La UD Melilla pasa por uno de los momentos más complicados de su historia tras su descenso a Tercera RFEF
- El equipo da una muy mala imagen ante el Linares en su último partido de la temporada en el Álvarez Claro
- El entrenador, Miguel Rivera, pide disculpas a la afición y a la ciudad por el mal papel de la plantilla
La Unión Deportiva Melilla ha tenido la peor despedida posible de su afición. Con el equipo descendido a Tercera RFEF con varias jornadas de antelación, los azulinos han dado una mala imagen en el terreno de juego del Estadio Álvarez Claro, donde ha caído derrotado ante el Linares (2-4) en un partido marcado por las protestas de los pocos aficionados que se acercaron al campo para mostrar su descontento por el desempeño del club esta temporada, marcada por una errática planificación deportiva, los cambios de entrenadores y el abrupto cese del director deportivo, Rafa Ocaña, cuyo objetivo inicial pasaba por luchar por el ascenso a Primera RFEF.
Nada ha funcionado en una plantilla en la que muchos jugadores no han rendido como se esperaba. Ni siquiera los refuerzos en el mercado de invierno han podido impedir un descenso que, por momentos, parecía la crónica de una muerte anunciada, ya que el equipo no ha conseguido ganar ni un solo partido fuera de casa en toda la campaña. En el Álvarez Claro las cosas han ido mejor, pero los enfrentamientos contra los conjuntos de la zona alta de la tabla, como el Extremadura, el Águilas o el Recreativo de Huelva, han demostrado que la plantilla no tenía el nivel suficiente para poder competir en la cuarta categoría del fútbol español.
Un equipo a la deriva
Y el partido de este domingo ante el Linares ha sido el reflejo del complicado año que han vivido los aficionados melillenses, con un equipo a la deriva y que no tuvo ninguna opción ante los "mineros", cuya victoria, además, les permitió confirmar matemáticamente la permanencia. Los visitantes se adelantaban por mediación de Manny, pero los norteafricanos reaccionaron rápidamente con una gran jugada de Javi Sola que acabó con un gol en propia puerta. Sin embargo, los de Linarejos volvieron a tener ventaja con un libre directo de Diego Talaverón que se coló por debajo de la barrera. Tras el paso por vestuarios, Hugo Aranda ampliaba la ventaja, aunque Chevarría lograba acortar distancias gracias a una buena asistencia de Sola, que fue el mejor de los melillenses en su debut como titular. No obstante, un contragolpe de Velázquez desde su propia área ponía el 4-2 definitivo.
Miguel Rivera se disculpa ante los aficionados azulinos
En su comparecencia ante los medios de comunicación, el entrenador azulino, Miguel Rivera, ha pedido disculpas y ha dicho que "este espectáculo ha sido de lo peor que me ha tocado vivir en mi carrera". El técnico malagueño, todo un veterano de los banquillos, no encontraba explicación a ciertas situaciones que se dieron durante el encuentro. "Salimos al terreno de juego, pero no competimos", afirmaba un abatido Rivera, que pedía hacer una reflexión sobre lo ocurrido esta temporada y aseguraba que "nadie en Melilla se merece esto. Ojalá acabe pronto".
El futuro del club
El descenso de la Unión Deportiva Melilla ha provocado un profundo impacto en el deporte local. El conjunto unionista ha caído en el pozo de Tercera División cuarenta años después del último ascenso, y la pérdida de categoría ha arrastrado también al filial, que juega en el Grupo IX de Tercera RFEF y que está haciendo una muy buena temporada a las órdenes de Pepe Arrendondo, pero que no podrá mantenerse al no poder compartir división con el primer equipo. Para colmo, la escuadra juvenil también se encuentra virtualmente descendida a la Liga Nacional Juvenil, por lo que la cantera del club también se encuentra en un momento muy delicado.
Por el momento, se desconoce cuál será la planificación de cara a la próxima campaña. El presidente del club, Luis Manuel Rincón, ha pedido perdón a la afición a través de sus redes sociales, pero no ha comparecido en rueda de prensa desde que se confirmó el descenso. Tanto el consejero de Deportes, Miguel Ángel Fernández, como el presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, han anunciado que se reunirán con la directiva para analizar la situación y piden la unión de todas las instituciones y de la afición para que el equipo pueda resurgir.
El debutante Óscar Jiménez saluda a la afición
El conjunto norteafricano jugará su último partido de la temporada este domingo en el campo del Atlético Malagueño. Este descenso supone el último capítulo de un ciclo nefasto para los azulinos, que comenzó en 2023 tras vivir, irónicamente, uno de sus mejores momentos con el histórico ascenso a Primera RFEF. Apenas un año después, se consumaba el regreso a Segunda, donde el objetivo de competir por el ascenso se ha convertido en una lucha constante por la permanencia, que ha acabado finalmente con una pérdida de categoría traumática y que será difícil de olvidar para los aficionados melillenses, que el año que viene tendrán que ver a su equipo competir en la quinta categoría del fútbol español.