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El primer ministro surcoreano presenta su dimisión por el hundimiento del ferry 'Sewol'

  • Su Gobierno ha sido duramente criticado por la gestión de la tragedia
  • Considera que mantener su puesto es sería gran lastre para la administración

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El primer ministro de Corea del Sur dimite tras las críticas por la gestión del naufragio del ferry Sewol

El primer ministro surcoreano, Chung Hong-Won, ha presentado este domingo su dimisión a raíz de las críticas que ha recibido el Gobierno en la gestión del desastre del hundimiento del ferry 'Sewol', según ha informado la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

"Mantener mi puesto sería una gran carga para la administración", ha reconocido Chung en una breve comparecencia.

Se cree que más de 300 personas, la mayoría de ellos estudiantes y profesores de un instituto, han muerto en el hundimiento del buque.

Los jóvenes recibieron la orden de permanecer en sus camparotes, donde esperaron nuevas indicaciones que nunca llegaron. La última cifra oficial confirmada este domingo es de 187 cuerpos encontrados y 115 desaparecidos.

Las tareas de rescate se han visto dificultadas en los últimos días debido a las condiciones meteorológicas, según las autoridades surcoreanas, aunque los familiares de las víctimas volvieron a culpar ayer de este retraso al Gobierno. Sin embargo, las esperanzas de encontrar supervivientes se han descartado de manera definitiva.

"Es mi deber asumir responsabilidades"

"Tras presenciar el dolor de los familiares de las víctimas y el enfado de la gente, creo que es mi deber asumir todas las responsabilidades y dimitir", ha afirmado Chung en una rueda de prensa que ha tenido lugar 11 días después del accidente, según recoge la agencia Yonhap.

La dimisión ha sido aceptada por la presidenta del país, Park Geun-hye, que estudia hacer una remodelación de su equipo de Gobierno a raíz de la tragedia que ha sacudido el país, según ha informado la televisión surcoreana Arirang.

Chung ha pedido disculpas por la "mala gestión de numerosos problemas, desde las medidas preventivas antes del accidente hasta la respuesta inicial del Gobierno y los pasos dados después".

Las familias de las víctimas creen que el Gobierno no hizo lo suficiente para rescatar a posibles supervivientes del interior del barco y organizó de forma ineficaz las tareas de rescate, que en el momento de la dimisión no han terminado de recuperar los cuerpos atrapados del buque hundido.

El ejecutivo liderado por Park también ofreció información errónea sobre el número de rescatados, muertos y desaparecidos durante los primeros días de la tragedia.

El desconcertante baile de cifras llegó hasta el punto de que varias horas después del accidente el Gobierno anunció que la mayoría de pasajeros estaban a salvo, lo que creó falsas esperanzas entre quienes buscaban a sus seres queridos.

Además, el capitán y siete tripulantes fueron arrestados por presuntamente abandonar el barco antes que los pasajeros y también se les culpa de demorar la evacuación, pero todavía no han sido juzgados en los tribunales de Corea del Sur, donde existe la presunción de inocencia.

Representantes de allegados de las víctimas señalaron en particular a la Marina y a la Guardia Costera surcoreana, a los que acusaron de llevar a cabo las operaciones de rescate de forma "opaca" y "descoordinada".