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Donald Trump y Vladímir Putin han proclamado este lunes en Helsinki su buena sintonía, en una cumbre que ha servido para escenificar su intención de propiciar un acercamiento entre Estados Unidos y Rusia pese al deterioro de las actuales relaciones diplomáticas, y en la que ambos han negado reiteradamente cualquier colusión o injerencia rusa para interferir en las elecciones que llevaron a Trump a la Casa Blanca.

Donald Trump y Vladimir Putin se reúnen en Helsinki (Finlandia) para tratar la situación interna en Ucrania, la guerra de Siria o la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses. Trump acude al encuentro sin grandes expectativas, ni objetivos claros. El Kremlin, sin embargo, espera que la cita sirva para superar la crisis en las relaciones bilaterales.

La reunión entre Donald Trump y Vladimir Putin llega después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos haya imputado a 12 agentes de la Inteligencia de Rusia en relación al caso de la presunta injerencia rusa en las últimas elecciones presidenciales. Preguntado sobre si pedirá la extradición de esos agentes, Trump dice "no haber pensado en ello, aunque seguramente preguntará al respecto". Por su parte, el asesor del presidente en seguridad nacional asegura que la presunta injerencia rusa en los comicios de 2016 "se puede poner sobre la mesa" en la reunión con Putin por ser "un tema serio del que se necesita hablar". En los últimos días, Trump ha cargado también contra sus tradicionales aliados, como la Unión Europea, a la que califica de "enemigo". 
 

Calles cortadas al tráfico y unos 2.000 agentes para vigilar la apacible capital de Finlandia, una tierra neutral que ya eligieron para cumbres similares George Bush padre y Gorbachov en 1990 o Borís Yeltsin y Bill Clinton en el 97. En la actualidad, las relaciones entre Washington y Moscú vuelven a su punto más bajo desde la Guerra Fría por la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos. Este será precisamente el asunto más candente entre ambos mandatarios, quienes niegan haber coordinado esfuerzos para dañar la candidatura de Hillary Clinton.

Segundo y último día de visita oficial de Donald Trump a Reino Unido. Esta mañana se ha entrevistado con la primera ministra británica, Theresa May, y por la tarde el presidente y su esposa han sido recibidos por la Reina Isabel II en el castilo de Windsor. Donald Trump ha querido enterrar la polémica con May al destacar que su relación es "muy, muy sólida" y han pactado "un ambicioso acuerdo comercial" tras el 'Brexit'. Sin embargo, la visita ha contado con varias manifestaciones contra el "racismo e islamofobia" del presidente, que "no se siente bienvenido" en Londres.