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El Madrid vende humo en Europa

  • Sergio Ramos y Van Nistelrooy hicieron los dos goles del Madrid
  • Aburrido partido ante un rival flojo

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El holandés del Real Madrid, Ruud van Nistelrooy, celebra con Raúl, el segundo gol que le ha marcado al Bate Borisov.
El holandés del Real Madrid, Ruud van Nistelrooy, celebra con Raúl, el segundo gol que le ha marcado al Bate Borisov.

El Real Madrid, candidato a recuperar el trono perdido en Europa, obtuvo el triunfo de la lógica ante el equipo más modesto de Liga de Campeones, el Bate Borisov, con poco fútbol y largos minutos de bostezos en una afición que exige más.

El Real Madrid inició el camino a su ansiada décima Copa de Europa a ritmo de crucero. No le hizo falta exigirse más ante el débil BATE bielorruso. Tan valiente como suicida en su planteamiento, pese a no contar con sus dos principales bazas ofensivas, Blizniuk y Rodionov sancionados.

Se alzaba el telón de la competición más prestigiosa del Viejo Continente en un Bernabéu preparado para disfrutar. Se respira en el inicio de temporada un ambiente extraño en el coliseo blanco. Un público de por si frío, acostumbrado al caviar, que tras la marcha de Robinho y con la única llegada de Van der Vaart, está a la espectativa.

Se hablaba en el Real Madrid de la imposibilidad de relajarse en un partido de la competición más prestigiosa de clubes. Sólo plantearlo condujo a ello. El inicio arrollador se fue apagando para mostrar carencias y defectos, como el egoísmo incorregible de Arjen Robben.

Arrancó el partido y los primeros compases ya mostraron la diferencia abismal entre Real Madrid y Bate. En un día para degustar en su historia, el modesto conjunto bielorruso huyó de planteamientos defensivos. Salió a presionar la medular y dejó espacios siempre aprovechados por la visión de Guti.

No se habían cumplido siete minutos y el Real Madrid había creado cuatro ocasiones claras de gol. Triangulaciones y pases al hueco culminadas con desacierto por Guti, Van Nistelrooy o Robben.

Partido resuelto y lesión de Gago

Con el viento a favor el gol era cuestión de minutos. Llegó pronto, en el diez de partido, gracias a la estrategia en la que tanto incide Manolo Ruiz, segundo de Schuster. Saque de esquina a la frontal donde Guti antes que por el tiro apuesta por la visión que le hace único, y con uno de sus pases, asistió a Sergio Ramos que fusiló a Veremko.

Fernando Gago asumió el mando. Era su primera aparición de la temporada en partido oficial. Juegos Olímpicos y partidos con la selección le han hecho perder su sitio. Tiene hambre y movió con velocidad al equipo hasta que el infortunio se cruzó en su camino con una lesión muscular en el bíceps femoral de su pierna izquierda, según han diagnosticado los médicos. Diarra, que descansaba por el ramadán, le sustituyó.

Junto a Gago las miradas se desviaban hacía Raúl. El regreso de su competición preferida, alimentaba la esperanza de recuperar la mejor de sus imágenes. Sigue alejado de ella y sólo dejó un buen desmarque en el segundo gol, que nace de su disparo.

El Real Madrid comenzó a sestear con el paso de los minutos. El Bate no inquietó a Iker Casillas con dos tiros lejanos y un cabezazo de Kryvets, que sí sacó de nuevo a relucir el defecto defensivo blanco en las acciones a balón parado.

La mediocridad se fue apoderando del Real Madrid. Se perdía entre quejas e individualidades de Robben. Sólo el pundonor de Ramos evitaba el bostezo. Estaba en todos los lados. Hasta para crear juego o lanzar cambios de banda medidos.

Higuaín resucitó el ánimo merengue

El orgullo mejoró la imagen del Real Madrid en el segundo acto. Con Guti al mando mientras estuvo sobre el césped, se hizo dueño del balón para ir encerrando a su rival. Los laterales, Ramos y Marcelo, asomaban bien al ataque y Ruud, siempre de dulce en la Liga de Campeones, remachó el segundo gol a placer, tras un disparo de Raúl que rechazó Satsevich.

Se planteaban 33 minutos por delante para disfrutar, con el triunfo en el bolsillo. Sólo el momento de Higuaín levantó aplausos. El argentino llama a la titularidad aunque para ello deba tumbar gigantes. Rápido y con la portería siempre en mente, dejó las mejores acciones del encuentro, con permiso de Ramos y Guti.

Disparos de Raúl, Ramos, Diarra y otra clara ocasión marrada por Van der Vaart, antecedieron a una acción repleta de calidad. Higuaín mató un pase en largo, se hizo un auto pase en carrera y cruzó en exceso su disparo ante la salida del meta rival. Schuster reclama los goles de Raúl. De momento, se encuentra ante el crecimiento de Higuaín.