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La Policía Nacional ha detenido a 56 pedófilos por distribuir, a través de internet, imágenes de abusos de extrema gravedad a menores de muy corta edad en una macrooperación contra la pornografía infantil en toda España. Según ha informado la Policía en rueda de prensa, la mayoría de los arrestados tienen entre 40 y 60 años, de nacionalidad española, y algunos de ellos ya habían sido arrestados con anterioridad por hechos de idéntica naturaleza. Hay otras tres personas investigadas, aunque no detenidas. Compartían archivos con material pornográfico infantil a través de redes Peer to Peer -P2P-, uno de los sistemas más utilizados para intercambiar este tipo de contenido delictivo.

El sospechoso de la desaparición de Yéremi Vargas ha negado este lunes ante la Audiencia de Las Palmas haber violado a otro niño de nueve años en la chabola donde vivía en la localidad grancanaria de El Doctoral en julio de 2012, si bien el menor lo ha identificado como el hombre que lo agredió.

El acusado, Antonio O.B., conocido como el Rubio, que se enfrenta por esta causa a una condena de 13 años de cárcel, ha dicho que son "inciertos" los hechos que se le atribuyen y se ha limitado a contestar a las preguntas formuladas por su abogada, quien solicita su absolución, en la primera sesión del juicio que se celebra en la Ciudad de la Justicia de Las Palmas de Gran Canaria.

El Juzgado de Instrucción 6 de Rubí (Barcelona) ha enviado a prisión sin fianza al violador reincidente Tomás Pardo, conocido como el 'violador de Martorell', por secuestrar, violar e intentar matar a una mujer en Igualada el pasado sábado. Se ha acordado prisión provisional comunicada y sin fianza por los delitos de detención ilegal, robo con violencia, agresión sexual, asesinato en grado de tentativa y estafa.

Tomás Pardo estaba interno en el Centre Penitenciari de Ponent (Lleida) condenado por una anterior violación y tenía un permiso de tres días. Para evitar más casos como el del presunto violador de Martorell, algunos expertos exigen más controles policiales durante los permisos penitenciarios.

Uno de los agentes de Policía Nacional que fue a atender a una de las víctimas del presunto pederasta de Ciudad Lineal que cuando acudió al lugar donde apareció una de las niñas que resultó más grave se encontraron a la menor abrazada a la mujer que la encontró y en estado de shock, como "nunca había visto". "Estaba como si hubiera visto al mismísimo diablo", ha dicho.

En el juicio al presunto pederasta de Ciudad Lineal los investigadores han contado cómo obtuvieron una de las pruebas fundamentales contra el acusado. Sin inmutarse, Antonio Ortiz ha escuchado en el juicio cómo varios policías relataban el seguimiento que se hizo de su teléfono móvil. Las antenas le ubican siempre en los lugares donde se secuestraba a las niñas y donde aparecían después. En el caso de la menor secuestrada en junio de 2014, la policía cree que Antonio Ortiz se fue volviendo más cuidadoso. En los casos posteriores apagaba el móvil justo cuando cometía las agresiones. El móvil de Antonio Ortiz también aparece localizado en el lugar donde hubo un intento fallido de secuestro a otra menor.

El inspector jefe que dirigió la 'Operación Candy' para detener a Antonio Ortiz, el presunto pederasta de Ciudad Lineal, ha dicho hoy que las palabras que utilizaba para captar a sus víctimas fueron claves en su detención. Según uno de los encargados de la investigación, Antonio Ortiz engañaba a las niñas diciéndoles que iban a gastar una broma a un familiar y que les iba a dar ropa. La descripción que de él hicieron las menores agredidas, los coches que utilizó Ortiz y el seguimiento de su móvil, sirvieron para descartar a otros sospechosos y cerrar el cerco.