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Natación

Hugo ya no tiene miedo

  • RTVE entrevista a la nueva estrella de la natación española tras el Europeo y antes de los Juegos
  • González cree que su explosión con 22 años se debe a la "confianza" ganada tras varios cursos duros en EE.UU.

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Hugo González: en casa de un campeón de Europa con confianza renovada

El Europeo de Natación de Budapest ha supuesto la explosión inesperada de Hugo González de Oliveira. Tres medallas, una de cada color, dos de ellas en apenas 70 minutos, demostrando una madurez competitiva inaudita. Sólo tiene 22 años, pero llevábamos casi cuatro esperando este salto de calidad, esperando al nadador que deslumbró en el Mundial Junior del 2017.

“No iba con el objetivo de subir al podio. Iba con el objetivo de competir, de disfrutar de la competición. Ha salido bien por eso. Éramos un grupo bastante numeroso, casi 30 nadadores, es poco habitual llevar tantos nadadores a un Europeo. Teníamos muy buen ambiente, buena química entre todos y eso es lo que me ha ayudado a nadar tan rápido", dice Hugo González en una entrevista con RTVE.

El equipo es lo que me alimenta todos los días, pocas veces me he tirado a competir por mí mismo. Muchas veces, cuando me subo al poyete lo que pienso es nadar por mi gente, por los que están en la grada y todos los que te están animando. Básicamente esa es mi motivación”, añade.

Siempre discreto, con la cabeza bien amueblada y sin presiones añadidas. Hugo ha tenido que lidiar con la etiqueta de gran promesa que no acaba de despuntar. ¿Pero qué ha sucedido para que nos deslumbrara de esta manera en Budapest?

“Este año lo que he cambiado ha sido la confianza. No sólo la confianza a la hora de competir sino también en los entrenamientos y ver que los resultados del último mundial junior del 2017 no fueron por suerte, sino que había trabajo.”

“Las medallas son una motivación porque al final es como un recuerdo de haber estado en una competición de alto nivel y haber sido capaz de estar con ellos, de pelear con los mejores y quedar entre los tres primeros. Así que ¿por qué no se puede repetir? Salir del campeonato sabiendo que podía competir contra ellos de tú a tú, al lado de la calle me quita el miedo… Y eso es lo que me faltaba los últimos tres años. Donde se aprende mucho es cuando eres capaz de competir. Ese es el salto que quería dar. No competir bien a nivel nacional o en competiciones internacionales pequeñas, sino buscar lo más en Europeos, Mundiales y Juegos Olímpicos”.

El sueño americano

El nadador madrileño --aunque nacido en Palma de Mallorca-- pasó de la adolescencia a la madurez en un suspiro. Buscó en EE.UU. lo que no tenía en España. Pero el camino no ha sido ni mucho menos fácil.

Cuando lleguen los Juegos voy a pensar que he hecho ya muchas competiciones y esa es una más

“Es un paso difícil, el pasar de 18 años, estar en el Centro [de Alto Rendimiento], tener todo organizado, a cambiarme de país… Han sido tres años duros a nivel deportivo, pero ha merecido la pena. Ya he ido a dos Mundiales y a dos Europeos absolutos y eso es experiencia. Es cargar la mochila de experiencia y cuando ahora lleguen los Juegos voy a pensar que he hecho ya muchas competiciones y esa es una más”.

La Universidad de California Berkely, los Cali Bears, dirigidos por David Durden, entrenador jefe del equipo olímpico masculino estadounidense, han sido determinantes. Hugo ha podido entrenar con un grupo de máximo nivel y exigencia.

“Aporta mucha confianza. Es más duro mantener o tirar de la calle cuando entrenas con gente como Ryan Murphy o Nathan Adrian… en el equipo tenemos 4 campeones olímpicos en distintas pruebas. No es fácil tirar de la calle, pero sí que te da confianza… oye estoy aquí todos los días haciendo lo mismo que ellos… lo mismo no les puedo ganar, pero me puedo acercar mucho”

Deportivamente el progreso ha sido asombroso, pero emocionalmente el camino ha sido duro.

