Enlaces accesibilidad
Pódcast - Esto merece una explicación

ECAP, la academia altruista de funcionarios que prepara gratis a 7.500 opositores

  • La asociación lucha desde 2021 contra las barreras de acceso a la función pública
  • En este capítulo de 'Esto merece una explicación' te contamos la historia de esta iniciativa que tiene 180 voluntarios
Voluntarios y voluntarias de la ECAP, durante la reunión celebrada en septiembre de 2026 para preparar el nuevo curso académico
Voluntarios y voluntarias de la ECAP, durante la reunión celebrada en septiembre de 2026 para preparar el nuevo curso académico AITOR SÁNCHEZ
AITOR SÁNCHEZ

Septiembre es el mes de la vuelta a las clases. Millones de estudiantes han vuelto a llenar estos días colegios, institutos y universidades para afrontar un nuevo curso académico. También se han repoblado las academias de preparación de oposiciones a las que acuden cientos de miles de personas cada año para intentar convertirse en funcionarios. Según el artículo 23.2 de la Constitución, todos tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a los empleos públicos. Sin embargo, aunque el examen será igual para todos, no todos podrán haber llegado igual de preparados porque hay una serie de barreras que dificultan el acceso en condiciones de igualdad a la Función Pública.

La ECAP, la Escuela Ciudadana de Administración Pública, nació en 2021 con el objetivo de derribar esas barreras. Todo comenzó cuando Ernesto Castellano, un joven apasionado de la Administración Pública, aprobó la oposición de Gestión de la Administración Civil del Estado y animó a sus amigos Javier y Miguel a seguir su ejemplo. El problema es que no tenían dinero para pagarse una academia, así que Ernesto comenzó a darles clases gratis en su casa un día a la semana. El boca a boca hizo que más amigos fueran uniéndose a las clases hasta construir un proyecto que hoy cuenta con 180 voluntarios y ayuda a preparar gratis oposiciones a más de 7.000 personas. En este capítulo de 'Esto merece una explicación' te contamos la historia de Ernesto y sus amigos, el crecimiento de la ECAP y cuáles son las barreras de acceso a la Función Pública.

Las tres barreras

Los voluntarios de la ECAP han identificado tres barreras de acceso a los empleos públicos. La primera es económica. Preparar una oposición implica gastar dinero en academias, preparadores y temarios. La Asociación calcula que, de media, un opositor puede gastar al año 2.800 euros en las clases y el material. A eso hay que sumar otros dos factores: que normalmente mientras estás opositando no trabajas, es decir, no ingresas dinero, y que no sabes cuánto tiempo vas a estar así. "Tú empiezas y puede ser un año, dos, tres o nunca. Entonces eso, a nivel de ingresos, te deja en una posición muy vulnerable", explica Valentina García, una de las voluntarias de la ECAP.

Otro elemento decisivo son los temarios. Cuando se convoca una oposición, todo el mundo puede ver el índice de los temas que entran, pero no el contenido. No hay un libro, un documento oficial que puedas encontrar en la web de los ministerios, así que los temarios se suelen comprar en las academias. Por eso, los voluntarios de la ECAP no solo ofrecen clases gratis apoyándose en temarios que elaboran ellos mismos, sino que además han empezado a liberar esos temarios. Ya han hecho públicos 13 en su página web. "Para que cualquier persona pueda verlos y para que todo el mundo sepa sobre lo que van a preguntar en su examen", explica Ernesto Castellano.

Ernesto Castellano, fundador y coordinador de la ECAP, Escuela Ciudadana de Administración Pública

Ernesto Castellano, fundador y coordinador de la ECAP, Escuela Ciudadana de Administración Pública AITOR SÁNCHEZ

La segunda barrera de acceso es la territorial. La mayoría de los candidatos en oposiciones a la Administración Central son de Madrid. "Todos los ministerios y las grandes instituciones del Estado están en la capital. Eso implica que la mayor parte de los funcionarios estén en Madrid. Como consecuencia de ello, la mayor parte de las academias están aquí. Todo eso hace que se centralice", afirma Ernesto.

La última barrera es sociocultural y tiene que ver con el hecho de que hay mucha gente que ni siquiera se plantea ser funcionario porque no sabe qué es una opción. Es mucho más probable que te plantees ser funcionario si en tu familia o en tu entorno social hay gente que ya lo es. Por eso, la ECAP organiza charlas en institutos, universidades, asociaciones de migrantes, de personas en exclusión social y de víctimas de violencia de género con la idea de "descubrir vocaciones de servicio público donde es difícil que surjan por falta de información o referentes".

