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Unos novios, Elisabeth y Rya en Central Park haciéndose las siempre bucólicas fotos de boda y de repente Tom Hanks. Amable saluda y se cuela en el álbum de la pareja. Por supuesto también atiende los niños que llevan las arras. El propio actor saca su móvil y se retrata con los recién casados. Foto que luego sube a twitter donde 15 mil personas le han dado a me gusta. Y en esta red social descubrimos una cara de Tom Hanks que no es muy conocida. Por ejemplo, tiene montada una especie de oficina de objetos perdidos, especialmente guantes de los que da su localización, e incluso recoge una tarjeta de una estudiante y le dice que pase por su oficina para recuperarla.

En Estados Unidos, una niña de 9 años ha conmovido a la ciudad de Charlotte, donde el pasado martes Keith Scott, un afroamericano de 43 años, al parecer desarmado, murió a manos de la policía. Zianna Oliphant no pudo aguantar las lágrimas mientras ofrecía su discurso contra del racismo y la violencia policial. Su voz es la de cientos de ciudadanos de Charlotte, a la hora de hablar tuvo que coger aliento para explicar cómo se sentía: "He nacido y crecido en Charlotte. Y nunca me he sentido de esta manera hasta ahora. No puedo soportar cómo nos tratan". Zianna Oliphant, acompañada de decenas de vecinos en este consejo ciudadano de Charlotte, pedia entre sollozos el final de la violencia contra la población afroamericana."Nuestros padres y madres son asesinados. Y no podremos verles nunca más. Es una pena que tengamos que ir al cementerio y enterrarlos", señalaba entre sollozos. La muerte de Scott ha movilizado a la ciudad de Charlotte, en Carolina del Norte, que ha sido el escenario de amplias protestas. Miles de manifestantes exigían que se hiciera pública la grabación de las cámaras de los agentes implicados. Las autoridades no la publicaron hasta pasados unos días para, según la policía, no poner en peligro la investigación. Los agentes defienden que Scott iba armado, pero los vídeos no lo prueban.

Los candidatos a la Presidencia de EEUU han regresado este martes a la campaña con actitudes casi opuestas tras el debate del lunes, que dejó a la demócrata Hillary Clinton aún más segura de sus opciones y al republicano Donald Trump cargado de quejas y con la amenaza de ser más duro en el próximo encuentro. La mayoría de los medios de comunicación estadounidenses, basándose en encuestas de grupos de votantes, dieron a Clinton como ganadora del debate en la Universidad de Hofstra, en el estado de Nueva York, el primero de los tres que mantendrán los candidatos antes de las elecciones de noviembre.

Pero Trump quiso disputar ese consenso y señaló a varios culpables de sus fallos en el debate, entre ellos el moderador, Lester Holt, y un micrófono supuestamente defectuoso. "El volumen estaba mucho más bajo que en el de ella y el sonido se cortaba. No podían oírme en la sala", protestó Trump en una entrevista en el programa de televisión "Fox and Friends", en la que también acusó a Holt de evitar los temas más espinosos para Clinton mientras a él le sometía a "preguntas hostiles".

Frente a las acusaciones de Trump, su rival demócrata se mostró segura y radiante en una comparecencia ante los medios de comunicación en Nueva York. "Alguien que se queja del micrófono no ha tenido una buena noche", espetó Clinton en referencia a las denuncias de Trump. "Creo que los espectadores tuvieron una verdadera oportunidad de empezar a comparar nuestras políticas", opinó la ex secretaria de Estado, quien destacó las diferencias en cuanto a "temperamento, capacidad y cualificación" entre los dos candidatos.

El primer debate entre los candidatos a la Casa BlancaHillary Clinton y Donald Trumpha sido tenso y ha estado marcado por las constantes acusaciones que ambos aspirantes han intercambiado sobre sus respectivos pasados. La demócrata ha puesto en duda los negocios del magnate e incluso le ha reprochado sus comentarios racistas y machistas, mientras que el republicano ha cuestionado la experiencia política de Clinton y ha recordado la polémica con sus correos electrónicos.

Clinton y Trump han chocado de frente en el esperado cara a cara. Desde la Universidad de Hofstra, en Long Island, Nueva York, y durante los más de 90 minutos que ha durado el enfrentamiento, los candidatos se han lanzado duros ataques: la demócrata ha utilizado el pasado empresarial de Trump y este le ha respondido desprestigiando sus numerosos años en política y su experiencia como secretaria de Estado (2008-2012).

