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Un equipo de beísbol de Missouri organiza una rifa para recaudar fondos para financiar un viaje escolar. El premio, un fusil de asalto AR-15, arma militar y fetiche de los aficionados, legión en Estados Unidos, pero también favorita de los asesinos que han protagonizado masacres como la última en un colegio de Parkland, Florida. Tras la matanza, víctimas y víctimas potenciales levantaron la voz contra la laxitud regulatoria del uso de armas se elevó en el país, pero este clamor convive claramente con la enorme afición a las armas de los estadounidenses, algo que enraiza directamente en su cultura de colonizadores fronterizos. Más allá de la defensa personal, poseer armas es una pulsión y una diversión, tanto como para triunfar en una rifa escolar escogiendo ¿qué mejor premio que un AR-15?. Y sí, es, precisamente, una rifa escolar.

El autor publica en España el libro en el que describe una Administración Trump "caótica", repleta de batallas y pugnas internas por el poder. En sus páginas, el escritor presenta a un Trump "infantil, mujeriego y caprichoso", del que su propio equipo desconfía, y que podría fácilmente acabar destituido por la trama rusa. Con más de 200 entrevistas -entre ellas tres horas de conversación con el presidente-, según el autor, Wolff se mete en los entresijos de los primeros meses de la Administración Trump y ahonda en los dramas personales de la relación con Melania o con su hija Ivanka. 

El FBI ha reconocido este viernes que no investigó los avisos que recibió sobre la posibilidad de que Nikolas Cruz, el joven de 19 años que perpetró el último tiroteo en Florida, desatara una matanza en un centro educativo, ya que no se siguieron los protocolos ni se valoró adecuadamente lo que, admite, "debía haber sido considerado como una amenaza potencial".

La vigilia por las víctimas de la masacre del instituto de Parkland (Florida) congregó el jueves a miles de personas en la localidad, entre alumnos, profesores, familiares de los afectados, policías y autoridades locales. Así despidieron, todavía con el miedo y la angustia en el cuerpo, a jóvenes como Jamie, de 14 años, cuya muerte es "infinitamente dolorosa" para sus padres. Muchos de los asistentes dijeron estar todavía asustados por lo ocurrido, varios de ellos todavía traumatizados. En el homenaje a las víctimas, también instaron a Trump a tomar medidas sobre el control de armas en Estados Unidos, días antes de que el presidente visite la localidad donde ocurrió la tragedia.