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Curiosidades del capítulo 17

¿Obispo a los siete años?

Por
Isabel - ¿Obispo con siete años?

¡Qué cara se le ha quedado a Fernando cuando ha visto a su hijo! ¡Y qué cara se nos ha quedado a nosotros! ¡Arzobispo de Zaragoza con tan solo siete años! ¿Cómo puede ser esto?

Hemos querido preguntarle a nuestros asesores históricos si estos nombramientos eran algo normal en aquella época y las razones de poner a un niño en un cargo tan importante.

Ángeles Irisarri es contundente: "En Roma se podía comprar todo". Pero también es cierto que según las palabras de la autora de Isabel, la reina a Juan II le salió caro el puesto del hijo de Aldonza: "Al morir el arzobispo de Zaragoza, el rey Juan II lo propuso para ocupar la sede vacante, lo que ocasionó largos pleitos con el Papado, que se opuso al nombramiento, dado que el elegido tenía seis años. El papa Sixto IV nombró en su lugar al valenciano Ausias Despuig, pero éste hubo de renunciar antes las fuertes presiones del rey de Aragón".

¿Y por qué tanto empeño en poner a su nieto al frente de la Iglesia zaragozana? El profesor de Historia de la UCM Óscar Villarroel nos lo aclara: "El arzobispo de Zaragoza era una de las grandes figuras eclesiásticas del reino de Aragón y de la Península Ibérica. Después del Arzobispo de Toledo y del de Tarragona, el de Santiago y el de Zaragoza estaban a la par. No solo en lo religioso, sino por todas sus rentas, las propiedades...era una plataforma para actuar políticamente."

Y desde luego , añade Teresa Cunillera, Alonso de Aragón lo hizo: "Era un muchacho que estaba muy bien preparado y de adulto fue un gran personaje, de altos vuelos. Estuvo incluso en la regencia cuando murió Isabel."

Eso sí, si hacemos caso de lo que nos cuenta Irisarri, mucha vocación religiosa no tuvo: "No llevó una vida acorde con su cargo, porque los RR.CC. hubieron de insistir para que recibiera el sacramento, lo que no hizo hasta veinte años después, el 7 de noviembre de 1501, día en el que, por fin, accedió al presbiteriado, y el 8 fue consagrado arzobispo de Zaragoza, y celebró misa, la única de su vida. Además, tuvo varios hijos. En cuanto a su vida política fue lugarteniente general y virrey de Aragón, desempeñando ambos cargos con gran tino y acierto."

¿Cómo eran Isabel y Fernando en la cama?

"Es imposible saberlo". Óscar Villarroel insiste en que ese aspecto de la vida de los Reyes Católicos nunca lo conoceremos

Pero los guionistas de la serie han querido plasmar la religiosidad de Isabel en este capítulo. Influenciada por su confesor, Fray Hernando de Talavera, la reina teme ofender a Dios con su pasión ¿y si no tienen un varón porque Dios les está castigando?

No hay documentos que prueben estos temas de alcoba, pero sí que la mentalidad reinante en la época y su fuerte fe nos pueden dar una idea de cómo Isabel vivía y concebía las relaciones sexuales. Teresa Cunillera nos recuerda que era una mujer muy discreta: "Era una mujer muy recatada que seguía los dictámenes de la religión" Y añade: "Sí que está claro que estaban muy enamorados y sí que había una atracción entre ellos." Pero asegura que también existía una moralidad religiosa que luchaba contra la lascivia.

Irisarri coincide: "La fe y la doctrina condicionan o deben determinar la vida de todos los cristianos, del mismo modo que el Corán fija la vida de los musulmanes, por ejemplo."

¿Isabel era más de mano dura o de clemencia?

Al principio del capítulo vemos a una Isabel dura e inflexible que corta la cabeza de todo aquel que no le jure lealtad y conspire contra ella ¿Era tan tajante la reina de Castilla? ¿Era Fernando más clemente que ella? ¿Aprendieron juntos que la diplomacia era a veces mejor que el castigo?

