En un movimiento sin precedentes, EEUU, la OTAN, la Unión Europea, Japón, Nueva Zelanda y Australia hanacusado a China de estar detrás del ciberataque global del pasado marzo contra Microsoft. Un gesto que podría tener consecuencias geopolíticas. La Casa Blanca responsabiliza al gobierno chino de fomentar estas acciones criminales por intereses financieros.
Foto: Fachada de uno de los edificios de Microsoft en Nueva York. REUTERS/MIKE SEGAR