Ya durante las primeras palabras, la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha mandado el primer 'recado' a Trump. La candidata demócrata ha citado a su padre y ha explicado cómo este creó su empresa, a base de esfuerzo, comparándolo con la fortuna que heredó Donald Trump y que le ayudó a crear el enorme patrimonio que tiene en la actualidad.

Tras darias varias vueltas por temas menos conflictivos, la tensión ha aumentado enormemente cuando el moderador, Lester Holt, ha preguntado a Trump por su declaración de la renta, que el magnate no ha publicado hasta el momento, como sí ha hecho Clinton. El magnate se ha defendido indicando que ya lo hará en su momento, y ha puesto sobre la mesa el tema de los correos privados de Clinton que contenían secretos de Estado. La candidata demócrata ha admitido su error y ha dejado claro que si pudiera volvería atrás para corregirlo.

Precisamente el crecimiento de estos negocios ha sido criticado en numerosas ocasiones, ya que supuestamente el multimillonario no ha abonado, en algunas ocasiones, lo que debía a sus trabajadores. Esto ha sido aprovechado por Hillary Clinton, que ha comentado como en el público se encontraba un arquitecto al cual no habría pagado Trump al finalizar la construcción de una de sus casas y campos de golf. El magnate ha respondido a esta acusación con la afirmación de que "Si no lo hice igual es porque no me gustó su trabajo".

La nota cómica se ha producido a continuación, cuando Donald Trump ha 'promocionado' su nuevo hotel. En medio de un discurso sobre la forma de hacer negocios, el magnate ha recordado que acababa de inaugurar un hotel en la Avenida Pensilvania, frente a la Casa Blanca en la ciudad de Washington. Sin duda Trump no pierde una ocasión para promocionar sus negocios.

En el siguiente 'recado' de la demócrata, esta ha calificado, aunque indirectamente, a Trump de 'machista'. Clinton ha afirmado que el candidato del Partido Republicano había comentado que las mujeres eran unas "perras" y que en una ocasión se había referido a una candidata de un concurso de belleza como la señora Peggy. La demócrata ha querido poner de nuevo sobre la mesa la importancia que tiene el voto de las mujeres en su campaña.

Por último, Trump ha sacado el que probablemente era el tema más esperado de las últimas semanas. El magnate ha puesto en duda que Clinton cuente con la vitalidad necesaria para negociar acuerdos comerciales o tener que imponerse en reuniones con dirigentes de todo el mundo, en clara referencia al vahído que sufrió la candidata demócrata durante el homenaje del 11-S. Ante tal afirmación, Clinton no se ha amilanado y ha indicado que si viajar a lo largo de todo el mundo, participar en liberaciones de disidentes, negociar altos el fuego o testificar durante 11 horas frente a un Comité de Congreso no es tener aguante y vitalidad, no sabe qué lo será entonces.

Primer 'cara a cara' entre los dos aspirantes a la presidencia de EE.UU: la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump.
Durante 90 minutos, Clinton y Trump defenderán sus candidaturas de cara a la cita con las urnas el 8 de noviembre.
El debate, moderado por el presentador de la NBC Lester Holt, está dividido en seis segmentos temáticos de 15 minutos cada uno y abiertos a la actualidad más inmediata. Cada uno de ellos arrancará con una pregunta del moderador y seguirá con una breve exposición de cada candidato previa al 'cara a cara' como tal.

En EE.UU. esta próxima madrugada, Hillary Clinton Donald Trump van a protagonizar su primer cara a cara. Un debate que podrán seguir a través del canal 24 Horas y que puede convertirse en el más visto en la historia del país. El debate se retransmitirá a las 21:00 hora local (03.00 del martes, hora española) y durará hora y media. Es la primera oportunidad para que los estadounidenses puedan medir a los candidatos frente a frente y conocer mejor sus propuestas políticas. Pese a ser el estreno tanto de Clinton como Trump en un debate presidencial, es el neófito magnate inmobiliario el que atrae todas las miradas ante la posibilidad de que, como ha hecho durante este último año de campaña, redefina y empuje los límites de la tradición política estadounidense con su estilo populista. Se espera que este careo, que moderará el periodista de la cadena televisiva NBC Lester Holt supere los 80 millones de televidentes que vieron el debate entre el entonces presidente, el demócrata Jimmy Carter, y el republicano Ronald Reagan en 1980.

Coincidiendo con el día del cara a cara, Bloomberg ha publicado este lunes una encuesta en la que da un 43% de intención de voto a Trump y un 41% para Clinton si se toma en cuenta a los minoritarios Partido Liberal (Gary Johnson) y Verde (Jill Stein), que obtienen un 8% y 4%, respectivamente.