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Gigantes marinos prehistóricos regulaban la temperatura de su cuerpo para cazar y nadar mejor

  • Estos grandes reptiles podían regular su temperatura
  • Les ayudaba a bucear a grandes profundidades y nadar más rápido
  • También a tener más reservas energéticas y ser cazadores más eficaces

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A diferencia de la mayoría de los reptiles modernos de sangre fría, sus 'abuelos' prehistóricos podían variar su temperatura y así conquistar nuevas áreas del mar.

Así lo confirma un equipo internacional de científicos en el artículo que publican esta semana en Science.

Algunos de los reptiles gigantes que dominaron la cadena alimenticia marina durante la época de los dinosaurios podrían haber sido capaces de controlar las temperaturas de sus propios cuerpos.

Para comprobarlo, el equipo de científicos franceses y daneses analizaron tres reptiles nadadores ya extintos, principales depredadores de los océanos hace más de 65 millones de años: ictiosaurios, plesiosaurios y mosasaurios.

Su metabolismo les ayudó a bucear a grandes profundidades y nadar rápido

Este particular metabolismo les ayudó a bucear a grandes profundidades y a nadar rápido en distancias grandes para atrapar a sus presas.

En nuestros días, el atún y el pez espada, son ejemplos de animales "homeotermos", capaces de mantener su temperatura corporal constante a pesar de variaciones de temperatura del ambiente.

Para ver si los tres linajes de grandes reptiles marinos del Mesozoico eran también homeotermos, los investigadores analizaron los diferentes tipos de oxígeno en los dientes de estos reptiles, comparándolo con el oxígeno existente en dientes de peces del mismo ambiente.

Este oxígeno dio a los investigadores pistas sobre la temperatura corporal de los animales, ya que refleja la composición del oxígeno en la sangre.

"La composición isotópica del oxígeno del fosfato de los vertebrados depende de la temperatura corporal y de la composición del agua ingerida. Si los reptiles marinos y los peces vivieron en la misma masa de agua, las diferencias de composición isotópica van a reflejar sus diferencias de temperatura corporal", explica a SINC Christophe Lecuyer, uno de los autores del estudio e investigador en la Universidad de Lyon 1 (Francia).

Los resultados del estudio demuestran que los ictiosaurios y plesiosaurios regulaban su temperatura corporal "independientemente de la del agua de mar que oscilaba entre 12-2ºC (clima temperado frío) y 36-2ºC (tropical)", recalca Lecuyer.

Mejorar movimientos y energía

La capacidad de regular la temperatura corporal permitió a los reptiles "conquistar nuevos entornos marinos a altas latitudes donde las temperatura eran más débiles", afirma el investigador francés.

También les proporcionaba reservas energéticas

Según el experto, esta característica también les proporcionó "reservas energéticas importantes para ser depredadores eficaces". Las tasas metabólicas altas les ayudó en la depredación, el buceo profundo, y el nado rápido a largas distancias.

Sin embargo, los análisis de los investigadores indican que los mosasaurios parecían "regular peor su temperatura corporal, y eran más débiles en aguas más frías". Los datos para estos reptiles, que cazaban mediante emboscada, son por tanto más ambiguos, pero el equipo de investigación mantiene la idea de que podían controlar su temperatura corporal "hasta cierto grado".