Este Barça no se frena sin Raphinha: 3-0 a un Getafe más gris que azulón
- Anthony Gordon encarriló en el minuto 2 una victoria balugrana que nunca estuvo en peligro
- Gabriel Jesus y Jules Koundé fueron los autores de los otros dos goles
El FC Barcelona ha solventado por la vía rápida y sobrado un partido ante el Getafe que para el equipo de Hansi Flick llegaba marcado por la baja de Raphinha. La lesión del brasileño, a su vez sustituto esta temporada de Lewandowski y Ferran en la posición de 9, abría un concurso para ver quién se encargaba de mantener el gigantesco volumen goleador del equipo esta temporada.
El primer candidato en intentarlo solo ha tardado un minuto y 18 segundos en apuntarse con éxito y ha sido un futbolista que, aunque ya sumaba cinco asistencias en liga, aún no había hecho un gol con el equipo blaugrana. Anthony Gordon, que venía de marcar en tres partidos con Inglaterra, se estrenó en el Camp Nou en una jugada tempranera que incluyó uno de suertes más bellas del fútbol (el caño) en medio de una sucesión de rebotes y rechaces, incluido el desvío final en en Zaid Romero que batió a David Soria, que lo colocan muy lejos de la lucha por el premio Puskas.
Gabriel Jesus, a lo suyo
El siguiente aspirante al puesto, que ya había marcado contra el Feyenoord en Champions y ante el Racing en liga, lo que ha estrenado este sábado es su primera titularidad con el Barça. Sin Raphinha era Gabriel Jesus quien ocupaba directamente la posición de delantero centro y a la media hora ha hecho lo que se le pedía al marcar el 2-0. Zaid Romero se arrancó con una conducción suicida sobre el alambre en su propia área que acabó con una pérdida que el ex de City y Arsenal castigó con una especialidad del oficio de goleador: recorte y remate raso junto al palo.
Enseguida hubo más desgracias para central argentino, sustituido por lesión y entre lágrimas solo unos pocos minutos después, sin que José Bordalás considerase esa ventana de cambios como una oportunidad para modificar su apuesta inicial con cinco defensas y un solo delantero (quien salió al campo fue Abqar, otro central).
No hubo muchas más noticias hasta el descanso, minutos en que lo más reseñable fue algo que ya su presumía: con Raphinha o sin él, no parecía Jules Koundé el principal artífice de mantener las cifras goleadoras de su equipo. El defensa francés desperdició un perfecto pase de Rodri con un desastroso control con el pecho en el área pequeña que a más de uno recordó otra ocasión similar en el clásico del Bernabéu de hace ahora casi doce meses, entonces tras una asistencia de Lamine Yamal.
Koundé esperó hasta el minuto 73 para llevarnos la contraria. Esta vez no necesitó ni controlar para rematar con su pierna izquierda un pase perfecto de Lamine Yamal que se convertía así en el definitivo 3-0.
El Getafe pasa (sin pena ni gloria) por el dentista
El Getafe, en unos días en que se sigue hablando mucho de la posible llegada de Dani Carvajal (el presidente Ángel Torres volvió a repetir ante los micrófonos de DAZN que espera cerrarla esta misma semana) se había ido al descanso dos goles abajo y ni siquiera entonces Bordalás cambió su sistema ni introdujo algún cambio. Así todo a la vuelta de vestuarios llegaron sus mejores minutos con el balón que, eso sí, solo se tradujeron en ataque en un disparo desviado. Joan Garcia, que regresaba de la lesión que le hizo perderse la última jornada antes del parón, solo hizo una parada (nada memorable) en todo el partido.
Ya a menos de media hora del final comenzaron a sucederse los cambios desde ambos banquillos. Al Barça le sentó bien la salida de Fermín y Pedri. Tuvo más y mejor la pelota y liquidó el partido con el antes citado gol de Koundé, en el que Ramón Terrats protestó una posible falta previa.
A los azulones ya les sobraron del todo esos minutos finales. Si el último entrenador visitante en el Camp Nou, José Alberto con el Racing, desempolvó la metáfora del paso por el dentista para definir sus sensaciones tras recibir siete goles aquí, este Getafe no dio tantas facilidades pero nunca estuvo cerca de incluir este partido en su particular hemeroteca de mejores actuaciones ante el Barça, como si el tono apagado de su camiseta, un azul claro casi blanco, fuese un reflejo de la grisura de su juego esta tarde más que un guiño por oposición al título de la película de Daniel Sánchez Arévalo.
Ahora les toca pensar en la primera jornada de la Conference League, que les llevará a Rumanía para su partido del jueves contra el Universidad de Craiova. Quizá allí se rompa una racha que empieza a ser preocupante: ya son cinco partidos oficiales fuera del Coliseo esta temporada y los cinco se han saldado con derrota.