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En países como Haití, Sudán del Sur o Yemen, cada día es una lucha por la supervivencia, pero especialmente para los más pequeños. Hay países como Haití en los que las situaciones de emergencia caen rápidamente en el olvido, aún cuando la situación siga siendo catastrófica. Esto deja las infancias sumidas en una precariedad difícil de solucionar. En otros lugares, como Yemen, la guerra no solo amenaza sus vidas directamente, sino que les priva de las mínimas condiciones de vida e imposibilita cualquier intento de reconstrucción, social o sanitaria. Los niños de Sudan del sur sufren desnutrición aguda y los tratamientos para salvar a menores llegan a cuenta gotas por el boicot de ambos bandos del conflicto a la ayuda humanitaria. Por eso las ONGs afirman que lo que ocurre en este país es una guerra directa contra infancia.

Javier Martos, director de Unicef España, cree que la comunidad internacional debe ayudar a "nuestros hermanos haitianos" tras el paso del huracán Matthew, que ha dejado oficialmente más de 300 muertos (un millar, según fuentes no oficiales) y a 100.000 niños sin escuela. Así lo ha explicado en una entrevista en Los desayunos de TVE.

Unicef ha hecho un llamamiento para reunir 5 millones de euros mientras la comunidad internacional cuantifica en 120 millones la ayuda inmediata para asistir al sur del país, la zona más afectada. No obstante, Martos ha pedido un "compromiso sólido" para que la ayuda sea "estructural".

Haití necesita ayuda. El devastador huracán Matthew ha matado a cerca de 900 personas y un millón y medio de haitianos se han visto afectados. Muchos se han quedado en la calle. Según datos de naciones Unidas unas 350.000 personas están pendientes de recibir ayuda con urgencia y eso en un país que aún no se había recuperado del terremoto de 2010. Varias organizaciones se han puesto ya a trabajar para recaudar fondos.

Unos 50 millones de niños viven actualmente lejos de su lugar de origen, obligados a escapar de la violencia o a migrar en busca de oportunidades. Así lo asegura Desarraigados, el último informe de Unicef que alerta del riesgo al que se enfrentan todos estos menores y pide a los Gobiernos acciones concretas para protegerlos.

La agencia de la ONU para la infancia detalla en este documento que hay 31 millones de niños que se encuentran fuera de sus países de nacimiento, incluidos 11 millones de refugiados y solicitantes de asilo. Los 17 millones restantes están desplazados, lejos de sus hogares pero dentro de sus propios Estados.

Los niños, apunta el informe, representan un "porcentaje desproporcionado y creciente" de todos los desplazados y suponen casi la mitad de todos los refugiados que hay en el mundo. Además, el texto subraya de estos 50 millones, más de la mitad, unos 28 millones, se vieron forzados a huir por conflictos o violencia.

  • El informe Desarraigados demanda a los países protección para estos menores
  • Más de la mitad, unos 28 millones, tuvieron que huir por conflictos o violencia
  • 31 millones de niños están fuera de sus países y entre ellos, 11 son refugiados
  • El número de menores refugiados se ha duplicado entre 2005 y 2015
  • Especial: Crisis de los refugiados en RTVE.es

Unicef denuncia que 69 millones de niños menores de cinco años podrían morir antes de 2030 por causas evitables y 167 millones vivirán en condiciones de pobreza. Los menores son además los que más sufren la brecha de la desigualdad, sobre todo en Asia y Africa. En el caso de España UNICEF asegura que la tasa de pobreza o exclusión social de los niños es del 34%, por encima de la media de la Unión Europea. El director ejecutivo de UNICEF España, Javier Martos, en Radio Nacional, apostaba por un pacto de Estado.

Cada vez son más los que escapan de la guerra: en 2015 huyeron 24 personas por minuto, la mitad niños. Un triste récord: hay más de 65 millones de refugiados y desplazados en el mundo: más que la población de todo el Reino Unido. La mitad huyen de Siria, Afganistán y Somalia y 9 de cada 10 se quedan en países vecinos como Turquía o Pakistán. Los que llegan a Europa encuentran cada vez más obstáculos.

UNICEF recuerda que más de un millón y medio de muertes podrían evitarse todos los años con el acceso universal de la infancia a las vacunas. Diarrea, Neumonía, Poliomelitis. Todas son enfermedades que se pueden prevenir. Pero en la espiral de la nada en la que se encuentran miles de niños en el mundo, una simple vacuna que salva, no está a su alcance. Dos de cada cinco niños sin vacunar viven en el peor lugar que se puede vivir, en una guerra. Como Somalia y Sudán del Sur, los países con las tasas más bajas de vacunación del mundo, junto a Siria. Antes del conflicto la cobertura de vacunas allí era total. Ahora menos de la mitad de los niños sirios están vacunados.

La ONG presenta el informe "Equidad para los niños. El caso de España". Elige como escenario el Congreso por primera vez para dar mayor visibilización. Pide una prestación por hijo de 1.200 euros anuales para hogares pobres. El 36% de los menores en España viven en riesgo de pobreza o exclusión social. Preocupa la brecha en los ingresos y en la satisfacción vital de los niños.

  • La ONG presenta el informe Equidad para los niños. El caso de España
  • Elige como escenario el Congreso por primera vez para dar mayor visibilización
  • Pide una prestación por hijo de 1.200 euros anuales para hogares pobres
  • El 36% de los menores en España viven en riesgo de pobreza o exclusión social
  • Preocupa la brecha en los ingresos y en la satisfacción vital de los niños

El informe que Unicef ha presentado este jueves- Equidad para los niños. El caso de España- que pone de manifiesto que nuestro país es el que menos porcentaje del PIB (0,5%) destina a prestaciones para familias e infancia de la UE y que insta a todos los partidos y administraciones públicas a firmar un Pacto de Estado por la Infancia.

El informe, que mide los niveles de desigualdad en la infancia en base a cuatro variableS- ingresos, educación, salud y satisfacción vital, en 41 países desarrollados (los de la UE y OCDE)- se ha presentado de forma simbólica en el Congreso de los Diputados, donde Unicef ha planteado la necesidad de ese pacto nacional que incluya "compromisos reales" como una prestación económica por hijo a cargo de 1.200 euros anuales para los hogares con niños pobres.