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Cerdeña decreta el estado de emergencia tras el paso del ciclón Cleopatra, que deja 18 muertos

  • Miles de personas han tenido que ser evacuadas y hay varios desaparecidos
  • La borrasca han desbordado ríos, destrozado carreteras y anegado las calles
  • Protección Civil dice que no se ha vivido una situación tan extrema en décadas

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Cerdeña decreta el estado de emergencia tras el paso del ciclón Cleopatra, que deja 18 muertos

Al menos 18 personas han muerto en la isla de Cerdeña, Italia, golpeada esta noche por una fuerte borrasca que los medios italianos califican de "ciclón". La borrasca, apodada 'Cleopatra', ha provocado fuertes vientos y lluvias que han causado inundaciones y el desbordamiento de ríos. El Gobierno italiano ha declarado el estado de emergencia en la isla, donde hay miles de afectados.

El primer ministro, Enrico Letta, ha convocado un consejo de ministros extraordinario esta mañana en el que, además de decretar el estado de emergencia en Cerdeña, se ha decidido desbloquear 20 millones de euros para la primera ayuda de emergencia.

"Ahora, lo primero es salvar vidas humanas", ha defendido Letta en declaraciones a Radio Anch'io. "Es un drama de proporciones increíbles, en 24 horas ha llovido el equivalente a la mitad del agua que cae en un año", ha resaltado.

Con la declaración del estado de emergencia se podrán establecer "reglas para intervenciones más rápidas y desbloquear una primera suma de recursos para las primeras necesidades", ha explicado, asegurando que prevé desplazarse a Cerdeña, donde viajará este mismo martes el ministro de Defensa, Mario Mauro.

En 24 horas ha llovido el equivalente a la mitad del agua que cae en un año

Miles de evacuados

La ciudad de Olbia, en el noreste de la isla italiana, es la más afectada. Allí han muerto ya 13 personas por la borrasca, que en pocos minutos ha provocado desprendimientos de tierra, socavones en las carreteras, ha destrozado puentes y ha causado numerosos cortes de luz. El alcalde de Olbia, Gianni Giovanneli, ha explicado en los informativos de la emisora pública Radio1 que sobre la ciudad esta noche ha caído una "auténtica tromba de agua" .

Según el diario La Repubblica, hay unos 2.500 evacuados solo en Olbia, donde han caído 450 milímetros en doce horas. Además, los bomberos han llevado a cabo 600 intervenciones. Los vecinos desalojados de sus viviendas debido a los inundaciones han pasado la noche en hoteles y centros deportivos, mientras que decenas de localidades siguen aisladas por los cortes de luz y por las carreteras impracticables.

Las imágenes de la televisión han mostrado lluvias torrenciales, los ríos desbordados y calles completamente inundadas. "Estamos en máxima alerta", ha anunciado en la cadena RAI un agente de Protección Civil. "No hemos visto una situación tan extrema como esta probablemente en décadas. Sobre todo porque afecta a toda la isla", ha indicado.

Carreteras y terrenos agrícolas destrozados

Hasta Olbia ha llegado el director de Protección Civil, Franco Gabrielli, para coordinar las operaciones de emergencia. "Creo que es pronto para tener un recuento preciso de cuáles son los daños, el número exacto de personas afectadas", ha subrayado. "Ahora el esfuerzo está centrado en llegar al máximo número de personas posible para darles asistencia", ha añadido, citado por la agencia ADNKronos, al tiempo que ha considerado que "en las próximas horas tendremos la dimensión exacta de la desgracia y la altura de las consecuencias".

No hemos visto una situación tan extrema como esta probablemente en décadas

En la localidad de Monte Pino, el derrumbamiento de un puente ha causado cinco de los muertos, tres hombres y una mujer con su hija, cuyos respectivos vehículos cayeron al agua mientras circulaban por esta carretera.

En Arzachena han muerto ahogados cuatro brasileños, madre, padre y sus dos hijos de 16 y 20 años, al inundarse el sótano en el que vivían.

Además de las víctimas los daños materiales son numerosos ya que además de las casas y locales comerciales inundados, también hay numerosas carreteras impracticables y terrenos agrícolas completamente destrozados.