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El director del FBI, James Comey, ha explicado en en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, que la agencia de inteligencia no posee ninguna evidencia que respalde las acusaciones de Trump contra Obama sobre presuntas escuchas telefónicas en su torre neoyorquina.  "Ningún individuo en Estados Unidos puede ordenar la vigilancia electrónica de nadie, tiene que pasar por un proceso de solicitud", ha explicado Comey para agregar que el Departamento de Justicia tampoco tiene constancia de ninguna prueba que pueda respaldar las acusaciones de Trump. El presidente lanzó esa acusación contra Obama el pasado 4 de marzo a través de Twitter y todavía no ha presentado ninguna prueba para respaldarla.

El periódico estadounidense The New York Times ha publicado este martes una información que apunta a que asesores de la campaña presidencial de Donald Trump y otros de sus colaboradores más próximos mantuvieron "reiterados contactos" con agentes de la inteligencia rusa durante el año previo a las elecciones a la Casa Blanca.

El rotativo neoyorquino cita a cuatro funcionarios y exfuncionarios bajo condición de anonimato que revelaron registros telefónicos y llamadas interceptadas entre los asesores del ahora presidente y los agentes de la inteligencia rusa, un extremo que Trump siempre ha negado que ocurriese.

Michael Flynn, asesor de seguridad nacional del presidente de EE.UU.Donald Trump, ha dimitido tras el escándalo generado a raíz de sus conversaciones con el Kremlin, de las que no informó a altos cargos de la Casa Blanca. En esas conversaciones, que se desarrollaron antes de que Trump accediera al poder el pasado 20 de enero y que interceptó el FBI, Flynn habló de las sanciones contra el Kremlin por la presunta injerencia de Rusia en las elecciones de noviembre pasado a la Casa Blanca impuestas por el expresidente Barack Obama.

Flynn habría mentido a Pence y a otros funcionarios sobre el contenido de las llamadas al asegurarles que no había hablado con Kislyak sobre las sanciones, una desinformación que llevó al vicepresidente a negar en los medios hace un mes tales contactos.

En su carta de dimisión, Flynn ha defendido que las conversaciones "son una práctica estandarizada en cualquier transición de tal magnitud", y que tenían el fin de "facilitar una transición fluida y empezar a construir una relación necesaria entre el presidente, sus asesores y líderes extranjeros".