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  • El líder del PP catalán recalca que el Ejecutivo "no vulnerará el Estado de Derecho"
  • Puigdemont también ha desmentido negociaciones, "ni privadas ni oficiales"
  • PDeCAT pide a Rajoy que deje la "pompa" y fije fecha ya para ver a Puigdemont
  • Rajoy ratifica que su único diálogo es sobre los "problemas reales" de Cataluña

La sentencia del caso Nóos, en la que el tribunal absuelve a la infanta Cristina pero le impone un multa de 265.000 euros y condena a su esposo Iñaki Urdangarín a seis años y tres meses de cárcel, ha suscitado diferentes reacciones en el mundo de la política. El portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, opina que "demuestra que en España, el estado de derecho funciona". "Todo el mundo está sometido al imperio de la ley. Nadie está por encima, ni al margen de ella", ha asegurado el ministro de Educación y Cultura en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros en el Palacio de la Moncloa.

El coodinador general del PP, Fernando Martínez Maillo, ha asegurado que lo primero es la presunción de inocencia. "Tenemos confianza en Pedro Antonio Sánchez",  ha afirmado el 'popular', que ha añadido que "estamos hablando de irregularidades administrativas, de cohecho, es decir, de haberse llevado dinero. Esa diferencia es muy importante".

El portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha considerado que las "sospechas" que se están lanzando sobre la Fiscalía General del Estado por su actuación en casos como el del presidente de Murcia y el del expresidente de La Rioja son "desproporcionadas" y "sectarias" y responden a "intereses políticos".

"Me sorprenden mucho estas cosas", ha dicho Rafael Hernando, para quien estamos viviendo una época en la que "los fiscales se dirigen contra todas las formaciones políticas, incluido el PP".

Por eso ha considerado que las sospechas que "algunos lanzan en virtud de que les interese políticamente o no", además de ser "desproporcionadas e inapropiadas" son "clarísimamente tendenciosas y sectarias".

La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, se ha visto obligada a interrumpir este miércoles la sesión de control al Gobierno y exigir "respeto" a los diputados tras una agria disputa entre varios parlamentarios del PP y de Podemos. Diputados de PP y de Unidos Podemos, entre ellos Pablo Iglesias, Iñigo Errejón e Irene Montero, se han enzarzado en un rifirrafe a cuenta del nombramiento del ex director general de la Guardia Civil Arsenio Fernández de Mesa como nuevo consejero de Red Eléctrica Española.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha asegurado este miércoles que no le preocupan en "exceso" las críticas del PSOE al contenido de su conversación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, porque le consta que si los socialistas gobernaran, hubieran mantenido "exactamente" su misma posición.

Rajoy ha respondido así en la sesión de control al Gobierno en el Congreso a una pregunta del portavoz del PSOE, Antonio Hernando, sobre si trasladó a Trump en su conversación telefónica de la semana pasada alguna preocupación por sus primeras decisiones.

El portavoz socialista afeó al presidente del Gobierno que en esa conversación no hiciera más, a su juicio, que "ponerse al servicio de Trump y ser el emisario de sus políticas" y que no defendiera con "orgullo" la comunidad de intereses y valores que representa en su cargo. "Nunca ser más fuerte significa tener más razón. No nos sentimos representados por sus palabras, más bien nos avergüenza su actuación", sentenció.  

"Sé, me consta y estoy absolutamente convencido de que si ustedes estuvieran en el Gobierno en lugar de estarlo yo, hubieran hecho exactamente lo mismo", ha afirmado el jefe del Ejecutivo, que ha añadido que, por eso, no le preocupan "para nada" las críticas socialistas "de cara al futuro".

Ha reiterado que España y Estados Unidos son "socios estratégicos, amigos y aliados que comparten valores, intereses, relaciones comerciales e inversiones".

Y ha recalcado que quiere mantener con Trump "exactamente las mismas relaciones" que ha tenido con su antecesor, Barack Obama.

En la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha preguntado al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre la "judicialización del proceso catalán" en la semana posterior al juicio seguido contra el expresidente de la Generalitat Artur Mas por la consulta soberanista del 9N.

A ello, Rajoy ha recordado que "cuando alguien actúa fuera de la ley actúa la justicia, y eso no es nada exótico, ocurre en todos los países democráticos del mundo y mejor que ocurra así". Y ha añadido: "Todos los que estamos aquí estamos igualmente sometidos a la ley, eso está fuera del debate político". 

El diputado republicano ha replicado a continuación que "bajo el imperio de la ley" en España se "permite que el asesino de Guillem Agulló se presente a las elecciones", "todos pagamos ratos de asueto a gente muy campechana", "hay centenares de poblaciones dispuestas a acoger y ustedes no les dejen". "Permítame que le diga que no hay ley por encima de la decencia y que la democracia es imparable. Nos vemos en las urnas".

Rajoy le ha respondido: "Escuchándole a usted me viene a la mente esa frase de que en política no hay absurdo imposible", y ha insistido una vez más en que "i alguien se salta la ley se le persigue, eso es el abecé de la democracia".