arriba

España será uno de los países que se beneficiarán de la vuelta del petróleo de Irán a la escena mundial. Antes de las sanciones, Repsol y Cepsa eran sus principales clientes en España y Teherán espera que estas dos compañías participen en la modernización de sus instalaciones obsoletas, con inversiones de unos 160.000 millones de euros. Se calcula que Irán bombeará entre 300.000 y medio millón de barriles de petróleo al día. Cuando la industria se haya modernizado, podría superar los 4 millones. Ahora, los productores ya extraen un millón más de barriles de los que el mundo necesita. De ahí, el desplome de los precios por encima del 75% desde mediados de 2014.