Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

La troika volverá la próxima semana a Atenas, después de que el Gobierno griego se haya comprometido a nuevos que recortes que aprobará hoy mismo el consejo de ministros. Afectarán a pensionistas y funcionarios. Las medidas encontrarán su contestación en la calle con una nueva convocatoria de huelga general.

Los agentes cargan contra un grupo que protestaba contra las repatriaciones. Algunos de los inmigrantes amenazaron con hacer estallar bombas de gas. Previamente, vecinos de la isla habían lanzado piedras contra los manifestantes. Los disturbios comenzaron ayer cuando un grupo de inmigrantes prendió fuego al centro de identificación y expulsión de inmigrantes de Lampedusa, desbordado por la llegada masiva en los últimos meses sobre todo de refugiados libios y tunecinos.

Benedicto XVI visitará el jueves su país natal, Alemania. Es la cuarta vez, pero la primera en que acude como jefe del Estado Vaticano. Como tal va a pronunciar un discurso ante el Parlamento. Unos 100 diputados socialdemócratas y de la izquierda no estarán en sus escaños porque creen que la presencia papal ante la cámara viola la neutralidad religiosa. Una marcha recorrerá las calles de Berlín con el lema "Ningún poder para los dogmas". Solo 1 de cada 5 alemanes considera importante lo que Ratzinger diga, especialmente si menciona los casos de pederastia, que han causado escándalo en Alemania.

El Gobierno griego, presionado por la UE y el FMI para que siga recortando el gasto, reducirá en un 30% los funcionarios ministeriales, tras haber suprimido ya 200.000 puestos de trabajadores públicos. A tal efecto, el ministro de Reformas Administrativas, Dimitris Repas, ha enviado una circular a todos los Ministerios para que elaboren en los próximos 10 días una lista del personal que consideren prescindible. Es la última propuesta con la que de Atenas intenta convencer a los miembros de la troika (FMI, BCE y UE) para que emitan un informe positivo que desbloquee las ayudas. Lo hace en una nueva reunión por videoconferencia, tras acercar este lunes sus posturas. "Somos conscientes de que nuestra situación fiscal y nuestra estructura económica se han convertido en un problema para la zona euro", ha asegurado Venizelos antes de la reunión, por lo que Grecia está "absolutamente decidida a cumplir con sus obligaciones". Del ambicioso programa de reformas estructurales depende que llegue o no la ayuda del primer rescate y que se apruebe el segundo. Y, por lo tanto, que Grecia quiebre o no, algo que ya da por hecho la agencia de calificación de riesgos Fitch. El FMI ha echado más leña al fuego al anunciar que la deuda de Grecia pública de Grecia alcanzará el 189,1% de su Producto Interior Bruto (PIB) en 2012.