“Empecé intentando la carrera de Informática y se me complicó muchísimo porque al final el primer año en Auburn casi lo usé por completo para aprender inglés. No avancé casi nada en la carrera. Luego me fui a Virginia Tech. Estuve cinco días, no estuve ni un semestre, pero me contó el semestre entero. Luego volví a España y al final esos dos años acabaron contando como dos años de universidad. Los consejeros de California me dijeron: O te coges una carrera que puedas terminar en dos o tres años rápidos o no puedes seguir aquí. Así que me cambié a Filología Portuguesa. Mi madre es de Brasil, sé un poquito de portugués… ahora más”

“Ha sido muy duro sobre todo a nivel emocional, cambiar de estudios, no tener claro que voy a hacer después de nadar. Incluso en natación… no tenía un plan. Al final cambié de entrenadores, entré con Sergi López, cambié dos universidades, volví aquí con [José Ignacio González] Taja, luego otra vez con Dave [Durden]… no sabía muy bien qué hacer. Este año, por fin, ha sido más fácil, he encontrado la paz, la tranquilidad, el plan y sólo hay que seguirlo”.

Campeón de la NCAA en el 2019

Llegó a California en el 2019 sin apenas tiempo para competir en las finales de la NCAA, pero terminó con un anillo de campeón. “Yo no tengo compañeros allí, tengo amigos y son con los que compito todos los días y son mi familia también. Son como amigos y modelos a seguir. Es increíble toda la cultura y el ambiente que tenemos allí”.

“Me incorporé al equipo en enero y se cerraba la NCAA dos meses después, en marzo. Estuvimos mucho tiempo luchando con Dave, que es el head coach [entrenador jefe]… intentando apuntarme a cualquier competición para poder participar en la NCAA y luchar con ellos para revalidar el título contra Texas. No pudo ser. Estuvimos entrenando con ellos desde enero, todos los entrenamientos y al final tuvieron el bonito gesto de incluirme en el reparto de anillos. Entregaron anillos a todos los miembros del equipo, estuvieran clasificados o no. Dave me dijo: Oye, has hecho mucho también por este equipo y creo que te mereces uno de ellos”.

“No descarto el 200 espalda en Tokio”

Las medallas de Budapest alientan las posibilidades de Hugo en Tokio. Todavía no descarta los 200 espalda, pese a coincidir el mismo día con el 200 estilos, prueba a la que llegará como campeón europeo.

“En los 200 estilos tengo margen. Seguro que tengo un margen de mejora en los primeros 50 o 100 metros, en los que puedo tirar más si no nado antes un 100 espalda a tope”

“A los 200 espalda no he renunciado todavía. Sé que son el mismo día, pero son dos pruebas que las he entrenado muchísimo. Es seguir entrenando y las últimas semanas ver en cuál me encuentro mejor. Es más probable que acabe nadando el 200 estilos, pero creo que no voy a renunciar hasta que me quede claro que no puedo nadar las dos o que me encuentre mucho mejor en estilos”

“Parece que está más abierto el 200 estilos, pero a mí no me gusta mirar el ranking ni ver cómo están los demás países. Más bien es cuestión de sensaciones y tiempo. En un mes voy a competir en las dos pruebas, miraré qué tiempos tengo en cada una, miraré cómo me encuentro, qué puedo mejorar más o qué me va a costar más”

“Lo que quiero es llegar y ser capaz de competir tanto por la mañana como por la tarde al nivel que toque. En Rio hice semifinales, pero subí dos segundos, acabé haciendo 1:59 y ese no era el nivel que tenía esa temporada. Este año lo que quiero es rendir bien en todas las pruebas, sean preliminares, semifinales o finales. Por supuesto también quiero mejorar el resultado no solo llegar a las semifinales, sino algo más”.

Con los pies en el suelo pero sin renunciar a nada. En su mente está la idea de regresar a Estados Unidos para preparar los Juegos. “Después del Europeo y de los buenos resultados sí que me estoy planteando volver a California, quizá después de los Trials [campeonato de selección del equipo olímpico de EE.UU] , que son de mediados a finales de junio, y estar un tiempo cerrando metros, seguir trabajando todo lo que hemos hecho antes del Europeo y volver para la puesta a punto”.

Hugo González de Oliveira ya está aquí, peleando sin complejos y sin miedos con los mejores.