Berruguete o el imponente barroco del Transparente de Narciso Tomé.
La catedral además cuenta con una importante pinacoteca. En la sacristía se puede ver una de las obras magnas de El Greco, el Expolio. Pero también hay obras de otros grandes pintores como Goya, Caravaggio o Van Dyck. Y en estancias como la Sala Capitular encontramos los coloridos frescos de Juan de Borgoña, que narran distintos capítulos de la vida de la Virgen María.
Pero si hay una obra que acapara todas las miradas, es la Custodia de Arfe, uno de los emblemas indiscutibles de Toledo, una obra de orfebrería gótica con algunos elementos renacentistas, que sale cada año a procesionar por las calles del Casco Histórico, con motivo de la celebración del Corpus Christi.
El Expolio de El Greco
Un museo vivo
800 años después la catedral es un templo que sigue en constante transformación y en el que se siguen descubriendo nuevas joyas artísticas o arquitectónicas que permanecían ocultas. Y esto es gracias a los constantes trabajos de restauración que se producen en el templo primado. En mayo de 2026 abrió al público la antesala capitular, una estancia en la que, hasta ahora, permanecían ocultos tras unos armarios unos frescos de Juan de Borgoña. Este espacio ha recibido el Premio Hispania Nostra a mejor restauración de 2026 en España y opta al premio Europa Nostra.
Pero las restauraciones en el templo no cesan, desde febrero de 2026, el Transparente de Narciso Tomé, una de las obras escultóricas más importantes del siglo XVIII está envuelto en andamios para devolverle todo su esplendor. Los restauradores ya han terminado la primera parte de los trabajos -la más difícil- centrada en recuperar las pinturas murales de la parte más cercana al vitral: "hemos recuperado muchísima parte de la pintura, que estaba en muy mal estado", relata Antonio Sánchez-Barriga, restaurador de la Catedral de Toledo. En la parte baja los trabajos se centran en el altar de la base del retablo. La restauración estará lista dentro de plazo, a finales del mes de octubre. Quedan por hacer los trabajos de limpieza de la parte central del mármol.
Quizás el proyecto de restauración más ambicioso de la catedral es la Capilla de San Blas, construida por el Cardenal Pedro Tenorio en el siglo XIV y dedicada a escenas de La Pasión. Los trabajos de recuperación comenzaron en 1999 y el abandono había provocado grandes humedades, además de una acumulación de agua de hasta 5 centímetros en el suelo. El Deán de la Catedral, Juan Pedro Sánchez Gamero, ha reiterado además que, de cara a los próximos años, el objetivo es restaurar la fachada sur y también crear una cuarta sala de pinacoteca, para poder exponer obras de artistas como Zurbarán.