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Un programa de la televisión de la cadena estatal iraquí Al-Iraqiya es líder de audiencia entrevistando a yihadistas arrepentidos del Estado Islámico, la mayoría condenados a muerte, que vuelven a la escena del crimen. El Ministerio iraquí de Interior ha permitido que las cámaras accedan a las cárceles. Enfundados en un mono amarillo, más de 100 presos se han enfrentado ya a las víctimas y familiares en el lugar del crimen y han pedido perdón ante millones de espectadores. El presentador, Ahmad Hassan, explica que el objetivo es que los yihadistas se percaten de que lo que hacen "está fuera de la ley, las tradiciones y es inhumano". Las confesiones, que son voluntarias, no tienen ningún valor judicial. Amnistía Internacional denuncia que el programa atenta contra los derechos de los condenados.

Las empresas de alquiler de vehículos y las dedicadas al hospedaje en viviendas tendrán la obligación de contar con un registro documental de sus contratos con la identidad de sus clientes, para que las fuerzas de seguridad cuenten con información de sospechosos yihadistas, dentro de un conjunto de medidas del Gobierno para la lucha contra el terrorismo yihadista.

El Ministerio del Interior ha presentado una campaña informativa para los ciudadanos con consejos sobre cómo actuar en caso de atentado terrorista y cómo autoprotegerse. Entre los protocolos, buscar escondite y correr en dirección contraria a donde esté el peligro, silenciar el teléfono móvil y poner las manos en alto al encontrarse con la Policía. Durante la presentación, el ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, ha asegurado que el nivel de alerta en España no ha aumentado. 

El primer ministro de Irak, Haidar al Abadi, ha anunciado el final de la guerra contra el Estado Islámico (EI) después de que el Ejército se hiciera con el control de toda la frontera con Siria, el último reducto que el grupo terrorista yihadista mantenía en el país. El subcomandante de las fuerzas iraquíes conjuntas Abdelamir Yarala ha anunciado la recuperación de los últimos territorios que los yihadistas controlaban junto a la frontera siria, en las provincias occidentales de Nínive y Al Anbar, con lo que retomaron el control de 90 pueblos y más de 16.000 kilómetros cuadrados.

El nuevo gobernador de la provincia septentrional iraquí de Kirkuk, Rakan Said, ha anunciado el hallazgo de varias fosas comunes con más de 400 cadáveres en la comarca de Al Hauiya, liberada de los terroristas del grupo Estado Islámico (EI) el pasado octubre. Las fosas fueron encontradas en la antigua base militar estadounidense de Al Bakara, que fue empleada por los yihadistas para sus ejecuciones extrajudiciales, según unas declaraciones de Said recogidas por varios medios iraquíes.

La Policía Nacional ha anunciado este miércoles la detención en Ceuta de un hombre de 28 años y nacionalidad española presuntamente integrado en una red de captación, adoctrinamiento y reclutamiento para el Estado Islámico (EI).

El Ministerio del Interior ha detallado en su nota que el detenido es "responsable de distribuir y transmitir material de los canales oficiales de la organización terrorista". Según Interior, la red era "potencialmente peligrosa por la vinculación de sus miembros con yihadistas alistados en las filas de DAESH [acrónimo en árabe del EI] en territorio sirio y por su profunda influencia en jóvenes asentados en el barrio de El Príncipe de Ceuta".

El detenido presuntamente distribuía vídeos con amenazas y en los que se ensalzaba a los combatientes fallecidos como mártires, además actuaba como adoctrinador de integrantes para que adquiriesen una cada vez mayor compromiso con el Estado Islámico proporcionándoles información para desplazarse a zona de conflicto o alentándoles a cometer atentados terroristas en sus lugares de residencia.

Además, siempre según interior, el detenido está vinculado con numerosos yihadistas españoles desplazados a territorio sirio y fallecidos en zona de conflicto. El Ministerio considera que el detenido formaba parte de una red de captación, adoctrinamiento y reclutamiento de nuevos miembros a la yihad violenta radicada en el barrio de El Príncipe de Ceuta y que ha sido desarticulada en varias fases desde febrero de 2016 con un total de 10 detenidos.