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Manuel Ramos, único imaginero vivo en el vía crucis de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid

  • Es el autor del paso "Jesús Despojado" que procesiona en Granada y que estará en el JMJ
  • El grupo se presentará en Madrid con una nueva estatua, un sayón judio
  • El escultor sevillano espera ser recibido por el Papa

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Manuel Ramos, único imaginero vivo en el Vía Crucis de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid

Tiene 45 años y tiene a gala haber nacido en Sevilla. Se llama Manuel Ramos Corona. Con doce años se dejó cautivar por este arte de la imaginería y el arte sacro. En 1985 abrió su propio taller en en la trianera calle Magallanes y es allí donde recibe el primer encargo de una Virgen dolorosa, titular de la Hermand de la Paz de la sevillana localidad de Utrera. Y desde entonces no le ha faltado el trabajo. De Triana pasó al Casco antiguo de Sevilla, y de ahí, a la localidad de Alameda de Hércules, donde sigue dedicado a un trabajo, que para él es también una forma de oración.

Una de sus obras más complejas, y también más hermosa, estará en el vía crucis del JMJ. "Es una gran emoción que el Papa pueda rezar ante una talla realizada por mí", afirma este artista sevillano, único imaginero vivo que estará en este acto central de la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid. Su nombre figurará entre los clásicos como Gregorio Fernández o Francisco Salzillo, los maestros de este arte. "Es una emoción bastante grandes, porque a niveles artísticos son gente de gran valía y el hecho de encontrarme entre ellos pues me emociona bastante", señala.

Manuel trabaja como ellos, como los grandes. Con la gubia y con los colores naturales, al óleo, pero también se adapta a los nuevos tiempos. Es uno de los pocos imagineros que tiene su propia página web, que estrenó hace 3 años, en Semana Santa.

El Jesús Despojado

Manuel Ramos Corona tiene, a pesar de su juventud, una extensa obra, toda inspirada en la vida de Jesus, de la Virgen o de los santos, como una escultura, una en  bronce y otra en madera policromada de sor Ángela de la Cruz, la santa sevillana, canonizada por Juan Pablo II. Llevan la firma de este escultor de arte sacro un total de 57 obras repartidas por Sevilla, Malaga, Cádiz y Granada, y ya fuera de Andalucía, en Madrid, Murcia, Ciudad Real, Zamora y Badajoz. De todas sus obras, la más querida para él, tal vez por su complejidad, es precisamente el paso de Jesus Despojado, que procesiona en Granada y que estará en Madrid con motivo de la visita del Papa. El propio autor ha sometido a su obra a una compleja restauración antes de viajar a la capital de España.

Es un paso que portan sobre sus hombros 48 costaleros. Será en Madrid la novena estación del vía crucis. Es una obra monumental que recoge el momento en el que Jesús es despojado de sus vestiduras por sayones antes de su crucifixión.  Este conjunto monumental ha tenido una larga trayectoria, un signo de madurez. En 1997 terminó el Judío con la Copa. Un año después concluyó otros tres personajes esenciales en la historia, el centurión romano, un soldado romano y un hebreo que despoja a Jesús de sus ropas. En 1999 añadió otro personaje más, otro sayón. Faltaba un personaje más, un tercer judío, para completar la obra. Se presentará en esta Vía Crucis del Papa

Un estreno en el JMJ

Manuel Ramos Corona está feliz no sólo porque su paso ha sido elegido para esta JMJ y que el papa, y con él miles de peregrinos, recen ante él. Hay otro motivo personal, que le llena de satisfacción: coronar una obra compleja como ésta de Jesús Despojado, con 14 años de gestación.

Del último personaje, el que faltaba para completar la escena, un sayón judío, está particularmente satisfecho. "Es una figura nueva que falta, un sayón judío que ayuda a despojar la túnica a Jesús", afirma Manuel con un cierto tono de emoción. "Es una figura de poco pelo, casi calva, que rompe con el conjunto de personajes", añade a continuación.

Será un estreno, nada menos que ante el papa, y con las cámaras de medio mundo como testigo. Manuel desvela alguno de los secretos. Ha trabajado sobre un bloque de madera de cedro, procedente de centroamérica. Es una escultura realista, a tamaño natural, que pesará 80 o 90 kilos. "Pintado al óleo, con colores natural y tripa animal para alisar la policromía".

Lo que más trabajo le ha costado ha sido la expresión de los ojos del nuevo personaje. "He querido mostrar la dureza, el miedo, la incertidumbre ante el misterio de Cristo", afirma este imaginero.  "Es un nexo necesario en la escena que representa el paso, antes de ser tendido Jesús sobre la cruz.  El personaje nos enfrenta al Misterio", añade dejando un prolongado silencio tras sus palabras.

Representará a los imagineros ante el papa

Manuel Ramos Corona siente que al ser elegido para estar en Madrid con su Jesús Despojado representa a todos los artistas del arte sacro que trabajan en España. Se siento no sólo en activo, sino vivo. "Es una cosa de mucha importancia porque parece que en ese aspecto casi representa a mi oficio, a mi trabajo de escultor religioso. Representa con mi persona a todos ellos a la vez, con esa obra artística", señalaba en una entrevista previa a la JMJ.

Hay otro motivo más personal, que le emociona. Estará muy cerca del papa y espera ser recibido por él. "Es una gran emoción que el papa pueda rezar ante una talla realizada por mí ". Y mientras se prepara para ese momento, ya piensa en otros proyectos, en otros encargos como una talla de Cristo para Yecla  y otro de sor Ángela, la santa sevillana, para Villanueva de los Castillejos.

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