EE.UU mata a cuatro personas que tripulaban una embarcación en el Caribe
- El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) reivindicó el ataque en su cuenta de X
- Estados Unidos ha atacado más de 60 lanchas y matado a más de 200 personas en solo un año en Venezuela
La cuenta de X del Comando Sur, (SOUTHCOM), uno de los comandos de combate que tiene el Departamento de Defensa de Estados Unidos, ha reivindicado el ataque a una lancha rápida supuestamente vinculada al narcotráfico en el que murieron sus cuatro tripulantes.
El texto compartido en la citada red social afirma que: "El 19 de septiembre, bajo la dirección del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental llevó a cabo un ataque letal contra una embarcación rápida (go-fast vessel) que operaba en rutas conocidas de narcotráfico en el Caribe".
El mismo comunicado añade que "según la información de inteligencia confirmada, la embarcación participaba activamente en narcotráfico". En el comunicado no se presentan pruebas de esa supuesta pertenencia a grupos de narcotraficantes de las personas que tripulaban la embarcación a las que describen como "narcoterroristas".
Otros tres muertos en otro ataque el 10 de septiembre
El pasado 10 de septiembre, EE.UU. atacó a otra lancha rápida en el océano Atlántico que provocó la muerte de otras tres personas, a las que también señaló -como en otras intervenciones y ataques- como narcoterroristas.
Son ya más de 200 los muertos provocados por estos ataques
El Gobierno estadounidense ha sostenido en anteriores ocasiones que los tripulantes de estas embarcaciones están vinculadas a redes de narcotráfico catalogadas como organizaciones "terroristas" o criminales transnacionales, lo que para Estados Unidos justificaría el uso de fuerza militar en lugar de operaciones policiales tradicionales.
Las mismas fuerzas armadas destinadas para estos operativos son las que realizaron la misión de captura del presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, en Caracas el 3 de enero pasado.
Diversas organizaciones de derechos humanos, entre ellas entidades como Human Rights Watch y Amnistía Internacional, han cuestionado la legalidad de los ataques y alertado que no existen verificaciones independientes sobre la identidad de los fallecidos ni sobre su presunta vinculación con redes de narcotráfico, lo que ha alimentado cuestionamientos sobre la transparencia de las operaciones.
La Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza armada en las relaciones internacionales, pero contempla dos excepciones. Una, las intervenciones autorizadas por el Consejo de Seguridad, que no es el caso. Y dos, la legítima defensa ante un ataque armado.