Destete digital: cómo reducir pantallas en niños y adolescentes tras el verano
- Debe ser progresivo y pactado, pero con autoridad
- No se recomienda el uso de pantallas dos horas antes de dormir por su alta estimulación
78 días de vacaciones para los niños en colegios e institutos de Andalucía. 78 días de familias haciendo malabares para conciliar y con unas protagonistas: las pantallas. Ahora es tiempo de ir reduciéndose. Los expertos coinciden, el ajuste debe ser progresivo, hay que ir poniendo límites y conseguir que los niños y adolescentes se autorregulen.
Para llegar a eso, seamos prácticos, no puede ser de golpe, pero sí se puede ir progresivamente. Es lo que la psicóloga infantojuvenil Yolanda Romero ha llamado destete digital: ir poco a poco quitando televisiones, móviles o tabletas. La primera clave: el pacto. Para esta experta es fundamental que los menores se sientan integrados en la decisión y pone ejemplos: “En los primeros días podemos decidir que tras vestirse y el desayuno se puede ver unos minutos de pantalla, en realidad serán unos 10 minutos...".
“"Lo mismo tras la merienda o la ducha. Una vez pase ese tiempo, eso sí, debemos ser inflexibles en terminar con el aparato, si no el bucle es infinito”.“
Romero avisa también de otro problema: “Las pantallas nunca deben usarse entre dos horas y media antes de dormir. Estimulan muchísimo y dificultan el sueño”. Si un pequeño se acuesta sobre las 21:00, las 19:00 debería ser la hora límite para ver tabletas o televisión. El cerebro tiene que prepararse para dormir y un estímulo tan potente vuelve a ponerle en alerta.
Es uno de los riesgos pero también hay que poner el acento en otros dos temas: las pantallas ofrecen una recompensa inmediata y además son infinitas. Es muy difícil así trabajar la paciencia o la frustración de niños y adolescentes, por eso también se recomienda reducir su uso en la medida de lo posible.
Las pantallas son muy estimulantes, de recompensa inmediata y sin fin.
Otra recomendación según esta psicóloga: no vale limitar el uso de pantallas entre semana y ofrecer barra libre los sábados y domingos. “Todo tiene que tener sentido común e insisto, llegar a un pacto entre todos que sea además firme favorece también la auto-regulación”.
Romero lanza además una pregunta: ¿tenemos un problema con las pantallas en casa? La respuesta es sencilla: “Si ver tablet, móvil o televisión hace que dejemos de lado otras actividades como deporte, parques o comidas con familias y amigos sí tenemos un grave problema”.
Septiembre es, para muchas familias, un nuevo enero y, según esta psicóloga, entre nuestros propósitos debería estar el de reducir el uso de pantallas por parte de los menores, pero también de toda la familia.