arriba Ir arriba

Miles de personas han participado este jueves en una manifestación en Alhucemas, en la región del Rif, (norte de Marruecos) en un nuevo episodio del llamado Hirak al Shaabi (movimiento popular) que exige mayores inversiones en la región y la libertad de los activistas encarcelados.

La concentración había sido convocada por el líder de este movimiento popular, Naser Zafzafi, antes de su detención el pasado mayo.

Las autoridades marroquíes desplegaron un amplio dispositivo de seguridad en los accesos a la ciudad y en la plaza de Mohamed VI para impedir la protesta, que había sido declarada ilegal. A pesar de ello, miles de personas desafiaron la prohibición con distintas concentraciones. 

Los participantes lanzaron consignas en las que pedían ante todo la liberación de casi 200 activistas rifeños detenidos desde el estallido de las revueltas sociales en el Rif a finales de octubre pasado con la muerte de un vendedor de pescado.

El Tribunal de Apelación de la localidad marroquí de Salé ha condenado este miércoles a 23 independentistas saharauis a penas de entre perpetuidad y dos años de cárcel por el llamado macrojuicio de Gdaim Izik.

Este nuevo juicio, que comenzó el pasado mes de diciembre en Salé, localidad cercana a Rabat, se celebra en un tribunal civil después de que el Tribunal de Casación revocó las penas pronunciadas contra los saharauis por el Tribunal Militar y ordenó su repetición.

Cuatro países, entre ellos Arabia Saudí y Egipto, rompieron relaciones diplomáticas el pasado 5 de junio e impusieron sanciones al gobierno de Doha, al que acusan de apoyar el terrorismo. El ministro catarí de Exteriores ha viajado a Kuwait, que ejerce de intermediario en la crisis, para entregar a sus autoridades una carta del Emir de Catar con la respuesta a esas exigencias.

En Mauritania, la sequía que afecta al Sahel desde hace cinco años está causando una crisis alimentarIa que afecta a casi medio millon de personas. La ONG Save the Children junto a la agencia de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea han puesto en marcha un programa para reducir la mortalidad infantil en una región con desnutrición aguda.

El corazón de África está acostumbrado a vivir tragedias. La pobreza eterna, la falta de oportunidades y los conflictos armados han perpetrado tragedias humanitarias tan largas, que muchos no conocen otra cosa. Hoy, los cuatro países que comparten las aguas del lago Chad, Níger, Nigeria Camerún y Chad, viven una de las mayores crisis del planeta. Combinada con la sequía que ha azotado en los últimos meses la región se ha convertido en la tormenta perfecta.

Hay más de siete millones de personas en situación crítica, que necesitan ayuda según las agencias de las Naciones Unidas. Entre Nigeria, Níger, Chad y Camerún hay más de 2,4 millones de personas desplazadas en su propio país, o refugiadas más allá de sus fronteras.

Érika Reija, corresponsal de TVE en Marruecos.- El movimiento de protesta que desde hace meses sacude la región del Rif, en el norte de Marruecos, se extiende en las calles y en las redes sociales. Se piden mejoras sociales para la región y también la liberación de los activistas detenidos, como Nasser Zefzafi.

Los activistas publican así su versión de los hechos y también sitios electrónicos dirigidos por jóvenes de la zona.

"Los medios marroquíes no cuenta la realidad de lo que está pasando. Así que los ciudadanos se están informando principalmente a través de nosotros", nos dice el director de Rif Presse.

Su web, asegura, recibe 35 mil visitas al día y hasta dos millones en las jornadas más calientes de la protesta. Gran parte de su público está en la comunidad rifeña que ha emigrado
al exterior por falta de oportunidades.

"Nuestro trabajo - afirma Mohamed - molesta a las autoridades. Un compañero que publicaba vídeos de la protesta en directo está detenido y otro en busca y captura", relata.

Pero, a pesar de todo, añade Yassir, piensan seguir informando para que se sepa la verdad.

Las autoridades marroquíes, por su parte, hablan de una campaña de intoxicación en las redes sociales y aseguran que el movimiento del Rif está siendo instigado y financiado desde el exterior para perjudicar a Marruecos.