Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Las sucesivas olas de la pandemia de coronavirus han ido saturando cada vez más la Atención Primaria y está impidiendo el diagnóstico temprano de otras enfermedades. El 50% de los procesos crónicos y entre el 30% y el 40% de los procesos oncológicos no se diagnosticaron el año pasado”, asegura Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar Comunitaria. Un diagnóstico que comparte Carmen Tosat, presidenta del Colegio de Enfermería de Huesca. “El trabajo de prevención y de educación para la salud que se estaba haciendo en los centros de salud, se ha tenido que dejar de hacer y lo vamos a notar en los próximos años. Va a haber un aumento de enfermedades cardiovasculares hasta tumores que no se han podido detectar”, afirma. Los dos coinciden en que hacen falta más recursos y una reestructuración del modelo de Atención Primaria. “La pandemia ha hecho saltar por los aires una situación que ya venía muy deteriorada”, explica Tranche.

El puente de la Constitución deja imágenes de aglomeraciones en sitios como Madrid, Barcelona o Alicante, que no son buen síntoma para la prevención de contagios de coronavirus.

Los expertos lo repiten y denuncian en redes. El peor cocktail: las concentraciones en interiores, sin mascarilla y poca ventilación. Por ejemplo, la cena de Navidad que ha causado 68 contagios en el Hospital de Málaga. O un concierto el sábado en Valladolid que juntó a 4.500 jóvenes, y que se está investigando.

Hace dos semanas solo una comunidad tenía sus Cuidados Intensivos en en riesgo medio. Hoy hay seis en este nivel y dos (Cataluña y La Rioja) que están en riesgo alto.

Foto: EFE/Kiko Huesca

Por ahora, sólo Austria ha impuesto la vacuna obligatoria para toda la población y será a partir de febrero. Alemania también va a llevar la propuesta al Bundestag y es muy probable que salga adelante. En el resto de Europa, las restricciones tratan de forzar que haya más vacunados y menos contagios.

Foto: Calle comercial en roma (Vincenzo PINTO/AFP)

Casi 9 de cada 10 personas mayores de 12 años han recibido la pauta completa y ya se administra la dosis de refuerzo a personas con determinados problemas de salud, a los que viven en residencias de la tercera edad y a los mayores de 60 años en general. El siguiente objetivo son los niños de entre 5 y 11 años. Los expertos indican que se están dando muchos contagios entre los más pequeños y en que aunque no todos desarrollan la enfermedad, son una clara fuente de contagios para el resto de la población.

A partir de la segunda quincena de diciembre comenzarán a llegar las vacunas para inmunizar a cerca de 5 millones de niños de edades comprendidas entre los 5 y los 11 años. Se les inyectará la vacuna de Pfizer con un tercio de la cantidad que se les administra a los adultos, porque los pequeños pueden generar defensas suficientes con esa dosis. Esta está provocando muchas dudas entre los padres. Los pediatras aseguran que inmunizar a los niños tiene un doble objetivo: protegerles a ellos y además a los adultos. Según los ensayos clínicos, la vacuna puede provocar efectos secundarios, pero de carácter muy leve.  Ahora los pediatras barajan la duda de si al vacunar a la franja de edad con mayor incidencia de COVID-19, de los 5 a 11 años, la enfermedad pasará a los más pequeños, en especial a los de 0 a 2 años, donde el coronavirus impacta con más gravedad.

Informa Yolanda Iñesta.

La canciller alemana en funciones, Angela Merkel, se ha dirigido por última vez a los alemanes en un vídeo pregrabado y les ha conminado a vacunarse para atajar la pandemia de COVID. "Cada vacuna cuenta", ha dicho Merkel, que ha añadido que, independientemente de que se trate de la primera dosis o del pinchazo de refuerzo, "una cuota de vacunación lo más alta posible nos ayuda a todos a dejar atrás como país esta pandemia".

Foto: John MacDougall/REUTERS

María Iglesias-Caballero, investigadora del Laboratorio de Gripe y Virus Respiratorios del Centro Nacional de Microbiología delInstituto de Salud Carlos III de Madrid, ha explicado en 24 horas que todavía hay pocas certezas sobre la nueva variante ómicron. "Yo creo que queda mucho por saber y que es una variante 'de preocupación' según la OMS, pero no 'de pánico'. No creo que sea necesario asustarse hasta que no tengamos datos firmes", ha asegurado Caballero que ha explicado que se conocen todas las mutaciones de esta variante por separado, pero no cómo funcionan de manera conjunta.

"Es que son tantos cambios juntos que no tenemos, ni sabemos cómo valorarlo. [...] Un ciudadano vacunado no tiene por qué tener especial miedo. No tenemos datos que avalen ninguna situación excepcional diferente a la que vivimos actualmente", ha concluido.

Un estudio de The Lancet desvela que las terceras dosis de las vacunas multiplican más o menos las defensas frente al COVID según la combinación de fármacos que se ponga. Hasta ahora, más 5 millones de personas en España han recibido la dosis de refuerzo.

Foto: EFE/ABIR SULTAN