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El teniente y el sargento de la Guardia Civil agredidos en octubre de 2016 en un bar de la localidad navarra de Alsasua han declarado en el juicio en la Audiencia Nacional que recibieron múltiples empujones, golpes y patadas por todos los lados, especialmente en la cabeza, piernas y espalda. Según el testimonio del primero, fue un "calvario terrible" que les hizo temer por su vida; para el sargento, vio en sus agresores un "odio" y un "rencor" contra la Guardia Civil que no había sentido nunca antes.

Los ocho jóvenes acusados de la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en 2016 en Alsasua, en Navarra, han negado en el juicio su participación y que dirigieran o integraran un colectivo del entorno de ETA para expulsar a las fuerzas de seguridad del Estado del País Vasco y Navarra. La Audiencia Nacional ha iniciado este lunes el juicio de todos ellos por la paliza con puñetazos y patadas a un teniente y un sargento de la Guardia Civil y a sus parejas en la madrugada del 15 de octubre de 2016 durante las fiestas de Alsasua en el bar Koxka. Los acusados, siete de ellos de entre 21 y 24 años de edad y un octavo de 31, se enfrentan a penas de entre 12 y 62 años de prisión por lesiones y amenazas terroristas y se han negado a contestar al fiscal y a las acusaciones, entre las que se encuentran la ejercida por el Colectivo de Víctimas del Terrorismo.

Un hombre con antecedentes por delincuencia común, y que las autoridades no consideraban radicalizado pese a haberle vigilado,  ha perpetrado un ataque múltiple en nombre del Estado Islámico en el que ha matado a tres personas y ha herido a otras 16, de las que dos están graves, antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad en un supermercado de la localidad de Trèbes, en el sur del país, donde se había atrincherado con un rehén.

  • El atacante era Redouane Lakdim, un marroquí residente en la ciudad de Carcasona
  • Ha robado un coche, matando a un ocupante, y tiroteado a un grupo de gendarmes
  • Después, se ha atrincherado en un supermercado de Trèbes con varios rehenes
  • Hay 16 heridos, dos graves, incluido un gendarme que se cambió por una rehén
  • El Estado Islámico ha reivindicado el ataque a través de sus órganos de propaganda

El grupo terrorista nigeriano Boko Haram ha liberado este miércoles a gran parte de las niñas que secuestraron el pasado 19 de febrero. Por el momento se ha confirmado la puesta en libertad de al menos 91 niñas de las 110 que se llevaron, además de la muerte de cinco. Según han relatado los testigos, miembros del grupo llegaron al pueblo en furgonetas, dejaron a las niñas y se marcharon, sin presencia de las fuerzas de seguridad. Por esto, la intervención del Gobierno se pone en duda, porque en un primer momento negó los hechos y después dio informaciones contradictorias. La única cristiana que se negó a convertirse al Islam sigue retenida.

Asociaciones de víctimas, políticos, agentes sociales y ciudadanos han recordado este domingo a las víctimas de los atentados cometidos el 11 de marzo de 2004 por una célula yihadista en los que murieron 193 personas y otras 2.000 resultaron heridas por la explosión de once bombas colocadas en cuatro trenes de Madrid y por la deflagración del piso de Leganés, donde se inmolaron parte de los terroristas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, y la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, han homenajeado a los fallecidos y los heridos en el 11M, pero también a quienes les socorrieron con una ofrenda en la placa que les recuerda y que está situada en la sede de la Comunidad de Madrid.

Al acto han acudido los presidentes de las asociaciones de víctimas: Alfonso Sánchez, de la Asociación Víctimas del Terrorismo; Ángeles Domínguez, de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M; Mª del Mar Blanco, de la Fundación Víctimas del Terrorismo; y Eulogio Paz, de la Asociación 11M Afectados del Terrorismo.