Que la administración se parezca a la sociedad

Las tres barreras actúan como un filtro muy potente que provoca que los funcionarios y funcionarias, los que tienen que trabajar para todos los ciudadanos, procedan mayoritariamente de sectores muy concretos de la sociedad. La uniformidad de los perfiles se acentúa a medida que se asciende en la pirámide de la Administración, de tal manera que las personas que llegan hasta los niveles más altos, los que más influencia tienen, son los que más se parecen entre sí. "Se va creando una uniformidad de élite. Son todos más iguales y razonan de forma más igual. En los cuerpos más altos, falta diversidad socioeconómica y cultural", explica Jorge Crespo, profesor de Ciencia Política y de la Administración en la Universidad Complutense de Madrid.

Javier y Miguel, los amigos a los que Ernesto empezó a dar clases gratis en su casa en 2021

Javier y Miguel, los amigos a los que Ernesto empezó a dar clases gratis en su casa en 2021 AITOR SÁNCHEZ

Es el principal objetivo de la ECAP. Que la administración se parezca a la sociedad a la que sirve. "Porque si no se produce la paradoja de que la Administración es dura con los que más lo necesitan y blanda con los que no. Y eso suele ser porque la gente que está dentro, aunque se tome en serio el servicio público y sean personas que creen en lo que hacen, no conocen la realidad de las personas para las que están regulando", afirma Ernesto.

Qué está haciendo el Gobierno

La Directora General de Función Pública, Hilda Jiménez, es consciente de la existencia de estas barreras. Las conoce bien porque hace más de una década se preparó durante años una de las oposiciones más exigentes, la del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado. Ahora, trabaja desde el Gobierno para intentar derribar esas barreras. La principal apuesta del Ejecutivo son las becas. "Son la forma más directa de corregir los obstáculos de este tipo", afirma Jiménez. El problema es que no hay un programa nacional de becas para oposiciones. No hay muchas y las que hay dependen de cada ministerio.

La medida estrella y la más consolidada son las becas SERÉ, pensadas para preparar unas de las oposiciones más exigentes: las de la carrera judicial. El ministerio de Justicia las puso en marcha en 2022 para ayudas las personas con menos recursos que quieran ser jueces, fiscales, letrados de la administración de Justicia y Abogados del Estado. En la última convocatoria, la de 2026, el presupuesto de estas becas rozó los 18 millones y los beneficiarios fueron 1.425. Las becas tienen dos modalidades: una solo económica, en la que los beneficiarios reciben 12.600 euros al año, y otra mixta, que combina una ayuda de 8.400 euros anuales con la ayuda de un preparador asignado por el Centro de Estudios Jurídicos.

¿Es posible una ECAP pública?

El domingo 6 de septiembre, 30 voluntarios de la ECAP se reunieron en Madrid para preparar el inicio del curso. Tiene que estar todo a punto porque, su objetivo, es estar a la altura de cualquier otra academia. "Los cursos que damos tienen que ser, al menos, igual de buenos que cualquier curso que se pueda conseguir pagando porque si no, no hay igualdad en el acceso", afirma Ernesto, que confiesa que, pese a todo está muy engrasado, siempre tiene la sensación de que todo pende de un hilo, porque todo se apoya en el trabajo de los voluntarios. Ninguno de ellos cobra y dedican una media de cinco o seis horas a la semana a la ECAP.

Voluntarios de uno de los equipos de trabajo de la ECAP durante la reunión para preparar el inicio de curso

Voluntarios de uno de los equipos de trabajo de la ECAP durante la reunión para preparar el inicio de curso AITOR SÁNCHEZ

Igual que hay colegios, institutos o universidades públicas ¿sería posible que el Gobierno imitara el ejemplo de la ECAP y pusiera en marcha una academia pública para preparar oposiciones? "Todo se puede estudiar. La iniciativa me parece fantástica. Lo que pasa es que hay que tener en cuenta que nosotros preparamos los exámenes. Si nosotros preparamos a la gente que se presenta a los exámenes, tenemos que cambiar un poco el modelo. Hay que asegurar que la formación que damos no contamina el proceso. Y luego necesitas presupuesto para poder hacerlo. No es fácil", concluye Hilda Jiménez.