Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Este domingo, los alemanes deciden el futuro político del país. Y todavía hoy hay millones de ciudadanos que no han elegido el sentido de su voto. Los candidatos a la cancillería han dado por concluida una campaña electoral marcada, en buena medida, por las injerencias extranjeras. Entre ellas, las del multimillonario Elon Musk o el vicepresidente estadounidense J.D. Vance, que han dado un claro apoyo a un partido en concreto, a Alternativa para Alemania. Unos movimientos que han reforzado el cordón sanitario que mantienen los partidos tradicionales, ya que los sondeos estiman que esta formación de ultraderecha va a ser la segunda fuerza política en este país. Un reportaje de nuestra enviada especial en Alemania, Isabel Dólera.

La ciudad alemana de Wolfsburgo cuenta con unos 126.000 habitantes. Alrededor de 60.000 trabajan en la empresa de automóviles Volkswagen. Todo existe gracias a esta marca, incluido el equipo de fútbol. Volkswagen representa una historia de éxito de la primera economía europea. Pero, por primera vez, la empresa ha comenzado negociaciones para evitar posibles cierres.

Limán tenía casi 21.000 habitantes antes de la invasión. Hoy quedan unas decenas de vecinos. El resto han sido evacuados a otras partes de Ucrania o a Rusia. Como casi todas las localidades del frente, se ha convertido en una ciudad fantasma. Las actividades se han reducido a lo elemental, y la escasa vida que queda aquí se desarrolla bajo la superficie. Dos vecinos, Viktor y Valentina, llevan viviendo seis meses en el sótano de su casa, un pasillo de dos metros de largo por uno de ancho. Para otros, no vale la pena huir de Limán. "¿A dónde ir y para qué?", responde Natalia, otra ciudadana, "todo es igual en todas partes".

Los enviados especiales a Ucrania, Aurora Moreno y David Velasco, han visitado una fábrica de drones en una ubicación secreta: "Estos centros se han convertido en uno de los objetivos más buscado por el Ejército ruso". Allí trabajan todos los días del año para producir 1.000 drones al día. "Son un polígono de pruebas, de investigación en tecnología, sobre todo para evitar la interceptación de estos aparatos", nos explica el director del taller. Cada pieza se fabrica en diferentes talleres a lo largo del país y una organización de exsoldados noruegos, Veteran Aid Ukraine, se encarga de llevarlos al frente. Estos drones han cambiado la guerra: uno pequeño puede costar unos 2.500 euros puede acabar con un tanque de dos millones y medio de euros.

Entre los anuncios más sonados de Donald Trump desde que llegó a la Casa Blanca está su intención de hacerse con el control de Groenlandia. ¿Cómo han recibido allí estas pretensiones? ¿Cómo se plantea Groenlandia su defensa en el futuro? Nuestra compañera María Eulate está en Nuuk, donde ha comprobado que este tono amenazante está teniendo efectos inmediatos. "En la primera legislatura de Trump, se lo tomaron a risa. Ahora, han adelantado las elecciones legislativas al 11 de marzo, con el objetivo de acelerar la convocatoria de un referéndum de independencia". La situación es compleja porque el Consejo Ártico está paralizado desde la invasión en Ucrania, aunque "por un lado, respiran tranquilos tras el anuncio de Dinamarca de que aumentará el presupuesto militar". Por otro lado, otro de los peligros que sufre Groenlandia es el cambio climático. "Los cazadores ya no pueden ir con sus perros de trineo entre los fiordos porque el hielo se quiebra y muchos animales marinos se van al norte", nos cuenta Eulate.

Alemania está preparada para celebrar las elecciones federales anticipadas este domingo, 23 de febrero. Las campañas electorales giran entorno a dos temas: la migración y el auge de la extrema derecha. Sobre el futuro de este país, los posibles pactos electorales o la fuerza más votada hablamos en 'Las mañanas de RNE' con el investigador principal del Real Instituto Elcano, Miguel Otero.

"Alemania está asustada porque el mundo a su alrededor ha cambiado radicalmente y está mal preparada para adaptarse", advierte. Respecto a la visión que tiene nuestro país en comparación con los alemanas, el experto asegura que es "demasiado idealizada" y recalca que estamos "al mismo nivel en muchos aspectos". Si hay algo que no ha dejado de puntualizar es que los alemanes "se han quedado en el siglo XX y en el mundo analógico". Sobre los alemanes que finalmente se decanten por dar su voto a Alternativa por Alemania, Otero sugiere que parte del apoyo a este partido puede provenir de "esa desidia o esa frustración con el establishment, con que los partidos de centro no han modernizado el país o son culpables de la situación del país". Apunta el investigador que además del elemento económico, también está el tema de la inmigración y la dificultad de integrar a las personas que llegan a Alemania: "Se exagera mucho, porque el país ha recibido a muchísimos inmigrantes a lo largo de las décadas. El apoyo a la AfD, sobre todo en el este, tiene que ver con factores económicos pero también con esa tendencia en Alemania a ver el mundo como amenazante y ese instinto de levantar barreras".

La salud del papa Francisco "mejora ligeramente", no tiene fiebre y "sus análisis de sangre son estables", según el último parte del Vaticano, que añade que aunque el papa tiene brotes de neumonía, sigue respirando de forma independiente y su corazón se mantiene bien. Francisco ha recibido la Eucaristía por la mañana y posteriormente se ha dedicado a sus actividades laborales.

Foto: EFE/EPA/ANGELO CARCONI

Daniel Flores, redactor de Datos de la web de RTVE.es, explica cómo la crisis económica puede afectar a las elecciones en Alemania.

La economía lleva dos años consecutivos en recesión, con una tasa de paro del 6,4%, la más alta en una década. Las ventas al exterior se han resentido, y eso que suponen casi el 30% del PIB nominal. Las exportaciones sufrieron la subida de los tipos de intereses, que impidieron que el comercio mundial se expandiera.

También ha tenido un impacto negativo en la economía el alza de los precios de la energía. Las grandes industrias germanas pagan hoy un 65% más, lo cual ha repercutido en los precios de los productos finales.

Por otro lado, la economía alemana tiene poco margen de maniobra debido a la legislación que impide el endeudamiento excesivo. Esto ha permitido que se mantenga una deuda nacional relativamente baja (62,4%), pero también ha sido un freno a la inversión.

A pesar de todo, Alemania sigue siendo la tercera economía mundial, es una potencia exportadora, cuenta con ahorro debido a superávits comerciales y un tejido productivo muy sólido.