En un mundo en el que las leyes y las costumbres subían al cadalso al que no era leal y castigaba, incluso, a sus herederos, Fernando e Isabel deciden ser clementes de vez en cuando, sobre todo si eso beneficiaba sus intereses. Villarroel insiste en que siempre supieron levantar la mano: "Mantuvieron esa dicotomía, castigarles, pero a la vez tener manga ancha y perdonarles"

¿Y por qué? "Porque la nobleza es un poder real. Tiene mucho poder económico, mucho poder real y podía causar muchos problemas a la monarquía".

Cabrera traiciona a Isabel

Los guionistas nos han dejado de piedra. El fiel Cabrera ha traicionado a la reina. Temeroso de que la de Castilla actúe contra él por ser judío converso decide sisar en Segovia... Teniendo en cuenta que su suegro ha sido puesto a dedo como Alcaide de Segovia el lío está garantizado

¿Ocurrió realmente? ¿Se llegó a tomar el Alcázar? ¿Corrió peligro la vida de la Princesa? ¿La liberó Isabel? Sí, sí, sí y sí..., pero con matices:

Chacón quiere dejar la corte

¡Qué pena nos ha dado Chacón! El más fiel, el que más ha cuidado de la reina...y ahora llora la muerte de la dulce Clara. Justo cuando iba a retirarse de la política y a vivir junto a ella, su esposa lo deja solo.

¿Pero por qué Chacón quiso alejarse de Isabel? ¿Cuáles fueron sus motivos?

Cómo se celebraban los cumpleaños en el s.XV

No lo hemos podido evitar. Cuando hemos visto a Isabel celebrando su cumpleaños y a los suyos haciendo cola delante del trono para darle los regalos hemos querido saber si de verdad en el siglo XV se "soplaban las velas".

Ángeles Irisarri nos invita a imaginar cómo podían ser para Isabel los 22 de abril: "Al levantarse del lecho, año tras año el día 22 de abril, Isabel sería felicitada por sus damas, luego oiría misa. Después, mientras desayunaba, quizá un vaso de leche con miel, poca cosa, pues era persona parca en el yantar, le darían parabienes y regalos el rey Fernando y sus hijos, si estuvieren con ella en el mismo lugar, si no le escribirían una carta: “A mi muy cara y amada esposa, mi señora…”, “A mi muy amada madre, mi señora…”. Isabel no dejaría de convocar a sus secretarios, que le desearían larga vida también, para enterarse de lo acontecido en sus reinos. Más tarde se encaminaría al salón del trono o a la puerta de su tienda si andaba de camino, y daría la mano a besar a la mucha gente que se habría presentado a rendirle pleitesía en fecha tan señalada. A continuación se dirigiría al comedor, si estaba en palacio, se acomodaría en un sitial más alto que las demás mesas y comería sola, servida por sus camareras, después de que su esclava mora –la que le regalaron los murcianos cuando se casó- , probara, en las cocinas, los alimentos, no fueran a estar envenenados. Tras servir cuarenta o cincuenta platos y postres, y saciados los invitados, la reina recibiría una sorpresa: una representación teatral, posiblemente la del nacimiento de Nuestro Señor del gran Gómez Manrique que, como otras veces, sería muy alabada por todos. Y, posteriormente, los moros tamborinos, llamarían al baile. Si Fernando estaba presente lo abrirían los señores reyes, y ya los jóvenes sobre todo, se aplicarían con una gallarda detrás de otra. Todo ello, si el cumpleaños de Isabel no caía en Jueves Santo, como el día en que nació, pues entonces no lo celebraría e incluso se aplicaría penitencias."

Muley Hacén Beatriz de Osorio, Isabel de Solís, Boabdil...¡el capítulo 18 viene cargadito!

La semana que viene los Reyes viajan a Sevilla en uno de los capítulos más intensos de la temporada...¡Qué de caras nuevas vamos a conocer! ¡Por fin veremos Granada!