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El planeta enano Eris, el mayor objeto transneptuniano hallado hasta la fecha, con su luna Disnomia.CSIC/Thierry Lombry
RTVE.es Un grupo de astrónomos del
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha obtenido el espectro de un objeto transneptuniano (situado en órbita solar más allá de Neptuno), con un tamaño de 730 kilómetros de diámetro, lo que le convierte en candidato a cometa enano.
El hallazgo se ha producido utilizando el espectógrafo Osiris del
Gran Telescopio de Canarias y constituye el primer resultado de este tipo obtenido con este telescopio, inaugurado el pasado mes de julio.
Los astrónomos han declarado que los primeros resultados del análisis espectral indican que
2003MW12, que así se llama el objeto, presenta importantes diferencias respecto a otros planetas enanos como Plutón, Eris o Makemake.
Los datos obtenidos en este análisis completarán los del telescopio espacial Herschel, de la Agencia Espacial Europea, que tiene como objetivo analizar éste y otros objetos transneptunianos mediante observaciones en infrarrojo para calcular, entre otros parámetros, el diámetro y la luz reflejada de cada uno de ellos.
Restos de la formación de planetas René Duffard, investigador del CSIC en el Instituto de Astrofísica de Andalucía, ha indicado que
este espectro carece de metano o minerales alterados por efecto del agua, presentes en otros planetas enanos de mayor tamaño.
"Se cree que los planetas se formaron por la unión de objetos menores y que los objetos transneptunianos constituyen los restos de ese proceso", han señalado algunos de los expertos.
Esos restos "
han permanecido lejos de la radiación solar y, por tanto, casi intactos, de modo que permiten averiguar cómo era el material primitivo con el que se formaron los planetas hace unos 4.500 millones años. El cinturón de objetos transneptunianos sería, en este sentido, una especie de enclave arqueológico", han completado.
En el estudio han participado los investigadores René Duffard, Pablo Santos Sanz, Luisa-María Lara López, Pedro J. Gutiérrez y Autrey Thirouin y Javier Licandro del Instituto de Astrofísica de Canarias.
La polémica de Plutón como planeta enano Muchos recuerdan los planetas enanos por la polémica surgida en torno a Plutón cuando la Unión Astronómica Internacional (IAU) lo expulsó de la lista de planetas. Esta polémica comenzó con el descubrimiento, en 2005, de Eris, un objeto celeste más allá de la órbita de Neptuno, cuyo tamaño superaba al de Plutón.
Aunque rápidamente se empezó a hablar de décimo planeta, Eris se hallaba en una región donde ya se habían detectado más de 1.000 objetos y que muchos científicos creen que esconde otros de tamaño comparable a Marte.
No había más remedio que
escoger entre ascender a Eris a categoría de planeta o quitársela a Plutón. La IAU estableció así una definición de planeta que exige que el cuerpo que gira alrededor del Sol tenga forma forma esférica y que haya limpiado el vecindario alrededor de su órbita.
Este
segundo requisito fue el que expulsó a Plutón, Eris y Ceres (los dos últimos nuevos candidatos a planeta) de la lista de elegidos. Los tres pasaron entonces a engrosar el grupo de los planetas enanos, que se definen como objetos que giran alrededor del Sol, tienen forma redondeada y no son satélites.