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Los nominados a los Premios Oscar, en concreto 163 de ellos, han acudido este lunes al tradicional almuerzo de la Academia de Hollywood, donde las celebridades pudieron respirar hondo y relajarse en un ambiente distendido mientras los candidatos sin tanto renombre disfrutaron charlando con sus ídolos. El Hotel Beverly Hilton de Los Ángeles (California) ha acogido este evento donde actores, directores, guionistas, compositores e ingenieros de sonido, entre otros, se reúnen en torno a una misma mesa para conocer de cerca los entresijos de sus profesiones, dejando atrás los nervios y la presión de las campañas publicitarias. Entre los invitados no podía faltar el cineasta español Juanjo Giménez, nominado al mejor corto de ficción por Timecode, que compartía el momento en redes sociales.

Es ya un lugar común afirmar que el presidente de Estados Unidos debería ser elegido por los ciudadanos del resto del mundo, puesto que, supuestamente, tiene más poder hacia fuera que hacia dentro del país. Sin embargo, la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca apunta a un repliegue de la política exterior estadounidense, un giro hacia el aislacionismo que reflejaría los anhelos de sus casi 63 millones de votantes y, en última instancia, el hastío de los estadounidenses por ser la primera potencia mundial.

Así al menos lo han señalado los expertos reunidos este martes en Madrid por el Real Instituto Elcano para un debate que pretendía desentrañar la incertidumbre que rodea el mandato de Trump y sus posibles movimientos en la esfera internacional, que por ahora sugieren una senda unilateral, frente a la multilateralidad que promovía su antecesor, Barack Obama.

"En el Medio Oeste, los estadounidenses están exhaustos de asumir el compromiso de sostener el sistema internacional, sin recibir los beneficios", explicaba Steve Clemons, editor de The Atlantic, revista fundada en 1857 que solo ha respaldado a tres candidatos a la presidencia de Estados Unidos desde entonces: Abraham Lincoln, Lyndon B. Johnson y Hillary Clinton, lo que demuestra hasta qué punto consideran a Trump una amenaza para el país.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha tenido que salir al paso de nuevo de críticas por su acercamiento a Rusia y a su presidente, Vladimir Putin.

Esta vez ha sido en la cadena Fox, considerada como un medio conservador. En una entrevista con el presentador Bill O'Reilly, de la que se emitió un extracto antes de la Super Bowl, Trump ha reiterado su respeto por Putin.

"Respeto a un montón de gente, pero eso no significa que me lleve bien con ellos", ha declarado. "Es un líder de su país. Lo que digo que es mejor llevarse bien con Rusia", ha subrayado el presidente estadounidense.

Trump ha insistido en que Moscú coincide con EE.UU. en la lucha contra el Estado Islámico y otros grupos yihadistas.

- "Pero es un asesino, no obstante. Putin es un asesino" - ha advertido O'Reilly.

"Muchos asesinos. Hay un montón de asesinos¿Cree que nuestro país es tan inocente?" - ha replicado Trump.

Las declaraciones de Trump han provocado el malestar de algunoas líderes republicanos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que el sistema judicial del país tendrá la culpa si "pasa algo" malo a raíz de la suspensión de su veto migratorio, y que su Gobierno está examinando "muy cuidadosamente" a los inmigrantes y refugiados que llegan al país ahora que el decreto está bloqueado.

"Simplemente no puedo creerme que un juez haya puesto a nuestro país en tanto peligro. Si algo pasa, la culpa será suya y del sistema judicial. La gente se está colando (en el país). ¡Mal!", ha escrito Trump en su cuenta oficial de Twitter. "He instruido al Departamento de Seguridad Nacional a examinar a la gente que llega a nuestro país MUY CUIDADOSAMENTE. ¡Los tribunales están haciendo muy difícil este trabajo!", ha añadido el mandatario.

El viernes pasado, el juez federal James Robart bloqueó provisionalmente, mientras revisaba el fondo del caso, el veto que desde el 27 de enero impedía temporalmente la entrada al país de los refugiados de todo el mundo y de los ciudadanos de Libia, Sudán, Somalia, Siria, Irak, Irán y Yemen.