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Albukamal era el último gran feudo urbano que quedaba en manos de los yihadistas del estado islámico en Siria, en la frontera con Irak. Tropas sirias y aliadas lograron recuperar su control hace unos días y liberar a decenas de civiles. Ahora Siria y sus aliados Rusia e Irán empiezan a lanzar mensajes sobre el inminente final de las operaciones militares y afirman que el estado islámico apenas da sus últimos coletazos. Aunque este analista político advierte de que muchos yihadistas huyeron y pueden reagruparse en otras zonas, incluso en el area rural de Damasco. Es esta zona, en concreto Guta, una de las que más preocupa a Naciones Unidas. En su último informe señala bombardeos intensos a diario y decenas de víctimas civiles. Y a los mensajes triunfalistas la ONU alerta que en el séptimo año de guerra, el éxodo continúa y siete de cada 10 sirios necesitan asistencia humanitaria.

Nicolás de Pedro, investigador del Centro para Estudios Internacionales (Cidob) y experto en Rusia, considera "evidente" que en la cuestión catalana ha habido una partificipacion significativa de elementos que claramente tienen vínculos con el Kremlin. Esto, dice en Las mañanas de RNE, va a hacer que varíe la percepcion que se tiene en Madrid de la relación con Rusia.

"Va a ser un elemento que no necesariamente va a enturbiar de forma dramática las relaciones pero sí tendrá un impacto a corto y medio plazo", ha afirmado De Pedro, que considera que a Rusia le interesa que haya tensiones soberanistas en Europa porque alimenta su discurso ante su población.

Las autoridades de Siria han proclamado este viernes la reconquista total de la ciudad de Deir el Zor de manos del grupo terrorista Estado Islámico, que pierde así la última gran población que mantenía bajo su control en territorio sirio, si bien conserva algunos reductos a uno y otro lado de la frontera con Irak. Deir el Zor, situada en la orilla occidental del río Éufrates, es la ciudad más grande y más importante del este de Siria, además del principal centro de producción de petróleo del país. Su pérdida, apenas tres semanas después de la caída de Raqqa, la capital del autoproclamado califato, representa un nuevo golpe para los yihadistas, que ven como se esfuman las conquistas que lograron en 2014.

Paul Manafort, ex jefe de campaña del ahora presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su ex socio comercial Rick Gates se han entregado este lunes al FBI tras ser acusados de "conspiración contra Estados Unidos" y otros once cargos en el marco de la investigación de la supuesta injerencia rusa en las elecciones presidenciales del país de 2016.