Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Nueve millones de estudiantes chinos se han presentado hoy al "gaokao", como se conoce a la selectividad. Se trata de una prueba crucial porque en China ir a la Universidad es sinónimo de prestigio social. Es el examen más multitudinario del mundo y con normas cada vez más estrictas para impedir que se copie.

Nueva matanza en Siria. 80 personas, entre ellas muchos niños, han sido asesinadas en un ataque que la oposición atribuye a las fuerzas de Bashar al Assad, y que el régimen niega, acusando a grupos armados. La indignación internacional crece mientras, sobre el terreno, los observadores de la ONU denuncian que no les dejan llegar al lugar de la masacre.

Los grupos opositores sirios han denunciado que varias decenas de personas fallecieron este miércoles en la aldea de Al Qubeir, en la provincia central de Hama, en una nueva masacre perpetrada por las fuerzas del régimen sirio de Bachar al Asad. Esta localidad fue primero bombardeada por el ejército y luego atacada por los "shabihas" (matones del régimen) y miembros de las fuerzas de seguridad, explicó a Efe vía internet el activista de Hama Abu Hisham. Abu Hisham aseguró que las víctimas mortales alcanzan el centenar y que la mayoría fueron ejecutadas, mientras que los grupos opositores Comités de Coordinación Local y Comisión General de la Revolución, confirmaron la muerte de 78 y 30 personas, respectivamente. La mayoría de las víctimas, entre las que hay mujeres y niños, fueron asesinadas con armas de fuego y armas blancas, mientras que un gran número de casas fueron quemadas.

Un terrorista suicida ha causado la muerte de una veintena de personas en Kandahar, Afganistán, al precipitarse con su motocicleta cargada de explosivos sobre una aglomeración de gente. Ha sido en un aparcamiento donde estacionan decenas de camiones, cerca de la base aérea de la OTAN.

Es el último episodio violento contra la inmigración subsahariana. En Jerusalén, alguien prendió fuego a esta casa habitada por africanos. No fue un accidente: lo deja claro la pintada que hicieron en la puerta: "largaos de este barrio". Por suerte, sólo ha habido cuatro heridos leves.Como él, se calcula que en Israel hay unos 60.000 inmigrantes subsaharianos sin papeles; la mayoría, de países en conflicto o inestables, como Sudán o Eritrea; pero Israel no los considera refugiados o asilados y no les concede permiso de trabajo. Están en un limbo legal. El Gobierno israelí promete acelerar las deportaciones En Tel Aviv, esta manifestación contra la inmigración africana desembocó hace dos semanas en vandalismo contra negocios y coches de inmigrantes. Los manifestantes los culpan de la inseguridad.También, el ministro del Interior, Eli Yishai, del partido religioso Shas, que ha prometido conservar la mayoría judía de Israel y que en tres año no quedarán "infiltrados": así llama el Gobierno israelí a los inmigrantes irregulares.